PARTE DE LA ACCIÓN
Star Trek TOS PARTE DE LA ACCIÓN EE. UU., 1968
Título original: Star Trek Tos: A Piece Of The Action
Dirección: James Komack
Guión: David P. Harmond y Gene L. Coon
Producción: Gene Roddenberry y Robert H. Justman
Música: Alexander Courage
Fotografía: Jerry Finnerman
Duración: 50 min.
IMDb: tt0708412
Reparto: William Shatner (Kirk); Leonard Nimoy (Spock); Deforest Kelley (McCoy); James Doohan (Scott); Nichelle Nichols (Uhura); George Takei (Sulu); Walter Koenig (Chekov); Anthony Caruso (Bela); Victor Tayback (Krako); Lee Delano (Kalo)
Temporada: 2, Episodio: 17

Sinopsis

Fecha estelar 4598.0. La Enterprise se dirige al planeta Iota, con la misión de investigar una posible interferencia cultural, provocada un siglo antes por la tripulación de la USS Horizon. Cuando el equipo de descenso, dirigido por Kirk, se transporta a la superficie, encuentra una sociedad similar a la norteamericana de los años 20, cuya estructura se asemeja a las imperantes en las organizaciones criminales de aquel tiempo y lugar. Kirk y los suyos no dan crédito a lo que ven, pero no tardan en descubrir que los iotanos han basado su civilización en un libro, LAS BANDAS DE CHICAGO EN LOS AÑOS 20, que dejó algún tripulante de la Horizon. Kirk, Spock y McCoy se ven envueltos en las luchas por el poder entre bandas rivales, mientras intentan encontrar una manera de resolver la situación.

A ver quienes son los malotes del barrio
A ver quienes son los malotes del barrio

En PARTE DE LA ACCIÓN, Kirk debe hallar el modo de contrarrestar los efectos de contaminación cultural, causados en Iota por la tripulación de una nave estelar que visitó el mundo un siglo atrás, cuando la recién creada Federación todavía no había promulgado la Primera Directriz, piedra angular de la filosofía de comportamiento de los miembros de la Flota Estelar.

Los iotanos son una raza humanoide muy curiosa, poseedora de una gran tendencia a imitar patrones culturales ajenos. Uno de los tripulantes de la Horizon se dejó en el planeta un libro de historia, una monografía sobre las bandas de gánsteres en el Chicago de la década de 1920, y los iotanos lo tomaron casi como un texto sagrado, como una especie de Biblia, en base a la cual han estructurado su sociedad. Por lo tanto, Kirk se encuentra con una civilización que imita hasta los menores detalles el comportamiento de las bandas criminales de la populosa ciudad norteamericana del estado de Illinois. No existe un gobierno planetario, sino algo así como una serie de reinos de taifas, controlado cada uno de ellos por una especie de capo mafioso, siempre en guerra con sus adversarios por ampliar su territorio. Puesto que la sociedad iotana ha alcanzado un grado de desarrollo similar al de la Tierra en las primeras décadas del siglo XX, el paralelismo entre la capital del gangsterismo americano y la cultura iotana es sorprendente. Kirk y sus amigos se enfrentan a un notable desafío, pues deben deshacer el entuerto causado por la intervención de la Horizon, y tratar de encarrilar a la sociedad iotana por el camino de la sensatez.

PARTE DE LA ACCIÓN es uno de los grandes episodios de comedia de TOS. Como es necesario unificar el planeta bajo un solo gobierno, para evitar así que caiga en la anarquía total, Kirk, Spock y McCoy emprenden decididamente la misión, pero las peculiares circunstancias que se encuentran en Iota les obligan a actuar de una manera poco ortodoxa. Y así, no les queda otra que adaptarse a los patrones de comportamiento de los iotanos, convirtiéndose de hecho en una facción mafiosa más que acabará imponiéndose al resto. Las peripecias por las que deben pasar nuestros héroes para alcanzar su objetivo son de lo más rocambolescas, dando pie a una de las aventuras más disparatadas y divertidas de toda la serie.

Como la contaminación cultural es demasiado profunda, Kirk, ni corto ni perezoso y guiándose por su intuición, que lo sacará de apuros más de una vez, decide tomar por el camino de en medio y enfrentarse a los iotanos con sus mismas armas. Puesto que no hay forma de razonar con ellos por medios normales, el capitán opta por erigirse en líder de una nueva banda mafiosa, los feds, y proceder a dominar a todas las demás organizaciones hasta alcanzar el control absoluto, lo que le permitirá imponer sus condiciones a los iotanos y redirigirles hacia un futuro más esperanzador. Como es obvio, la cosa no es nada fácil y Kirk y los suyos habrán de pasar por una serie de situaciones peligrosas y cómicas a un tiempo.

