Neuropastiche
por Francisco José Súñer Iglesias

NEUROMANTE es el buque insignia de eso que se ha dado en llamar ciberpunk. De esta novela se señala que fue la primera en crear ese ambiente triste y opresivo característico de éste subgénero, tal y como hoy lo conocemos, mostrando la decadencia social, la polución, el poder de las multinacionales, y el concepto romántico del hacker.

Estos argumentos son como mínimo cuestionables; antes de Gibson ya Dick, en ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELECTRICAS? nos mostraba ese mundo, y pongo ese ejemplo en concreto porque BLADE RUNNER, a la que se ha querido incluir dentro de la estética ciberpunk es de 1982... ¡dos años antes de la publicación de NEUROMANTE! Por no hablar de que ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELECTRICAS? Se publicó más de quince años antes.

Si eso no basta en ¡HAGAN SITIO! ¡HAGAN SITIO! Harry Harrison mostraba una sociedad tanto o más decadente, polucionada y roída por la corrupción. Y si se quiere echar mano de una novela que tratara de una forma verdaderamente acertada el tema de los hackers, las redes y la informática se tiene que acudir ineludiblemente a ORA:CLE de Kevin O'Donnell Jr.

Ahí están; ¡HAGAN SITIO! ¡HAGAN SITIO! es de 1966, ¿SUEÑAN LOS ANDROIDES CON OVEJAS ELÉCTRICAS? es de 1968, BLADE RUNNER de 1982, ORA:CLE de 1983... NEUROMANTE que llega en 1984, cuenta una historia de enfrentamiento contra poderes económicos casi incomprensibles para nosotros, pobres humanos, pero eso ya lo habían contado Frederik Pohl y C. M. Kornbluth en MERCADERES DEL ESPACIO el año 1953, aunque claro, en un tono ciertamente humorístico.

Se podrá argumentar también que NEUROMANTE abre una nueva era en el uso del lenguaje en la ciencia-ficción, pero esto tampoco evidencia nada, ya en 1964 William Burroughs con EXPRESO NOVA y, sobre todo, Anthony Burgess en 1962 con LA NARANJA MECANICA hicieron lo propio.

Gibson no inventó nada, no innovó nada, a lo sumo metió un buen montón de ingredientes de probada efectividad en una coctelera y agitó, con no demasiada buena fortuna. NEUROMANTE, no tiene más méritos que abrir oficialmente la era ciberpunk y convertirse en la cuestionable Biblia de este cuestionable subgénero.

© Francisco José Súñer Iglesias
(359 palabras)