Se trata de un módulo externo, diseñado para el registro de fenómenos espaciales sin las interferencias que provocan en los sensores los sistemas internos de una nave estelar. Los primeros modelos, desarrollados en el siglo XXIII, precisaban de un tripulante para guiarla y activar la batería de escáneres y sensores de alta resolución con que iban equipadas. Aunque no eran naves espaciales propiamente dichas, tenían la autonomía suficiente para alejarse miles de kilómetros de su nave nodriza. Tras varios desastres, que provocaron la destrucción de varias de éstas cápsulas y las muertes de sus tripulantes, la División de Ingeniería de la Flota diseñó un nuevo modelo controlado por ordenador.
(Mencionada por vez primera en CONSEJO DE GUERRA, decimoquinto episodio de la primera temporada de TOS).