Libros, Libros
por Francisco José Súñer Iglesias

Sería muy generoso si afirmara que me gusta toda la ciencia-ficción. Naturalmente esto no es así. Hay libros que adoro y libros que odio, autores que reverencio y autores que ignoro, sub-géneros que me apasionan y sub-géneros que me parecen la quintaesencia de lo espantoso.

Pero lo que me resulta verdaderamente sorprendente de muchos de esos libros que no me gustan nada (ENDER EL XENOCIDA, CLONES, LOS IMPOSTORES...) es que fui capaz de acabarlos, aunque me pusiera inmediatamente a despotricar contra ellos. Eso me hace suponerles al menos una virtud; la de arraigarse en la tradición del folletón hecho y pensado para enganchar al público y entretener sin más, incluso yendo más allá de la mínima verosimilitud.

Sin embargo, obras más sesuda y en apariencia con más ínfulas (SIVIANVI, LA MUERTE DEL CAOS) se me han caído de las manos a las pocas páginas. Sin duda, y puestos a ser benevolente, me es posible admitir de estas obras algunas virtudes de índole ética y filosófica, pero les falta la más importante; entretener, y como tal fracasan como novelas. Cuidado con esto; no hablo de otro tipo de expresiones literarias; ensayo, tesis, disertaciones, tratados, escritos, en fin. en los que se trata de presentar las ideas del autor sobre un tema. Hablo de la buena y vieja novela de siempre, que independientemente de las más íntimas convicciones del autor, y sus esfuerzos por explicarlas, deben tener un mínimo de ritmo e interés,

Por último hay un tercer grupo de libros que me han parecido absolutamente desagradables, y si he acabado (El ULYSES de Joyce, NEUROMANTE), pero en esos casos se trataba de una pura cuestión de coherencia; puedo decir que me parecen horrorosos porque los he leído de punta a rabo y no he encontrado nada bueno en ellos.

© Francisco José Súñer Iglesias
(301 palabras)