Hace poco más de un año que se estrenó en España LA AMENAZA FANTASMA, el esperadísimo Episodio I de la Saga de Star Wars.
Y ya está olvidada.
Por la época, la expectación fue enorme, por un lado el ansia con el que los aficionados esperábamos esta nueva entrega de la saga, y por otro la masiva campaña publicitaria que George Lucas había ideado. Sin embargo, el fiasco fue enorme, excepto los entusiastas de la Saga y unos pocos aficionados más, la sensación general fue la de decepción. No era ese espectáculo, demasiado complaciente con todos los públicos, lo que se esperaba, ni siquiera LA GUERRA DE LAS GALAXIAS pretendía llegar a un espectro tan amplio del espectadores, y ese quizá fue el gran error de Lucas, querer abarcar mucho, para luego no apretar nada.
Durante un tiempo se hablo mucho de la película, incluso yo me vi inmerso en discusiones apasionadas sobre sus bondades, que acababan en muchos casos en discusiones más cercanas al plano personal sobre añoranzas insatisfechas. Sin embargo, al mes se olvidó, y hoy día prácticamente nadie se acuerda de ella.
Sin embargo, THE MATRIX, una película que llegó en silencio y por sorpresa fue el verdadero acontecimiento cinematográfico de 1999. Su estética, sus efectos visuales, su argumento la han convertido en la película del fin del milenio, sin que la millonaria parafernalia de Lucas pudiera hacer nada por evitarlo, y es fácil saber que película se espera con más expectación; MATRIX 2.
Aunque seamos francos, no creo que nadie haya pensado en dejar de ver el Episodio II.