Quark
Quark

Ferengi propietario del bar y local de juego de la estación Espacio Profundo 9 desde la ocupación cardasiana, cuando la base se llamaba Terok Nor. Bajo la autoridad cardasiana, Quark, como buen ferengi, pareció dedicarse exclusivamente a su negocio, sin preocuparse de nada más. Pero con el tiempo y la administración conjunta bajorana y federal, se revelaría que, sin apoyar abiertamente a la resistencia, auxilió en numerosas ocasiones a los subyugados bajoranos, proporcionándoles alimentos y medicinas a bajo coste. Esta actitud fue implícitamente reconocida por el gobierno provisional, establecido en Bajor cuando se retiraron los cardasianos.

No obstante, la retirada de los invasores reavivó las rencillas entre las facciones bajoranas, olvidadas durante las largas décadas de la ocupación, provocando en el planeta un ambiente que parecía propiciar la guerra civil. Quark decidió entonces marcharse, lo que fue impedido in extremis, y mediante el chantaje, por el comandante Benjamín Sisko, recién puesto al frente de la estación. Consciente de que DS9 debía seguir funcionando lo más normalmente posible, Sisko presionó a Quark para que se quedara, con la esperanza de que la gente, al ver que el codicioso comerciante permanecía allí, asumiera que DS9 era segura. El plan del comandante federal funcionó, y Quark continuó dirigiendo su establecimiento.

Avaricioso, liante, embaucador y tramposo, como cualquier ferengi que se preciara, Quark pasaba por ser enemigo declarado del metamorfo Odo, Jefe de Seguridad de la estación. Pero, sin ser estrictamente honrado, e incluso metiéndose de lleno en ocasiones en actividades claramente ilegales, Quark observaba unos peculiares principios personales, que parecían refrenar su codicia cuando, para satisfacerla, tenía que hacer algo degradante. Poco a poco, se irían revelando en su personalidad unos rasgos que le diferenciaban de cualquier otro ferengi, y que, posiblemente, se debieran a su prolongado trato con otras razas inteligentes de la galaxia. Sobre todo, con los humanos, a los que llegaría a apreciar, aunque del modo un tanto retorcido característico de los seres de su especie.

Su relación con Odo también evolucionaría, pasando a ser casi (sólo casi) amigo del metamorfo. En cuanto a su hermano, Rom, le humillaba en público y se mostraba cicatero con él, pero se comportaba así porque esa era, al fin y al cabo, la forma normal de actuar de un ferengi. Pero quería realmente a su hermano. Como a su sobrino, Nog, a pesar de que este le diera el disgusto de entrar en la Academia de la Flota Estelar, avalado por el comandante Sisko.

Rijoso hasta decir basta, como cualquier ferengi, les tiró los tejos a Kira, que pronto se lo quitó de encima, y a Jadzia, que tampoco respondió bien a sus insinuaciones románticas. Pero la trill entabló amistad con él, convirtiéndose en una habitual de las partidas de Tongo entre los ferengis de la estación y desarrollando un cierto aprecio por su especie.

Casado temporalmente con la belicosa Grilka, una peligrosa y sexy belleza klingon, a la que tuvo que unirse por caso de fuerza mayor, también sostuvo una efímera relación sentimental con Pel, mujer de su raza que, contraviniendo las leyes de su mundo, se disfrazaba de hombre para poder hacer negocios. Pero el verdadero amor de su vida fue, curiosamente, Natima Lang, una mujer cardasiana considerada por los suyos poco menos que una traidora, por su declarada oposición al gobierno totalitario de su mundo.

Tras la victoria en la guerra contra El Dominio, en la que también aportó su granito de arena, Quark permaneció en DS9 al frente de su negocio, convertido en visita obligada para todo aquel que recale en la estación.

Armin Shimerman

Armin Shimerman (Lakewood, NJ, EE. UU., ). Uno de los actores más apreciados por los trekkies, ya que, con su personaje de Quark, al que dotó de una compleja e interesantísima personalidad, logró insuflar aires nuevos a una raza, la ferengi, que, concebida como antagonista de la Federación para TNG, pasaría sin pena ni gloria durante las siete temporadas que duró dicha producción.

Shimerman, que tenía diecisiete años en 1966, se convirtió en un entusiasta de Star Trek desde que vio el primer episodio. A lo largo de los años, y ya encaminada su vida hacia la escena, declararía en varias ocasiones que, si alguna vez volvía a rodarse Star Trek, él haría lo que fuera por trabajar en ella. Parece ser que, cuando empezó a filmarse la primera franquicia fílmica, la de la tripulación original, Shimerman trató de obtener algún pequeño papel en alguna de las películas, aunque sin éxito. Pero en 1987, cuando se estrenó La Nueva Generación, tuvo más suerte, consiguiendo que le contrataran para interpretar a un jocoso mensajero mecánico en el episodio PUERTO, de la primera temporada. Sólo aparecería dos veces más en la serie de Picard y compañía: en GESTA SUPREMA, de la segunda temporada, como el daimon ferengi Bractor, y en PRIMOGÉNITO, de la séptima, ya como Quark.

Como tantos otros intérpretes, es recordado casi exclusivamente por su trabajo en DS9, lo que, para bien o para mal, ha marcado su carrera profesional.

© Antonio Quintana Carrandi,
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