Gran Hermano versus Gran Hermano
por Manuel Nicolás Cuadrado

El Gran Hermano que ideó G. Orwell en su novela 1984 del siglo pasado ha muerto. ¡Viva Gran Hermano! El Gran Hermano del siglo XXI se ha convertido en un programa de televisión difundido masivamente en Europa.

Más concretamente en España, la diversión consiste básicamente en encerrar a varias personas en un decorado de la sierra de Madrid, colocar cámaras y micrófonos por todas partes y esperar unos meses a ver que pasa. Pues ahí está la cosa: no pasa nada. Tan solo se nos ofrece la posibilidad de ir eliminando elementos del grupo hasta que solo quede uno, que es el que se queda con el premio en metálico (menos impuestos).

G. Orwell se pondría a llorar desconsoladamente si pudiera ver que han transformado a su monstruo controlador de sociedades en otro monstruo mucho más espeluznante todavía: El monstruo del aburrimiento de sociedades.

El Gran Hermano de tío George es un sistema espía creado por una oligarquía culta que pretende controlar una población inculta mediante la observación, el premio y el castigo de sus miembros. La moraleja: Los problemas de la sociedad sobrevienen históricamente porque tiene demasiados conocimientos y no está controlada. Eliminemos esos conocimientos y controlemos todos sus movimientos.

El Gran Hermano español es un concurso creado por una televisión privada que pretende controlar los índices de audiencia del público. Si el creador del evento o los televidentes son iletrados o premios Nobel de física, es indiferente. La cuestión radica en que vean el programa el mayor número de personas posible. La moraleja: La televisión privada se hace multimillonaria con lo que pagan otras empresas por poner sus anuncios publicitarios en horas de máxima audiencia y el público es feliz porque obtiene entretenimiento (con los anuncios o con el programa en cuestión, aún no lo tengo muy claro).

Pero yo no critico que exista este programa. Esa cruzada que se realizó en su momento a favor de la calidad en los programas de televisión, es solo el reflejo de una opinión minoritaria, que no consigue convencer a este tipo mayoritario de audiencias. Tenemos lo que merecemos. Llamenlé dictadura de las mayorías, cultura del pan y circo, reflejo de la cultura capitalista o simplemente lo veo porque me entretiene y/o porque no ponen nada mejor.

Pues todo este rollo que les estoy contando viene a cuento precisamente por una cruzada personal que quiero transmitirles. Ya que existen estos tipos de programas, ¿porqué no hay ningún miserable serial de ciencia ficción en la televisión peninsular? Aún recuerdo Espacio 1999, Star Trek, Un mundo Feliz, La fuga de Logan, V, sí, incluso Galáctica. Solo pido un breve espacio televisivo en donde descerebrados como yo puedan ver algo que les entretenga realmente. ¿Que menos que emitir Babylon 5, serial del que solo tengo noticias por lo que me cuentan? Sé lo que me van a contestar los genios de las televisiones: que si quiero ciencia ficción me apunte a un canal de pago en donde exista un canal monotemático. Ya... ¿Y perderme los anuncios? ¿Esos maravillosos momentos en los que aprovecho para cenar (les aseguro que da tiempo), para hacer aguas mayores (en mi triste caso de estreñimiento, casi no da tiempo, pero lo intento) o para echar un casquete (también da tiempo)...? No, no quiero renunciar a la publicidad a la que me han condicionado, quiero que emitan media hora de serie por tres cuartos de hora de anuncios, es lo mínimo que merezco, como potencial índice de audiencia.

Sugerencias: A modo de experimento (no exento de peligros) les recomiendo que hagan lo que yo he hecho. Primero leánse la novela 1984 de G. Orwell. Después vean un programa de Gran Hermano (completo, no vale hacer zapping) y comparen. Si en serio les entretiene ver como 5 personas bailan al ritmo de karaoke con una melodía inventada por ellos mismos durante 2 horas seguidas, enganchensé al programa inmediatamente, comenten todas las incidencias de la personalidad de los concursantes con parientes y amigos, incluso exíganles que les presten los episodios que no han podido ver. Si por el contrario no les ha gustado lo que han visto, hagan como Groucho Marx: sigan leyendo. O mejor, pasensé por la Feria del Libro de Madrid, que por estas fechas están en el Parque del Retiro.

© Manuel Nicolás Cuadrado
(712 palabras)