
Nombre dado a la criatura descubierta en 2266 en el planeta M-113 (FGC 945647-IV) Bípedo y de apariencia vagamente antropomorfa, se trataba de un ser inteligente, seguramente de la misma raza que habito antaño aquel mundo. Todo su cuerpo, salvo las palmas de manos y pies, estaba cubierto de un espeso y áspero pelaje grisáceo. Tenía dos ojos frontales, circundados por grandes pliegues de piel, y su boca, dotada de varias hileras de finos y afilados dientes, guardaba cierta similitud con la de una lamprea. Poseía tres dedos en cada una de sus cuatro extremidades. Los de las manos estaban rematados por una especie de ventosas circulares de gran tamaño. Aunque la base de su alimentación eran los vegetales, que ingería a través de su peculiar boca, esta criatura necesitaba grandes cantidades de cloruro sódico, que generalmente obtenía de los cuerpos de seres humanoides. Absorbía las sales de los organismos de sus víctimas a través de las ventosas de sus manos, que dejaban una característica marca rojiza y circular en la epidermis de sus presas. Dotada de ciertas habilidades hipnótico telepáticas básicas, el vampiro de la sal podía sugestionar a sus presas, haciendo que éstas le percibiesen como alguien de confianza. El único ejemplar conocido de esta especie, una hembra, logró introducirse en la Enterprise del capitán Kirk, matando a varios tripulantes antes de ser a su vez aniquilado. Según el doctor Crater, que convivió con este ser durante varios años alimentándolo con sal común, era el último de su raza, por lo que ha sido catalogada como especie extinguida. El cuerpo del vampiro de la sal (criatura de M-113, en los archivos oficiales) se encuentra actualmente en el Museo de la División de Exobiología de la Flota Estelar.