¿Que tendrá Marte, que tendrá?
Por Francisco José Súñer Iglesias

El vecino Marte debe ser el planeta mas visitado por la humanidad en toda la historia de la literatura. Aunque en primera instancia la Luna tuvo egregios exploradores (desde Cyrano hasta los intrépidos personajes de Verne) no es menos cierto que el viaje hasta nuestro satélite siempre se ha tratado de una forma un tanto cotidiana, como un paseo por el campo o la visita a la mansión de un influyente conocido.

Sin embargo, la atracción de Marte sobre la humanidad es el resultado de una fascinación mas allá de toda explicación. Ya el nombre dado al astro, el de el dios romano de la guerra, da idea de las inquietantes expectativas que sobre el tenían los clásicos. Aunque en realidad, hasta que en 1877 Giovanni Schiaparelli no divulgo sus apreciaciones sobre los canali marcianos y Percival Lowell confirmo la confusión en 1906 con su MARS AND ITS CANALS, Marte no había sido mas que otra brillante estrella en el cielo.

Pero desde entonces las cosas han cambiado mucho. El padre de la marcianomanía fue sin duda H. G. Wells. Con LA GUERRA DE LOS MUNDOS, además de abrir el camino de la ciencia-ficción moderna, impulso por un lado la ufología y por otro las paranoias extraterrestres que el otro Wells, Orson, aprovecho de forma tan efectiva en su celebérrima emisión radiofónica.

Desde entonces no ha habido tregua.

En la literatura los ejemplos son interminables; ARENAS DE MARTE, CAMINO DESOLACION, EN LA ANTECAMARA DE LOS REYES MARCIANOS, EL GUERRERO DE MARTE, HIJO DE MARTE, HOMO PLUS, MARTE ROJO, MARTE VERDE, MARTE AZUL, TIEMPO DE MARTE, A LO MARCIANO, POLIZONTE A MARTE... en el cine llevamos una larga temporada conociendo íntimamente a Marte; MARTE ATACA, PLANETA ROJO, MISION A MARTE y próximamente una producción española también situada en Marte (en la foto, el intrépido guionista, Juan Miguel Aguilera, durante uno de sus viajes de documentación) nos mostrara lo duro que es sobrevivir en su superficie.

Por si eso fuera poco, las ultimas sondas automáticas enviadas a Marte, la Mars Climate Orbiter, la Mars Observer y la Mars Polar Lander se han perdido, bien de forma misteriosa o debido a extrañas y absurdas confusiones, dando pie a no ya a suponer que los marcianos existen ¡si no que están entre nosotros!

teorías desquiciadas aparte, lo cierto es que, mas allá de la literatura, Marte es el próximo paso en el espacio de la humanidad, y todos los proyectos de envergadura de la industria espacial (desde la Estación Espacial Internacional hasta el desarrollo de nuevos impulsores) van dirigidos a la conquista de este brillante astro rojizo.

© Francisco José Súñer Iglesias
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