Viajeros
Viajeros EE. UU., 2016
Título original: Travelers
Dirección: Andy Mikita, Amanda Tapping, William Waring, varios más.
Guión: Brad Wright, Ashley Park, Pat Smith, varios más.
Producción: Brad Wright
Música: Adam Lastiwka
Fotografía: Stephen Jackson, Neville Kidd
IMDb:
Reparto: Eric McCormack (Grant MacLaren); MacKenzie Porter (Marcy Warton); Nesta Cooper (Carly Shannon); Jared Abrahamson (Trevor Holden); Reilly Dolman (Philip Pearson); Patrick Gilmore (David Mailer); Leah Cairns (Kathryn MacLaren); J. Alex Brinson (Jeff Conniker); Jennifer Spence (Grace Day);
Comentarios de: Luis del Barrio

No es la primera vez que vemos el concepto de esta serie. Desde un futuro en el que se ha perdido toda esperanza, se envían viajeros al pasado para intentar modificar la historia de modo que no se produzcan los acontecimientos que han llevado hasta ese lamentable estado de cosas.

Ya en 2014 Atresmedia lo intentó junto a la BBC con la fallida Refugiados, Continuum también trató el tema, aunque no de forma tan interesante como Viajeros, si bien aguantó una temporada más. También hemos tenido intentos posteriores con La travesía, de la que hablaré en breve, aunque ésta tuvo el mismo recorrido que Refugiados.

Uno de los atractivos de la serie era la presencia protagónica de Will [..., digoo Eric McCormack. Nunca le había visto desarrollar un trabajo distinto al del neurótico abogado gay neoyorkino, y si ya en ese papel me parecía un gran actor de comedia, como agente Grant MacLaren se me ha revelado como un estupendo actor dramático.

En ese aspecto, el de la interpretación, la serie es de lo más interesante. Los viajeros deben ser intérpretes a su vez de la vida de sus huéspedes (ahora explico eso) de modo que por lo menos durante la primera temporada se mueven entre la paranoia y el temor a ser descubiertos.

La serie trata, como ya he adelantado, de viajes en el tiempo, del futuro al pasado. Ese futuro es francamente catastrófico y han inventado un método para ocupar cuerpos en el pasado e intentar modificar o impedir los sucesos que acaban desencadenando ese futuro apocalíptico. Se podría poner aquí la pega del principio de causalidad, es decir, si el pasado se altera para evitar el futuro, los viajeros no tendrán razón de ser, por lo que no regresarán al pasado y por tanto éste no se alterará siendo imposible cambiar el futuro. La serie lo resuelve con relativa fortuna, aunque no termina de desarrollarlo por que se canceló en su tercera temporada.

La forma de trasladarse al pasado es muy particular. Los viajeros poseen a una persona, a la que han estudiado en el futuro para que la suplantación sea todo lo convincente que es posible. Se articulan en un equipo de cinco personas al mando de Grant MacLaren (McCormack), un agente del FBI. Le acompañan Trevor Holden (Jared Abrahamsson), que ejerce de historiador del grupo, Marcy Warton (MacKenzie Porter), que es la médico, Carly Shannon (Nesta Cooper), la encargada de la seguridad del grupo, y Philip Pearson (Reilly Dolman), el informático que no podía faltar. Una cuestión interesante es que los roles reales de los personajes se mantienen. El agente MacLaren descubre que su matrimonio con Kathryn (Leah Cairns) es cualquier cosa menos perfecto, Trevor debe meterse en su papel de adolescente conflictivo, Marcy simular como puede la milagrosa recuperación de su enfermedad mental y lidiar con David (Patrick Gilmore), su asistente social, Carly su conflictiva vida como pareja de Jeff (J. Alex Brinson) un policía alcohólico y violento, y Philip la adicción a las drogas de su anfitrión. De este modo, la suma de las personalidades hace los personajes más complejos que cada una de sus partes, aunque en realidad la personalidad pasada ha quedado anulada.

La primera temporada transcurre en ese periodo de adaptación, además de las diversas misiones que debe cumplir el grupo para modelar ese futuro deseado. En ese sentido entre los pasajes más o menos paranóicos se entreveran algunos ciertamente humorísticos, en los que Grace Day (Jennifer Spence) suele ostentar gran parte del protagonismo.

El resto de las temporadas, según se va complicando la trama y se van dando más y más vueltas de tuerca y retorciendo el argumento, no es que pierdan interés, pero se dejan de lado algunos de estos aspectos para convertirse en un trhiller más convencional, con las consabidas conspiraciones, partes interesadas que aparecen por arte de birlibirloque y todos esos elementos que ya nos conocemos tan bien de las series conspiranóicas más tradicionales.

Quizá por eso Viajeros dejó de atraer al espectador que esperaba ver otra cosa y acabó siendo cancelada al final de una tercera temporada que, si bien dejaba un buen montón de cabos sueltos, al menos no cerraba la historia de forma abrupta.

PD: Como la serie es canadiense acabamos viendo a muchos de los sospechosos habituales pasar por los episodios. A mi me resulta gracioso, sobre todo porque me he tragado todas las series de StarGate y ver aparecer en la pantalla a sus principales protagonistas me la recuerda continuamente. La principal presencia es la de nuestra querida Carter (Amanda Tapping), no solo aparece en varios episodios interpretando a la psicóloga Perrow sino que dirige casi una decena de ellos, también veremos a Teryl Rothery, la doctora Fraiser de SG-1, Louis Ferreira, el coronel Young de SG-U también tiene su papelito, y Glynis Davies, la descreída Maryann Wallace de SG-U también se pasea por ahí.

© Luis del Barrio, (816 palabras) Créditos