
Humanoides del planeta Troyius (Telun IV), poseedores de una cultura refinada, por lo que han estado enfrentados durante mucho tiempo a sus vecinos elasianos, violentos y adoradores del Dios de la guerra. Las guerras entre ambas razas fueron constantes, y en última instancia se logró ponerles fin mediante la concertación de un matrimonio de Estado, que facilitó un entendimiento pacífico entre Elas y Troyius.
Aunque su metabolismo y anatomía internos son muy similares a los de los humanos, su aspecto exterior difiere notablemente del de éstos. Sus cuerpos son esbeltos y de constitución delicada. Su piel posee un brillante color azul turquesa, siendo sus cabellos invariablemente platinados y los iris de sus ojos escarlatas. En conjunto, estas características físicas hacen de ellos unos seres muy notables y llamativos. Por otra parte, son muy prolíficos, y este hecho, sumado a su longevidad que puede alcanzar los 150 años terrestres, y a su resistencia a las enfermedades, ha provocado la superpoblación de su planeta. No obstante, la adopción de ciertas medidas de control de la natalidad, sumadas a la emigración de miles de troyianos a otros mundos-colonias, ha venido a resolver el problema.