Santurronería electrónica
por Francisco José Súñer Iglesias

Quizá esta reflexión debería ir encuadrada en un espacio dedicado a la ciencia y tecnología, pero me ha indignado tanto un pequeño suceso que me ha ocurrido hace poco que no puedo resistirme a comentarlo por aquí.

Entre los muchos peligros y estorbos que pueblan Internet está el de los boletines electrónicos (newsletters, les llaman por ahí) que se acaban recibiendo en el buzón de correo.

El problema no sería grave si la suscripción a los mismos fuera voluntaria y consciente, como resulta ser el mensaje con las actualizaciones semanales de este Sitio, pero como era más que razonable suponer, existe una buena cantidad de iluminados y pelmas electrónicos que, creyéndose poseedores de la verdad y, como tales detentores del más puro de los ideales, se ven en la obligación de difundirlos a los cuatro Nodos.

Estos nuevos misioneros electrónicos se hacen con una lista de direcciones de correo y, sin encomendarse a los electrohados, lanzan su mensaje en un a modo de spam bienintencionado. El paciente usuario lo recibe durante una temporada, lo filtra o borra directamente, al fin y al cabo el está en otro estadio de la iluminación, y no se preocupa más del tema.

Pero un día descubre que es posible dejar de recibir los boletines indicándolo mediante un sencillo mensaje... y tras hacerlo se encuentra al poco con una indignada respuesta, tan insultante como prepotente, en el que se le recrimina su absoluta falta de conciencia social y algunas estupideces más.

Como administrador único de la lista de suscriptores del Sitio nunca se me ha ocurrido enviar el mensaje informativo a nadie que no lo hubiera expresado explícitamente en el boletín de suscripción, y cuando alguien ha decidido dejar de recibirlo, le he borrado de la lista sin hacer preguntas malsanas y he prestado toda mi colaboración para evitar futuras molestias.

Por eso me revuelven las tripas mensajes como el que adjunto, chulescos, faltos de ética y amparados tras una santurronería nauseabunda, hostigan y atribuyen tendencias sin interesarse en los porqués, regodeándose exclusivamente en su supuesta posesión de la ¿verdad?

      Aunto: RE: NO
      Fecha: Tue, 7 Aug 2001 19:19:38 -0400
      De: Gustavo Marrero [adolph@tutopia.com]
      A: Francisco José Súñer Iglesias [fjsi@lokekeiras.es]
      Referencias: 1, 2

    Estimado amigo,

    Lamentamos su falta de interés e insensibilidad ante los temas que tratamos en Vegana. Esa misma indiferencia es la que ha dado cabida a regímenes tan absurdos como el Apartheid y a aberraciones tales como los campos de la muerte de Hitler. En verdad que no lamentamos haberlo molestado, por lo menos leyó alguna parte de nuestra revista, de nuestra lucha y de nuestras opiniones.

    Ojalá haya servido para que cuestione un poco su vida y se pregunte qué es lo que está haciendo para legarle a sus hijos (si los tiene, y si no los tiene, piense en esos niños que hacen feliz a nuestro mundo) un planeta mejor, una sociedad más justa, no sólo a favor de los humanos, sino de todos los seres que habitan nuestra hermosa esfera azul. No se preocupe, su dirección de correo será dada de baja de nuestra lista.

    Atentamente,

    Gustavo A. Marrero

    Editor

Repugnante.

© Francisco José Súñer Iglesias
(499 palabras)