Versión miniaturizada del torpedo fotón estándar, de dotación en la Flota Estelar de la UFP.
A finales del siglo XXIII, la mayor parte de las lanzaderas de la Flota Estelar estaban equipadas con una o dos baterías fásicas de pequeño calibre. No obstante, la experiencia había demostrado que ese armamento ligero no era demasiado eficaz en determinadas situaciones. Era necesario dotar a esas navecillas de una mayor potencia de fuego, por lo que se procedió a miniaturizar los torpedos fotón, de forma que pudiesen ser estibados y utilizados tanto por las lanzaderas como por otras naves ligeras.
El micro torpedo fotón es un proyectil en todo idéntico a los misiles empleados en las naves estelares, salvo en el tamaño, pues tan sólo tiene 15 centímetros de largo. Como es obvio, su carga de materia y antimateria es muy reducida, del orden de los veinticinco gramos de cada sustancia; suficientes, sin embargo, para provocar una explosión de energía de considerable poder destructor.
La inmensa mayoría de las lanzaderas fueron adaptadas para emplear los nuevos microproyectiles, dotándoselas de un tubo lanzador, generalmente situado a proa. La dotación de microtorpedos de cada nave variaba según el modelo y dimensiones de la misma. Más adelante, se diseñaron algunos modelos específicos de lanzaderas, en realidad pequeñas naves de combate, que transportaban gran cantidad de estos micromisiles. Algunas de ellas tuvieron una participación destacada durante la Guerra Dominión.
Aunque, en principio, este tipo de arma se restringió a la Flota Estelar, con el paso del tiempo su uso se generalizó también en naves civiles, que así podían contar con un arma eficaz ante un ataque pirata. Sin embargo, ha de hacerse notar que los microtorpedos fotón autorizados para empleo civil no pueden llevar, en ningún caso, una carga de M/AM superior a diez gramos de cada una de ellas.