El prisionero
EL PRISIONERO EE.UU., 1968
Título original: The Prisoner
Dirección: Patrick McGoohan, Pat Jackson (varios más)
Guión: Patrick McGoohan (idea original)
Producción: Patrick McGoohan, David Tomblin
Música: Robert Farnon, Wilfred Josephs
Fotografía: Brendan J. Stafford
IMDb:
Reparto: Patrick McGoohan (Numero 6); Ángelo Muscat (Butler); Peter Swanwick (Supervisor); Leo McKern (Número 2); Patrick Cargill (Número 2); Colin Gordon (Número 2); Robert Rietty (Número 2)

El Prisionero es una miniserie de diecisiete episodios, filmada entre 1966-67. Patrick McGoohan es el protagonista, un agente del gobierno británico, que abruptamente renuncia sin indicación de por qué; inmediatamente, es narcotizado y enviado a un lugar, llamado sólo La Aldea. En La Aldea nadie es conocido por su nombre, sólo por un número, y el número de Patrick McGoohan es el 6. A lo largo de la serie, los poderes de La Aldea (el Número Dos) intentan descubrir por qué el Número 6 renunció, lo que éste se niega firmemente a revelar. Los episodios tratan sobre los esfuerzos (a veces diabólicamente refinados) para descubrir esto, así como los frustrados intentos del Número 6por escapar, y con el tiempo, su aparente adaptación a La Aldea y sus sutiles intentos para subvertirla. La serie acaba en un episodio en dos partes, donde tras una confrontación ahora o nunca con el Número 2, finalmente el Número 6 consigue ver al Número 1, forzar la evacuación de La Aldea y escapar.

Primera Secuencia

Mientras suena la banda sonora, Patrick McGoohan, al volante de un deportivo (un Lotus) corre por una autopista solitaria. Al llegar a Londres, entra en un aparcamiento subterráneo. Lo vemos abrir de par en par la puerta de una oficina, obviamente algún departamento del gobierno. Dentro hay un hombre grueso, bajo y calvo sentado a una mesa. En toda la escena, no dice ni una palabra.

La siguiente muestra a Patrick McGoohan caminando de un lado a otro y vociferando con furia al hombre de la mesa. No oímos lo que dice, sólo la música mezclada con retumbar de truenos. Finalmente, deja una hoja de papel sobre la mesa, y da un puñetazo sobre la misma que hace saltar y rompe una taza de café.

Las siguientes escenas nos los presentan volviendo a su casa y haciendo las maletas a toda prisa. Alternan con otras: la ficha de Patrick McGoohan (en la que no podemos ver el nombre) en una máquina de escribir o teletipo. Una enorme habitación con archivadores, y una especie de brazo sobre rieles que se detiene sobre un cajón, que se abre. La ficha de Patrick McGoohan cae en el cajón, que al cerrarse vemos que está etiquetado como Renuncias.

Mientras Patrick McGoohan sigue haciendo las maletas, un hombre baja de un coche y se acerca a su casa. Es alto, delgado, vestido como empleado de pompas fúnebres (abrigo negro y sombrero de copa)

Lo siguiente que vemos es un chorro de gas, entrando a través del ojo de la cerradura. Patrick McGoohan deja de hacer el equipaje. Vemos su cara, sobreimpuesta a altos edificios. Cae inconsciente. Cuando despierta, se halla en La Aldea.

Así empieza el primer episodio de El Prisionero. En los siguientes, se añade este diálogo:

—¿Dónde estoy?
—En la Aldea.
—¿Quién es usted?
—El nuevo Número 2.
—¿Quién es el Número 1?
—USTED es el Número 6.
—¡No soy un número! ¡Soy un hombre libre.
(Carcajadas)

La Aldea

Los exteriores de El Prisionero se filmaron en una extraña localización, que había llamado la atención de Patrick McGoohan cuando la visitó. Se trata del Hotel Portmeirion, situado en una bahía al norte de Gales. Con periodicidad, Portmeirion es inundado por la convención de admiradores de la serie, que durante unos días convierten el lugar en La Aldea. Hablaré en otro lugar de este sitio, y de momento seguiré con la serie.

La Aldea es una dictadura con guante de seda. Sus habitantes son felices por decreto. El Número 6 reconoce a algunos ex-compañeros (desaparecidos en extrañas circunstancias) y ex-adversarios. Los vehículos usados son mini-Morris con carrocería de Jeep, carritos de golf, y velocípedos (que en verdad son el emblema de la serie) Todos visten alegres ropas festivo-veraniegas, incluidos sombreros de paja y sombrillas. Nadie, y menos el Número 6, sabe quién construyó La Aldea, ni dónde está situada, ni quién la dirige, si son los nuestros o ellos (los rojos) Estos enigmas, y muchos otros, quedan sin resolver en toda la serie.

La Aldea está vigilada por guardias y regida por un enigmático personaje, el Número 2. Quizás debo decir personajes, porque el Número 2 cambia en casi todos los episodios. Muchas veces la verdadera identidad del Número 2 no se revela hasta el final del episodio. Sus símbolos de poder son una bufanda blanca y negra, y un bastón-silla plegable de cazador. En su sala de control hay un velocípedo. Hay dos subordinados de los sucesivos Número 2 que son personajes fijos: el Mayordomo, un enano, y el Supervisor, que controla los aspectos técnicos y de seguridad de La Aldea.

Elemento común es el saludo de los dirigentes: dedos índice y pulgar formando una elipse (los demás estirados) que se coloca sobre el ojo, acompañado de las palabra Nos veremos (Be seeing you) Otro elemento es el Rover: se trata de un guardián automatizado, un globo traslúcido de unos tres metros de diámetro (en la vida real un globo sonda) que persigue a los fugitivos como un extraño leucocito. Puede matarlos o dejarlos inconscientes pegándose a sus caras hasta la asfixia.

Nadie sabe tampoco quién es el Número 1, hasta el episodio final... que es tan surrealista que ni yo lo sé (!!!) En realidad, surrealista es el término más adecuado a la serie, o tal vez alegórico. Para decidir, hay que verla. Si se puede. Que no se puede.

Portmeirion

El arquitecto Sir Clough Williams-Ellis cumplió un sueño de toda la vida cuando creó Portmeirion, una combinación única y elegante de edificios, estatuas, jardines y curiosidades, en una península rocosa en la costa galesa. Abierto en los años 20, Portmeirion fue apodado por su creador un hogar para edificios caídos. Muchos de ellos fueron desmontados y traídos pieza a pieza a Portmeirion para ser montados. Patrick McGoohan había visitado Portmeirion muchos años antes de EL PRISIONERO, y de hecho, había filmado allí escenas para un episodio de su serie AGENTE SECRETO.

Un palacio situado originalmente en la pequeña península sirve como hotel principal de Portmeirion, e incluye restaurante, bar y varios servicios. En EL PRISIONERO se usó como la residencia de ancianos. Delante del hotel, cerca de la orilla del mar, hay un viejo velero varado en tierra, conocido en EL PRISIONERO como El Barco de Piedra.

Entre los edificios de Portmeirion destacan el Panteón, que sirvió como residencia del Número 2 (en la serie La Cúpula Verde) Otro es el Hercules Hall, que en la serie hace de Ayuntamiento de la Aldea. La vivienda que ocupó el Número 6, en la actualidad alberga una tienda de recuerdos de EL PRISIONERO, llamada, cómo no, NÚMERO 6.

© Javier Redal, (1.076 palabras) Créditos