Cuestiones de Diseño
por Francisco José Súñer Iglesias

Quienes visitéis habitualmente el Sitio habréis comprobado que durante las últimas semanas ha cambiado en muchos aspectos. El añadido de la barra superior, el asentamiento de los colores corporativos algunos cambios respecto a fondos y tipos de letra, el añadido de nuevos elementos gráficos y algún que otro detalle menor, de índole técnico, que queda oculto para el navegante pero que facilita sus idas y venidas entre las distintas secciones.

Los viejos de lugar también sabréis que se trata de una costumbre habitual, cada cierto tiempo intento mejorar el aspecto y ampliar las funcionalidades de este punto de encuentro entre los aficionados a la ciencia-ficción, y de hecho, los cambios aún no han acabado, tengo algunas ideas pendientes de poner el práctica y, sobre todo, solventar los fallos que voy encontrando.

Sin embargo, esta remodelación en concreto no ha sido causada del todo por ese afán de mejora, que prefiero administrar poco a poco para que los cambios no sean demasiado traumáticos; se resienten mi tiempo y la familiaridad del entorno. La causa principal ha sido la enésima reseña en la prensa escrita sobre el Sitio, en la que sin profundizar más que de modo anecdótico en sus contenidos, cargaba las tintas sobre la pobreza de su diseño.

Nadie mejor que yo sabe de mis limitaciones en ese aspecto, por eso siempre he procurado que el Sitio se caracterizara por algo de lo que a veces parece olvidarse el creador de una página en Internet; el contenido y la facilidad de navegación. Por eso me irrita tanto que siempre se incida de esa forma tan obsesiva en el maldito diseño. De acuerdo que las páginas deben ser agradables a la vista y lograr que los elementos de navegación sean fácilmente identificables, pero nunca hacer de ello la principal, y a veces única, motivación.

¿Quieren diseño? Pues bien, tendrán diseño. ¿qué el contenido importa tres carajos mientras el envoltorio sea atractivo? Pues bien, seguiré investigando en los colores y elementos gráficos para que, algún día, cuando el maldito diseño pase del aprobado, y no sea la principal cuestión a mencionar, se preocupen de comprobar que contenidos se ofrecen y se hable más de ellos, que es de lo que al cabo se trata.

© Francisco José Súñer Iglesias
(373 palabras)