
La nave estelar más mítica de la historia, pues fue el primer vehículo espacial construido en la Tierra equipado con un motor de curvatura, también llamado propulsor warp.
Construida por el doctor Zefram Cochrane a mediados del siglo XXI, el Phoenix era en su origen un proyectil ICBM de la serie Titan V modificado, uno de los pocos que quedaron tras la Tercera Guerra Mundial. Sobre ese misil desarrolló Cochrane, con la inestimable ayuda de Lilly Sloane, doctora en ingeniería, la que habría de ser una revolucionaria nave que cambiaría para siempre el futuro de la humanidad. Cochrane y Sloane trabajaron durante años en el silo de misiles de Bozeman, Montana, en los antiguos Estados Unidos. Por fin, el 5 de abril de 2063, Zefram Cochrane realizó el primer vuelo a velocidad de curvatura de la historia humana. El corto viaje de Cochrane tuvo un efecto colateral de vital importancia. Cuando el científico terrestre activó el propulsor warp, el rasgo de curvatura generado fue captado por un navío vulcano de exploración, cuyo capitán decidió investigar el planeta de donde había partido aquella primitiva nave. Se produjo así el Primer Contacto de la humanidad con una especie alienígena, y, a decir verdad, fue una suerte para los terrestres que fueran los vulcanos los primeros en contactar con ellos. Aunque con el tiempo las relaciones entre humanos y vulcanos se harían algo difíciles, debido al choque de caracteres culturales y a la distinta forma de ver las cosas, lo cierto fue que la colaboración entre especies resultó muy beneficiosa para ambas.
Zefram Cochrane realizó varios viajes con el Phoenix, y muy pronto éste sirvió de modelo para otros navíos estelares cada vez más avanzados. A pesar de las reticencias de los vulcanos, que pensaban que la humanidad aún no estaba preparada para lanzarse a las estrellas, Cochrane y sus colaboradores, entre los que destacó el ingeniero Archer, lograron que el gobierno mundial terrestre diera vía libre a su proyecto de un gran astillero espacial, el Complejo Warp-5, inaugurado en 2119, donde con el correr del tiempo se desarrollaría un motor de curvatura capaz de impulsar a una nave a una velocidad de factor 5. En dicho astillero se construiría la legendaria Enterprise NX-01, la primera gran nave estelar de la humanidad, que fue también el primer navío explorador terrestre diseñado para realizar largas misiones en el espacio profundo.
Zefram Cochrane, sintiéndose viejo y cansado, se embarcó en el Phoenix, perdiéndose para siempre en la inmensidad del cosmos. La División de Ingeniería de la Flota Estelar construyó una réplica de su nave, que actualmente se conserva como monumento conmemorativo.
Datos técnicos
Dimensiones
- Eslora: 27, 5 metros.
- Manga: 16 metros.
- Puntal: 3, 4 metros.
Masa
- 80 toneladas métricas.
Planta motriz
- Un núcleo de curvatura experimental.
Velocidad
- Crucero: factor 0, 5.
- Máxima: Factor 1.
Dotación
- Un piloto y dos pasajeros máximo.
Armamento
- Ninguno.