
Metamórficos originarios de un mundo localizado en la nebulosa Omarion del cuadrante Gamma. Se denominan a sí mismos Fundadores. Poseedores de una avanzada tecnología, crearon el Dominio, el imperio estelar más extenso y poderoso de su cuadrante. Tras el descubrimiento del agujero de gusano de Bajor, la Flota Estelar comenzó a explorar esa nueva región espacial, chocando pronto con el Dominio, que no estaba dispuesto a tolerar la injerencia de la Federación en su zona de influencia. Aunque la UFP intentó alcanzar algún tipo de acuerdo diplomático con los Cambiantes, éstos se opusieron, iniciando una escalada militar que les llevó a intentar controlar el cuadrante Alfa, con el auxilio de los cardasianos. La guerra resultante fue la más devastadora de las que había librado la Federación hasta entonces. Aunque al final la UFP y sus aliados se alzaron con la victoria, haciendo coincidir su ofensiva principal con un alzamiento cardasiano contra los Cambiantes, la Federación y sus asociados sufrieron la pérdida de miles de millones de vidas.
La División de Exobiología de la Flota Estelar ha estudiado concienzudamente a esta raza, concluyendo que representa la culminación de la evolución de los organismos metamorfos. Su matriz morfogénica les permite mimetizar prácticamente cualquier estructura molecular, orgánica o inorgánica. Lo más sorprendente es que, cuando cambian de apariencia, parecen adquirir las características físicas de aquello que imitan, porque ni con un escáner tomográfico es posible descubrir a un Cambiante mimetizado en otra forma. Sin ninguna duda, los metamórficos Dominion son una de las formas de vida más asombrosas del universo conocido. A día de hoy, los científicos federales continúan estudiándolos, tratando de descifrar los secretos de su especial naturaleza.