La Flota Estelar de la Unión Federal de Planetas ha establecido una serie de bases para sus fuerzas a lo largo del espacio conocido. La función primordial de estas bases estelares es ofrecer un puerto seguro y unos servicios adecuados tanto a las unidades de la Flota como a los navíos civiles. En la segunda mitad del siglo XXIV la Flota de la UFP contaba ya con más de doscientas instalaciones de este tipo, esparcidas por buena parte del espacio conocido.
Historia de las bases estelares
La Unión Federal de Planetas, fundada en 2161 bajo los auspicios de la Tierra, Vulcano, Andorian y Tellar, creó una poderosa Flota Estelar con las aportaciones de éstos cuatro mundos, a los que irían sumándose otros muchos con el correr del tiempo. La Flota Estelar de la Federación inició un ambicioso programa exploratorio, cuya piedra angular fueron las exploraciones preliminares llevadas a cabo por la Flota Terrestre a partir de la botadura de la Enterprise NX-01. Durante los años que siguieron a la fundación de la UFP, decenas de mundos fueron colonizados. La lejanía de varios de esos planetas, y la precaria situación inicial de muchos de ellos, representaba un serio problema para la Flota, pues sus unidades carecían de puertos seguros a los que arribar en caso de averías graves u otras situaciones extremas. Decidido a poner remedio a tal estado de cosas, el Estado Mayor de la Flota Estelar puso en marcha un programa de construcción de bases avanzadas, destinadas a atender las necesidades de los navíos estelares y también a prestar ayuda a las colonias lejanas.

Las primeras bases estelares se ubicaron en la superficie de planetas clase M que carecían de vida inteligente. Normalmente, se erigía un complejo de edificaciones científicas y administrativas en el planeta, mientras que en el espacio cercano se establecía una estación espacial y varios docks equipados con todo lo necesario para la reparación de navíos estelares. La estación espacial, en principio de pequeño tamaño, con una dotación de apenas unas docenas de tripulantes, controlaba el espacio cercano y la aproximación de naves estelares, funcionando en la práctica como una especie de torre de control. Los navíos que arribaban a la base estelar eran aparcados
, por así decirlo, en determinada zona del espacio, o bien guiados hasta los docks de reparación. Mientras estaban allí, la tripulación podía descender, previa autorización de su capitán, al complejo situado en la superficie del planeta, que además de albergar las oficinas oficiales de la Federación, integraba también otros servicios, como hoteles y centros de ocio.
Con el tiempo, estos complejos fueron creciendo, adecuándose a las nuevas necesidades del tráfico interestelar y, en la práctica, acabaron por convertirse en verdaderas ciudades. No obstante, a pesar de que el elemento civil presente empezó a tener considerable importancia, nunca tuvieron el estatus de colonias, y a todos los efectos siguieron estando regidos por las normas y las leyes de la Flota Estelar. El oficial al mando de una base estelar era siempre un comodoro, que sólo debía rendir cuentas ante el Estado Mayor de la Flota Estelar y, en casos excepcionales, ante el Consejo de la Federación y la Presidencia.
En 2275 la División de Ingeniería de la Flota recibió el encargo de diseñar una estación espacial que debía servir de puerto-base para sus naves estelares. Se decidió que tal estación debería situarse entre la Tierra y la Luna, dado su considerable tamaño. La División de Ingeniería presentó a la aprobación del Estado Mayor, en 2277, el proyecto de una estructura espacial cuyas especificaciones rompían con todo lo anteriormente diseñado en materia de estaciones espaciales. Se trataba de una construcción inmensa, mucho más grande de lo que en principio había previsto el Mando de la Flota, cuyos integrantes se quedaron perplejos ante tal propuesta. En esencia, se trataba de una estación espacial en forma de gigantesca seta, compuesta por una serie de elementos bien diferenciados. El proyecto presentado por los ingenieros de la Flota era tan ambicioso, que sembró muchas dudas entre los miembros del Estado Mayor. Las discusiones sobre el asunto se prolongaron durante meses, pero al fin, en 2279 el proyecto recibió vía libre y poco después comenzaba la construcción del que sería conocido como Space Dock o Muelle Espacial. Se dio prioridad a los trabajos, que estuvieron concluidos para noviembre de 2281. Pero el Space Dock había empezado a prestar servicio, si bien de manera parcial, unos meses antes.
Con su configuración de inmensa seta, el Space Dock era una estructura increíble, cuyo aspecto sobrecogía y maravillaba a un tiempo a quien la veía por primera vez. Su parte superior tenía un diámetro de 4.600 metros. Su interior hueco albergaba el muelle principal de atraque, al que se accedía a través de una enorme compuerta doble, diseñada para permitir el acceso de los navíos estelares más grandes entonces en servicio. Esta sección, la mayor de la estación, estaba reservada para el uso exclusivo de la Flota Estelar, y además del control de aproximación, que se ocupaba de guiar a las naves al interior, integraba diversos servicios, tales como oficinas oficiales y cafeterías, por ejemplo. Ésta estructura estaba coronada exteriormente por una completísima batería de sensores de espacio profundo.
