Wondla
Wondla
EE. UU., 2024
Título original: The Search for WondLa
Dirección: Andrew L. Schmidt, Lawrence Gong, Philip Pignotti, varios más.
Guión: James Strzelinski, Che Grayson, Tony DiTerlizzi, varios más
Producción: Bobs Gannaway
Música: Joy Ngiaw
Fotografía: Rasoul Shafeazadeh, Andrew An
Duración: ttT. eeE. 3T 20E 22min.
IMDb:
Reparto: Jeanine Mason Nagore Germes Annie Rojas (Eva); Teri Hatcher María Antonia Rodríguez Mariana Ortiz (M.A.D.R.); Brad Garrett Antonio Esquivias Avier Otero (Otto); Gary Anthony Williams Luis Reina Dafnis Fernández (Rovender Kitt); Chiké Okonkwo Pablo Adán Héctor Estrada (Besteel); D. C. Douglas Eduardo Gutiérrez (Omnipod); Alan Tudyk Luis Bajo (Cadmus Pryde); Christopher Swindle Miguel Ferreño (Meego); John Ratzenberger Juan Perucho (Caruncle); Sayed Badreya Lorenzo Beteta (Bartman); Larissa Gallagher Isabel Gaudí (Hostia); T.j. Power Raúl García Arrondo (Fiscian); Louella Edith Power Laila le Louer (Zoozi); Everly Carganilla Anna Chiara Lopezosa (Maegden);
Comentarios de: Luis del Barrio

Esta serie de Apple TV+ (¿he mencionado ya su magnífico catálogo de series de ciencia-ficción?) es la adaptación de la trilogía En busca de WondLa del autor e ilustrador Tony DiTerlizzi. Como en tantas otras ocasiones, no tenía la menor noticia de esta trilogía, así que no esperen una comparativa entre ambas obras; me centraré exclusivamente en la serie de televisión.

La serie se anunció a principios de 2021 como una colaboración entre Apple TV+ y Skydance Animation, teniendo como responsable a Lauren Montgomery, con una amplia experiencia en series de animación, pero al poco abandonó el proyecto y fue sustituida por Bobs Gannaway, que llegaba con el aval de 25 años trabajando para Disney. Se destaca que el cambio supuso un cambio de enfoque en la producción. Montgomery se había centrado principalmente en series épicas de acción y aventuras, mientras Gannaway había desarrollado gran parte de su carrera en producciones infantiles. Se contaba además con nombres tan relevantes como John Lasseter, fundador de Pixar, que había abandonado Disney de forma no muy amistosa años antes para recalar en Skydance.

La historia comienza presentándonos la crianza de Eva 9 (a la que en el original pone voz Jeanine Mason) dentro de un complejo subterráneo por parte de M. D. R. (Teri Hatcher), su robot cuidador. Pero el día que cumple 16 años una serie de circunstancias catastróficas hace que deba huir a la superficie, un entorno del que lo desconoce todo. Allí descubre que la Tierra ya no existe; ahora el planeta se llama Orbona y está poblado por una miríada de especies alienígenas, a cual más asombrosa. Su único aliado es el Omnipod (D. C. Douglas), un asistente personal que la mantiene, más o menos, informada de lo que ocurre en su entorno.

No tarda en establecer contacto con los primeros alienígenas pensantes, por supuesto de no muy buenas maneras. Entre ellos están sus futuros aliados, el caeruleano Rovender (Gary Anthony Williams), que arrastra tras de sí un tormentoso pasado, y Otto (Brad Garrett), un oso de agua telépata gigante. Ya convertidos en alegres camaradas, iniciarán un viaje a través de Orbona en busca de otros humanos, en el que Eva 9 tendrá la ocasión de encontrarse a sí misma, literalmente, encontrar los restos de la civilización humana, descubrir qué ocurrió en la Tierra para llegar a la situación actual y enfrentarse a maravillas, enemigos, amigos y toda clase de aventuras.

La producción es espectacular y luminosa. El equipo de producción no estaba falto de imaginación y escenarios y personajes son deslumbrantes. Sin embargo, el argumento no tiene mucho de original. Es la historia, muchas veces repetida, del héroe juvenil, extraordinariamente dotado, que se enfrenta (casi) solo al mundo y sale victorioso. En ese sentido, Eva es una heroína tóxica; esto es, sus objetivos son prioritarios y están por encima de cualquier otra cosa, por lo que cualquiera que se acerque a ella estará en peligro permanente. En apariencia sus intenciones son nobles, pero esa nobleza se manifiesta, por lo general, a la hora de solucionar situaciones que ella misma ha provocado en su desprecio por el prójimo.

El resto de los personajes se encuadran en tópicos ya conocidos: el mentor uraño pero de gran corazón, los camaradas voluntariosos dispuestos a seguir al héroe aunque el sentido común lo desaconseje, el malo vil y traicionero que esconde sus malvadas intenciones bajo una capa de argumentos razonables y la miríada de turno de esbirros, a cual más torpe.

Las cuestiones biológicas y/o científicas se pasan por alto, cuando no directamente se entra en el campo de la fantasía (razas, física, etc., etc.). Siendo indulgentes, se podría asumir que los diferentes alienígenas, de fisiologías radicalmente distintas, proceden de diversos planetas. A mi, al menos, se me hace difícil pensar en un único origen, donde multitud de líneas evolutivas han llegado a un notable grado de inteligencia sin entrar en conflictos letales entre ellas.

Son detalles que a un espectador experimentado le resultan muy evidentes, pero también hay que tener en cuenta que el público al que va dirigida la serie es el adolescente. En ese caso es más que seguro que se verán reflejados en esta Eva, tan extraordinaria como impulsiva e irracional.

No obstante, el espectador experimentado, como es el que aquí suscribe, ha disfrutado del espectáculo visual, que por lo demás no se hace pesado en su aspecto argumental porque son pocos episodios, de una duración más que contenida, narrados con claridad y concisión.

Ah, ¿qué significa WondLa? Una pista: Zardoz.

© Luis del Barrio,
(754 palabras) Créditos