Resident Alien
Resident Alien EE. UU., 2021
Título original: Resident Alien
Dirección: Dirección: Robert Duncan McNeill, Shannon Kohli, varios más
Guión: Chris Sheridan, Sarah Beckett, Peter Hogan, Steven Parkhouse, varios más
Producción: Chris Sheridan
Música: Noah Sorota
Fotografía: Scott Williams, Erin Druez
Duración: 44 min.
IMDb:
Reparto: Alan Tudyk (Harry Vanderspeigle); Sara Tomko (Asta Twelvetrees); Corey Reynolds (Sheriff Mike Thompson); Alice Wetterlund (D´Arcy Bloom); Levi Fiehler (Alcalde Ben Hawthorne); Judah Prehn (Max Hawthorne); Elizabeth Bowen (Ayudante Liv Baker); Meredith Garretson (Kate Hawthorne); Kaylayla Raine (Jay); Gary Farmer (Dan Twelvetrees); Alex Barima (David Logan); Gracelyn Awad Rinke (Sahar);
Comentarios de: Luis del Barrio

Por los anuncios y avances de la serie sabía que Resident Alien era una adaptación del cómic homónimo de Peter Hogan y Steve Parkhouse, pero como no había leído, ni tenía noticia, del mismo, no sabía a que atenerme.

La idea es que Hah Re, un alienígena varado en la Tierra, se ve obligado a tomar la identidad de un médico rural y, a partir de ahí, las vicisitudes del farsante y las anécdotas chuscas que empedrarían su camino darían de sobra para construir una serie humorística.

Echando un vistazo por ahí he sabido que el cómic trata las aventuras del extraterrestre, de forma relativamente amable. Se trata de un náufrago que gracias a sus poderes mentales y capacidad de camuflaje pretende vivir discretamente en el remoto pueblo de Patience, Colorado, adoptando la identidad de Harry Vanderspeigle, un médico retirado, pero la vida se le complica cuando el sheriff le recluta para que le ayude a averiguar quien ha asesinado al médico del pueblo.

Lo que en el cómic es una historia de misterio y suspense, en la serie deriva hacia un desquiciado trhiller en el que Harry, interpretado por Alan Tudyk ha venido a la Tierra con una misión hipersupersecreta (nos enteramos rápido: exterminar a la humanidad) que se ve abortada por el accidente que sufre su nave. Eso le obliga a adoptar la identidad del doctor Vanderspeigle (al que él mismo mata, pero casi sin querer) y en vez de convertirse en un discreto miembro de la comunidad, se conduce como el exuberante pero a al vez desubicado alienígena que es.

Como he comentado, eso da lugar a una serie casi ininterrumpida de situaciones que van de lo terrorífico (éticamente Harry vive en una esfera diferente a la humana) a lo hilarante.

Por si eso fuera poco, cada uno de los habitantes de Patience son dignos de protagonizar una serie propia. Asta Twelvetrees (Sara Tomko) enfermera del dispensario local, se convierte en la mejor amiga de Harry y, pese a sus excentricidades, le hace las veces de doctor Watson­. Asta vive su drama personal al haber dado en adopción muchos años antes a su hija recién nacida, un embarazo adolescente del que todavía se duele, todo lo más porque el padre, Jimmy (Ben Cotton) nunca quiso hacerse responsable.

D´Arcy Bloom (Alice Wetterlund) íntima amiga de Asta sobrevive en el pueblo trabajando como rescatadora de montaña de día y camarera de noche. Antigua estrella de esquí, una lesión la apartó de la gloria olímpica y eso la convirtió en un personaje amargado y cínico que ahoga sus penas en alcohol y sexo.

Más personajes torturados son el sheriff Thompson­ (Corey Reynolds), se podría decir que escondido en Patience tras una tragedia ocurrida en su destino anterior, de la que se oculta tras una gruesa capa de odiosa indiferencia reglamentista, que sufre la agente Liv (Elizabeth Bowen), inteligente e intuitiva, pero acomplejada por los muchos kilos de más que arrastra y los continuos menosprecios a los que el sheriff la somete.

Por último, como habitantes destacados del pueblo están el alcalde Ben Hawthorne (Levi Fiehler) y su mujer Kate (Meredith Garretson) obsesionados por el sexo y en convertir Patience en un atractivo destino turístico. Pero es su hijo Max (Judah Prehn) el único que puede ver el aspecto real de Harry, lo que lógicamente genera una buena cantidad de episodios a cual mas chusco. No obstante Max no es que sea muy espabilado, y es Sahar (Gracelyn Awad Rinke) quien pone el cerebro y los mete en los líos más insospechados, cuando no se sabe muy bien si quieren ayudar o desenmascarar a Harry.

Pero también hay malos. El gobierno sabe de la existencia de extraterrestres ocultos en la Tierra y un equipo liderado por la implacable general McCallister (Linda Hamilton, oh, si) se dedica a intentar averiguar donde se encuentran. Los agentes Logan (Alex Barima) y Casper (Mandell Maughan), una simpática psicópata, siguen la pista a Harry hasta Patience, pero no cuentan, como he dicho, con la poco convencional ética del extraterrestre. Hasta Nathan Fillion tiene un papelito. Es de agradecer que en el doblaje al español de España se haya conservado la voz de Iván Muelas, su doblador televisivo habitual, así que no habrá mucho problema en reconocerle.

Se podría decir que Resident Alien es la típica comedia de situación con extraterrestre por medio, pero los episodios macabros la llevan un poco más allá, dándole un tono más oscuro del que se podría esperar, por dar alguna pista, Harry tiene más en común con Alf que con Starman, y ya no digamos E. T.

Alan Tudyk construye un desternillante y desconcertante Harry. Su principal fuente de información sobre la sociedad humana son las series de televisión, y los resultados de reproducirlas en la realidad son los esperados. Naturalmente Harry aprende con el tiempo, y en los últimos episodios es un poco más humano, pero poco.

Otro acierto de los guionistas es el elenco de secundarios, encabezados por Asta, que pese a lo desastroso de sus vidas, o quizá gracias a ello, mantienen la cordura donde las chifladuras de Harry podrían haber convertido la serie en una sucesión de pasajes cómicos sin ligazón. Otra cuestión curiosa es la interacción continua con los indios de la zona, aparte de su origen y alguna tradición son parte de la comunidad, ya dijimos que Asta es enfermera, Dan (Gary Farmer), su padre, el propietario de una hamburguesería, etc. Esto a veces le da a la serie un cierto aire de producción indie (de independiente, no de indios) al recurrir a figurantes nativos de la zona, que obviamente no tienen las tablas de los figurantes profesionales.

Resident Alien es una comedia disparatada llena de personajes igualmente extravagantes, que gracias sobre todo al choque cultural, proporciona grandes momentos cómicos, a la vez que evoluciona con sus personajes, que sin dejar de ser peculiares, y una vez conocidas las causas de sus rarezas, la convierten en un producto tan divertido como sólido.

Por el momento no hay noticias sobre la continuidad de la serie. Esperemos una tercera temporada.

© Luis del Barrio (1.016 palabras) Créditos