La segunda sección de la estructura, en orden descendente, estaba ocupada por más oficinas de la Flota, alojamientos para la dotación normal de la estación y el hospital de la misma. La siguiente correspondía a las áreas comerciales para los miembros de la Flota y los visitantes eventuales de la base. Inmediatamente después venía el muelle de atraque secundario, similar a la bahía principal de la parte superior pero de menor tamaño, reservado para el empleo exclusivo de naves civiles y comerciales. La sección situada bajo ésta estaba ocupada íntegramente por oficinas comerciales, y bajo ella había otra dedicada a hoteles y zonas recreativas. Los jardines se encontraban en el módulo inferior, y debajo de éste se hallaban los sistemas de soporte vital. Las dos últimas secciones de la estación, integradas en una estructura de forma esférica dividida por mamparos especiales, contenían los contenedores de materia/antimateria y la sala de máquinas e ingeniería. La estación estaba rematada en su parte inferior, como en la superior, por una batería de sensores de largo alcance.
En la práctica, el Space Dock era una gigantesca ciudad espacial, con una dotación de 77.435 tripulantes, de los cuales 51.432 eran oficiales de grado igual a teniente o superior, 25.103 alféreces y tripulantes sin rango y 900 miembros de Seguridad de la Flota.
La estación podía albergar varios miles de visitantes ocasionales, y en caso de extremo peligro, podía dar cobijo y protección a un máximo de 36.000 personas. El mando del Space Dock lo ostentaba un almirante, siendo normal que se encontraran a bordo varios miembros del Estado Mayor e incluso el almirante en jefe de la Flota Estelar.
Siendo una estructura tan compleja, el Space Dock contaba con unas defensas formidables, y en la práctica era una fortaleza espacial, capaz de enfrentarse a una escuadra de naves de combate con posibilidades de éxito. Contaba con 200 bancos de phaser de última generación repartidos por toda su estructura, así como con 40 proyectores Mega Phaser, cada uno de ellos con la potencia de fuego de un crucero pesado explorador clase Constitution. Su armamento se completaba con 20 lanzadores de torpedos fotón, cada uno con una dotación de 20 proyectiles, es decir, 400 torpedos en total. Más adelante se aumentó la dotación hasta los 1.200 proyectiles, o sea, 60 torpedos por tubo de lanzamiento. Como defensa pasiva, integraba un complejo sistema de escudos deflectores de enorme potencia.
Puesto que su principal función era la de servir de base primaria para las naves de la Flota, el Space Dock disponía de la más variada dotación de lanzaderas que imaginarse pueda, destacando entre ellas las 150 de la clase denominada precisamente Space Dock, que fueron diseñadas para prestar servició en esta estación. Además de las 600 lanzaderas de carga y las 300 de transporte de personal, el Space Dock contaba con 120 lanzaderas pesadas multifunción (en esencia pequeñas naves estelares), 384 cápsulas de transporte, otros 600 transbordadores estándar de diversos tipos, 180 lanzaderas de asalto (fuertemente armadas y que casi podríamos definir como cazas espaciales), 12 lanzaderas de asalto pesadas y 400 remolcadores espaciales de varias clases. Disponía también de casi un millar de transportadores para uso del personal de la Flota, y otros 200 para uso civil.
La estación estaba asimismo equipada con 30 emisores de haces de tracción, cada uno de ellos con potencia suficiente para atrapar y retener a una nave estelar clase Constituion o Excelsior, por aquel entonces los modelos más grandes, potentes y avanzados. Posteriormente los bancos de rayos tractores fueron aumentados hasta 75.
La comunicación interior entre las distintas secciones de la estación estaba asegurada, además de por los transportadores, por un complejo sistema de turbo ascensores, algunos de ellos con capacidad para cincuenta personas.
La estación Space Dock fue un completo éxito. Diseñada en principio para tener una vida útil de 50 años, a lo largo del tiempo sus sistemas fueron actualizándose, y para finales del siglo XXIV todavía estaba en servicio.
Las bases estelares en el siglo XXIV

El Space Dock o Muelle Espacial, Base Estelar 1 ubicada en el sector 001, el Sistema Sol, en los registros de la Flota, era un hito en el diseño y construcción de estructuras espaciales. Sus excelentes resultados animaron a la Flota Estelar, que decidió utilizar el mismo diseño para otras bases estelares. Así, se inició un ambicioso plan de construcción de estaciones espaciales idénticas a la Space Dock, y en las primeras décadas del siglo XXIV se construyeron media docena de ellas. Pero los ingenieros fueron aún más lejos, y en el año 2345 proyectaron la base estelar 74, idéntica en todo a la Space Dock, salvo en el tamaño, pues habría de ser mucho más grande. Si el diámetro de la estructura principal de la Space Dock y sus hermanas era de 4.600 metros, el de la 74 sería de 8.600. Obviamente, todas las secciones de esta base estelar fueron aumentadas en la misma proporción respecto de la Space Dock, disponiendo de dos compuertas de acceso a la bahía de atraque principal. La base estelar 74 se convirtió en la estructura artificial más grande jamás construida por el hombre, pero no ostentaría durante mucho tiempo ese record, pues desde su puesta en servicio, en 2358, se han construido otras 9 bases de similar porte. Todavía existen bases estelares establecidas en la superficie de planetas, pero la tendencia actual es situarlas en estaciones espaciales de gran tamaño. Las ventajas son obvias: ofrecen un puerto más seguro para las naves estelares, permiten centralizar y controlar mejor las operaciones de la Flota en un sector galáctico determinado, y, en caso de enfrentamiento bélico, pueden erigirse en baluartes de la Federación.