EL ESPLENDOR DE OMEGA
Star Trek TOS: EL ESPLENDOR DE OMEGA EE. UU., 1967
Título original: Star Trek TOS: The Omega Glory
Dirección: Vincent McEveety
Guión: Gene Roddenberry
Producción: Gene Roddenberry y John Merdyth Lucas
Música: Alexander Courage
Fotografía: Jerry Finnerman
Duración: 51 min.
IMDb:
Reparto: William Shatner (Kirk); Leonard Nimoy (Spock); Deforest Kelley (McCoy); Nichelle Nichols (Uhura); James Doohan (Scott); George Takei (Sulu); Walter Koenig (Chekov); Morgan Woodward (Capitán Tracey); Roy Jenson (Cloud William)
Temporada: 2, Episodio: 23

Sinopsis

Sin fecha estelar. La Enterprise localiza la nave Exeter, en órbita en torno a un planeta clase M y con su tripulación muerta. La bitácora revela que una plaga se ha extendido por la nave, y que la única posibilidad de salvación para Kirk y su equipo, que están infectados, es bajar al mundo que están orbitando. El capitán y sus oficiales descienden a Omega IV, donde encuentran al capitán Ronald Tracey, que se ha aliado con una de las dos facciones humanoides en guerra, los yangs y los kohms. Kirk debe tratar de minimizar la influencia de Tracey en esa cultura, pues el capitán de la Exeter está obsesionado con el hecho de que los habitantes de Omega IV vivan cientos de años sin envejecer. Para descubrir el secreto de esa aparente eterna juventud está dispuesto a todo, incluso a matar a Kirk y los demás si se interponen en sus planes.

Tracey a puntito de traicionar a Kirk y compañía
Tracey a puntito de traicionar a Kirk y compañía

EL ESPLENDOR DE OMEGA es el único capítulo de TOS que muestra una clara y un tanto descarada apología de los Estados Unidos. Sin llegar al adoctrinamiento, el guión de Gene Roddenberry, utilizando un improbable paralelismo entre las civilizaciones de la Tierra y Omega IV, se erige en un canto a los valores democráticos estadounidenses. Es innegable que una gran parte de la audiencia norteamericana lo recibió muy bien. Pero el paralelismo no es nada sutil, llegando a identificar a los yangs con los yanquis, y a los kohms con los comunistas. Incluso el texto sagrado de los yangs es, palabra por palabra, la Declaración de Independencia de los Estados Unidos, y, para acabar de rematar la cosa, y por si alguien todavía albergaba dudas, los yangs veneran la bandera de las barras y las estrellas. Por si fuera poco, los yangs, cuya cultura es similar a la de los indios norteamericanos, son muy blancos y muy rubios, como perfectos WASPs, y los kohms, por el contrario, presentan rasgos asiáticos. Estos elementos, que ya digo fueron muy apreciados por una gran parte del público de la época, restan credibilidad a la historia que se cuenta, que, por otra parte, tiene su interés.

La búsqueda de la eterna juventud es un tema recurrente en las leyendas y la literatura. Quizá la mejor plasmación cinematográfica del asunto sea HORIZONTES PERDIDOS (LOST HORIZON, Frank Capra, 1937), basada en la celebérrima novela de James Hilton. En el caso de este episodio de Star Trek, Tracey cree haber encontrado algo así como la fuente de la juventud eterna, pues los omeganos viven varios siglos sin envejecer. En realidad, como descubrirá mi admirado Bones, los habitantes de ese planeta tienen una existencia tan larga porque para ellos es lo normal, y, para desgracia de Tracey, no hay forma de dotar a otras razas de su extraordinaria longevidad. Curiosamente, la increíble duración de sus vidas se debe a la mutación de un agente bacteriológico, utilizado siglos atrás en una guerra que enfrentó a yangs y kohms. El conflicto fue devastador, pero, centurias más tarde, lo que era un elemento destructor de la vida se transformó, haciendo que los omeganos desarrollaran un sistema inmunológico que no sólo los hizo resistentes a las enfermedades, sino que incrementó su longevidad hasta extremos asombrosos.

EL ESPLENDOR DE OMEGA estaba concebido inicialmente como un posible segundo piloto de TOS, aunque al final se optó por UN LUGAR JAMÁS VISITADO POR EL HOMBRE. Debido a ello se modificó el argumento hasta dejarlo como lo conocemos. En el primer guión la nave perdida no se llamaba USS Exeter sino USS Argentina, Kirk encontraba a Tracey mucho más joven que cuando lo había conocido y la computadora de la Enterprise tenía una personalidad femenina, ante la cual el capitán reaccionaba con la misma irritación que en EL MAÑANA ES AYER. El personaje de Spock también era algo diferente al que conocemos.

En este capítulo se nos dice que los vulcanianos tienen el corazón más o menos donde los humanos tenemos el hígado. Por otra parte, asistimos a la muerte de Galloway, camiseta roja de prolongada trayectoria, que perece tras haber sobrevivido a otros episodios. También está el entrañable Leslie, que no dice palabra, pero que baja al planeta y al menos Jim le llama por su nombre. Curioso lo de Eddie Pasky como Leslie. Que yo sepa, TOS es la única serie en la que un actor de soporte, con muy pocas frases y que actúa casi como un figurante, ha alcanzado una más que notable popularidad.

Las dos noticias más importantes que recibieron los estadounidenses el viernes 1 de marzo de 1968 fueron la renuncia de Lyndon B. Johnson a presentarse para la reelección, y la decisión de la NBC de prolongar Star Trek durante una temporada más. Tras la emisión de EL ESPLENDOR DE OMEGA, capítulo que paradójicamente podría haber sido el piloto de la serie, como ya he comentado, la cadena televisiva rogó a los entusiastas fans de Star Trek que dejaran de escribir cartas para salvar su serie favorita, pues habían alcanzado su objetivo. Este es el motivo por el que los trekkies recordamos con cariño un episodio tan poco brillante. De todas formas, si se obvian los detalles demasiado patrioteros, se puede disfrutar moderadamente de la historia que narra. A fin de cuentas, no deja de ser otra aventura de nuestros personajes favoritos.

© Antonio Quintana Carrandi, Créditos