Carta abierta a los lectores de BEM
por Ricard de la Casa, Pedro Jorge Romero, Joan Manel Ortiz

No hay ninguna forma agradable de decirlo, así que lo haremos rápido. El número 75 de BEM será el último que se publique. No, no se trata de una decisión tomada en un momento de locura. Y no, tampoco es una broma. Lo hemos meditado cuidadosamente y ésta es la conclusión a la que hemos llegado: es mejor dejar de publicar BEM.

¿Por qué en el número 75? Bien, para empezar es un número bonito, y con él celebrábamos diez años de existencia. Llegar hasta ese número no ha sido tarea fácil si tenemos en cuenta que estábamos planteándonos el cierre de la revista desde finales de 1998. Éramos conscientes de que la fórmula que ha convertido a BEM en la revista más popular del género en España se hallaba completamente agotada. La irrupción de las nuevas tecnologías la había convertido en obsoleta como medio de información; las noticias, cuando se publicaban, hacía meses que se conocían por Internet, y lo mismo sucedía con la mayoría del material de actualidad. BEM acababa siendo interesante para los lectores únicamente por los relatos, reseñas y artículos que publicaba. Durante este último periodo hemos estado barajando un sinfín de ideas que permitieran adaptar BEM a los nuevos tiempos, pero ninguna de ellas nos convencía. La única razón (una vez mas) que nos ayudó a seguir ha sido la fidelidad de los lectores.

Desde sus inicios, BEM se ha publicado a fuerza de trabajo e ilusión; ni sus editores ni sus colaboradores han cobrado nunca por sus esfuerzos. Todo eso desgasta, pero estábamos tan cerca del número 75 y de nuestro décimo aniversario, que decidimos seguir al menos hasta alcanzar esa mítica cifra. Nadie, desde Nueva Dimensión, había llegado a ella y es más que probable que nadie más lo haga en un largo periodo de tiempo. Pero ¿qué hay del entusiasmo que manifestábamos en el editorial de ese mismo número? Pues es muy simple: estábamos contentos por haber llegado hasta ahí, seguíamos contando con abundante y buen material para publicar y planificados varios números, estábamos estabilizados en un número de ventas y suscriptores que nos hubieran permitido seguir así mucho tiempo, y a pesar del cansancio normal tras tantos años, decidimos continuar adelante. Incluso llegamos a soñar con la posibilidad de que hubiera un recambio generacional y que nuevos y jóvenes editores fueran tomando las riendas de la edición del BEM, sustituyendo a los históricos, asegurando así el futuro de la revista y su modernización. Queríamos que BEM se transformase en el futuro, como se ha transformado varias veces en el pasado.

Pero acontecimientos ocurridos en estos últimos meses nos han hecho reflexionar sobre el lugar de BEM dentro de la ciencia ficción española. BEM cumplió durante mucho tiempo una función importante, era el nexo de unión que mantenía informado a los aficionados. Pero las cosas han cambiado mucho en los últimos años. Nos habíamos planteado una remodelación radical de la revista, dividiéndola en dos partes y volcándonos más en Internet que es hoy por hoy el medio de comunicación más inmediato. Pero diez años son muchos años y nos queda la amarga sensación de que, desde el punto de vista de una parte de los aficionados, la ciencia ficción española estaría mejor sin BEM. Es hora de comprobarlo.

Pero que BEM deje de publicarse no implica que deje de existir. Nuestra intención es mantener la página web (BOL) como un centro de recursos con todo lo relacionado con BEM, donde se podrán conseguir números atrasados y mas cosas, aunque sí cerraremos en breve la lista de correos y la sección de noticias on-line. Y, por supuesto, continuaremos con la edición del CD-ROM que habíamos anunciado y que contendrá todos los números de BEM desde el 1 al 75, además de otras sorpresas. Está prevista su aparición entre octubre y diciembre. Se distribuirá en algunas librerías pero les sugerimos que, para no quedarse sin su ejemplar (será una edición limitada), permanezcan atentos a nuestra web donde se dará debida cuenta de su aparición y forma de conseguirlo. De esa forma, BEM seguirá siendo lo que fue durante muchos años: memoria de la ciencia ficción española.

Y están nuestros suscriptores. Al mismo tiempo que se hace público este comunicado hemos enviado un mailing a cada uno de ellos, informándoles del cierre de la revista y ofreciéndoles diversos métodos para recuperar el dinero que tenían pendiente de sus suscripciones. Ése ha sido siempre uno de nuestros compromisos y pensamos cumplirlo, ya que gracias en gran parte a su dinero y apoyo hemos podido llegar donde lo hemos hecho. Nuestro agradecimiento para todos ellos.

También queremos aprovechar la ocasión para agradecer públicamente todo su trabajo y esfuerzo a los colaboradores, tanto ocasionales como fijos. Sin ninguna duda, sin ellos BEM no hubiera podido publicarse. Y pedir disculpas a todos aquellos que tenían material pendiente de ser publicado, que no son pocos. En breve nos pondremos en contacto con todos para tratar, individualmente, sus casos y ver de dar algún tipo de salida a sus trabajos.

BEM en papel deja de publicarse después de diez años, y sus editores nos dedicaremos a otros proyectos, tanto a nivel personal como colectivo. Ha sido una década maravillosa en la que hemos disfrutado de la compañía y el calor de nuestros lectores y que nos ha dado momentos irrepetibles. A todos, muchas gracias.

© Ricard de la Casa, Pedro Jorge Romero, Joan Manel Ortiz y José Luis González
(Interface Grupo Editor)
(895 palabras)