El primer borrador del guión se titulaba Journey into Chaos, algo así como Viaje al caos. Y ciertamente un caos es lo que se encuentran Kirk y sus amigos en Iota, donde todo quisque va armado, los tiroteos están a la orden del día y el ambiente general se asemeja mucho al de una de aquellas viejas películas de gánsteres de la Warner.

De este capítulo surgió uno de los objetos de merchandising más apreciados por los trekkies: el Fizzbin. ¿Qué es el Fizzbin? Pues el absurdo juego de cartas que Kirk se inventa para distraer a los pistoleros que los vigilan, y así poder escapar. Sus reglas son disparatadas: es un juego de azar toda la semana, menos el domingo, cuando se convierte en un peligro para el bolsillo; los puntos tienen un valor, pero si se juega de noche, éste se duplica..., siempre y cuando no sea un año bisiesto, en cuyo caso lo pierdes todo... El alocado Fizzbin, con sus Kronk, sus Shronk (equivalente a medio fizzbin), sus Fizzbin de Luxe, sus Super Fizzbin, sus versiones diurnas y nocturnas, o su fantástico Royal Fizzbin, que da la victoria instantánea excepto los martes, es una auténtica gozada. Pero eso sí, sólo para los trekkies más recalcitrantes.

Me gusta el trabajo bien hecho
Me gusta el trabajo bien hecho

La compenetración entre Kirk y sus oficiales es notable, pero en esta ocasión, obligado el capitán a expresarse en el argot de los gánsteres, al pobre Scott le cuesta lo suyo entender qué demonios intenta decirle Jim, sobre todo cuando habla de pipas. Pero el episodio alcanza su cota máxima de comicidad en la memorable escena en la que Kirk, todo un capitán de navío estelar, que ha recorrido cientos de miles de pársecs a través de la galaxia, se pone al volante de un automóvil, siendo incapaz de manejarlo correctamente, por lo que se ve obligado a conducir el coche... ¡marcha atrás!

En un primer tratamiento del guión aparecían los romulanos, con lo que esta podría haber sido la segunda intervención de tales seres en TOS. En ese primer borrador el planeta se encontraba en los límites de la Zona Neutral, y tanto la Federación como el Imperio Romulano intentaban negociar un tratado con el jefe Oxmyx, el capo más poderoso de Iota. Esta línea argumental no convenció a Roddenberry, por lo que fue cambiada hasta dar origen a la historia que conocemos.

PARTE DE LA ACCIÓN puede parecer un episodio caro, a juzgar por el profuso empleo de decorados, vestuario y objetos de época. Pero en realidad fue uno de los capítulos más baratos de la serie. TOS se rodaba en los Estudios Desilu, propiedad de Desi Arnaz Jr. y Lucille Ball, donde también se filmaba la mítica Los intocables. En consecuencia, en PARTE DE LA ACCIÓN se utilizó el atrezzo de dicha serie, con lo cual los costes de producción se redujeron sensiblemente.

El episodio concluye más o menos bien, con la sociedad iotana unida bajo los auspicios de los feds. Se ha evitado que el planeta degenere hacia el caos total, así que las cosas parecen haber salido bien. Pero, en última instancia, McCoy confiesa que cree haber perdido su comunicador en el planeta, lo que preocupa y mucho a Kirk, que sabiendo como son de copiones los iotanos, teme que al final logren evolucionar más de la cuenta y acaben exigiéndole a la Federación... una tajada.

A título de curiosidad, cabe mencionar que en el fandom trekkie corrió el rumor, allá por entre 1991/92, de que alguien había escrito el libro LAS BANDAS DE CHICAGO EN LOS AÑOS 20, estando próxima su publicación. El libro que se menciona en el episodio fue publicado, supuestamente, en 1992, por lo que, de haber sido editada la obra a la que se refería el fandom, se hubiera convertido en un auténtico dato histórico. Pero la cosa quedó en nada, y del pajolero libro nunca más se supo.

Disponeos, por lo tanto, a reír a mandíbula batiente con una de las historias más desternillantes de TOS. Disfrutad de Kirk y Spock ataviados a la moda de 1920, y comportándose como unos genuinos gánsteres.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.341 palabras) Créditos