
Las estaciones clase K son bases espaciales de uso civil. Carecen de nombre propio, siendo denominadas con la letra K seguida de un número. La primera de ellas, la K-1, fue construida en 2221. Con 815 metros de diámetro y una altura máxima de 200 metros, tenía una masa de 541.000 toneladas. Su diseño era ciertamente novedoso para la época, con un gran cuerpo central, dividido en tres secciones. La principal era un gigantesco disco rematado por una torre cónica, con una antena de comunicaciones subespaciales en el vértice. De la sección media partían tres brazos, terminados en estructuras idénticas a la principal, aunque de menor tamaño, que le daban un aspecto muy estilizado y original. Estaba servida por una dotación fija de 250 tripulantes, disponiendo de capacidad suficiente para acomodar a 800 visitantes. En la práctica funcionaba como una ciudad espacial, y estaba gobernada por un Administrador federal, miembro del cuerpo diplomático de la UFP. En su interior albergaba un hotel, locales de ocio y numerosas oficinas administrativas. Su función era dar servicios de todo tipo a los civiles de la Federación, y servir de puerto de escala para las naves de carga o pasaje que recorrían las rutas estelares.
Su equipamiento básico incluía una dotación de seis lanzaderas clase Galileo y un dique de atraque para naves de pequeño porte. Los grandes navíos estelares debían permanecer orbitando la base a prudencial distancia. Contaba con transportadores de largo alcance, similares a los de un crucero pesado clase Constitution. Integraba un sistema de escudos deflectores de potencia media, suficiente para protegerla del impacto de meteoritos y otros cuerpos espaciales, así como de un posible ataque de piratas estelares. Como se ha dicho, era una base de uso civil, razón por la que sólo contaba con un armamento meramente defensivo, consistente en cuatro baterías phaser de tipo medio y dos tubos lanzatorpedos, si bien su dotación de torpedos fotón se reducía a una docena de unidades. Su planta de energía era un reactor M/AM convencional, que más adelante sería sustituido por uno del mismo tipo que los instalados en las naves estelares clase Miranda. La seguridad interior estaba encomendada a un equipo de Seguridad Civil de la Federación, compuesto por 40 miembros, armados sólo con phaser tipo 1.
Las estaciones de esta clase eran construidas siempre en sectores densamente poblados y relativamente seguros. A lo largo del siglo XXIII se construyeron 27 bases K en otras tantas zonas del cuadrante Alfa. Algunas fueron militarizadas en momentos concretos, para ser devueltas más tarde a la administración civil. Muchas, debidamente modernizadas, siguen prestando servicio en el siglo XXIV.
En la imagen, la USS Enterprise orbita la K-7 en 2267. Esta base en concreto, construida en 2233, fue remodelada en dos ocasiones: en 2261, cuando se le instaló un nuevo reactor M/AM, y en 2312, fecha en la que fue reemplazada toda su estructura interior.