Otra vida
Otra vida EE. UU., 2019
Título original: Another Life
Dirección: Mairzee Almas, Allan Arkush, varios más.
Guión: Aaron Martin, Alejandro Alcoba, Romeo Candido, Lauren Gosnell, J.P. Larocque, Sabrina Sherif
Producción: Aaron Martin
Música: Trevor Morris
Fotografía: Ryan McMaster
IMDb:
Reparto: Katee Sackhoff (Niko Breckinridge); Blu Hunt (August Catawnee); Samuel Anderson (William); A.J. Rivera (Bernie Martinez); Jake Abel (Sasha Harrison); Alex Ozerov (Oliver Sokolov); Alexander Eling (Javier Almanzar); JayR Tinaco (Zayn Petrossian); Elizabeth Faith Ludlow (Cas Isakovic); Helen King (Salvare /); Justin Chatwin (Erik Wallace); Selma Blair (Harper Glass); Lina Renna (Jana Breckinridge-Wallace); Barbara Williams (General Dubois); Jessica Camacho... (Michelle Vargas)
Comentarios de: Luis del Barrio

¡Bien! Katee Sackhoff de nuevo en el espacio comandando una nave espacial. Quienes nos quedamos encantados con su papel como Kara Thrace en Galáctica 2004, esperábamos con interés esta nueva encarnación como mujer fuerte y guerrera surcando el vacío del espacio, pero sinceramente, desde mi punto de vista tanto Otra Vida como su actuación han sido un fiasco importante.

Empecemos por la serie, se nota mucho cuando un guionista escribe sobre un tema o género que no conoce en profundidad, y lo que es peor, ni le va ni le viene. En esta ocasión Aaron Martin, creador de la serie, solo tiene en su haber la escritura de un episodio de Killjoys, que ya de por si no destaca por la coherencia de sus guiones. He buscado el currículum del resto de los guionistas principales (Alejandro Alcoba, Romeo Candido, Lauren Gosnell, J. P. Larocque y Sabrina Sherif) y tampoco tienen unas credenciales muy sólidas. Eso se nota tanto en el planteamiento como en el desarrollo de los episodios. No digo que a nivel particular no sean unos fanáticos de la ciencia-ficción, pero si que, de serlo, lo demuestran bien poco.

La cosa empieza cuando una nave extraterrestre llega a la Tierra, aterriza y se sume en un desconcertante mutismo, excepto por una señal que envía a un punto del espacio. Identificado ese destino, se decide enviar una nave de exploración (la Salvare) al mando de Niko Breckinridge (Katee Sackhoff) con una tripulación de veinteañeros sin experiencia e Ian Yerxa (Tyler Hoechlin) su segundo al mando, al que han apartado del mismo en beneficio de Niko, y con menos profesionalidad que un zapato. En tierra queda Erik Wallace (Justin Chatwin), el marido de Niko, intentando comunicarse con los tripulantes (si es que hay) de la nave, y con él Jana (Lina Renna), la hija de ambos que, como está mandado en las películas con niño, solo traerá problemas tontos a su padre.

A partir de ahí la serie se mueve entre el despropósito, y el cliché. Por lo pronto la tripulación, compuesta por niñatos que aún tienen problemas para gestionar el remanente de hormonas de la adolescencia, se comporta como un grupito de perfectos idiotas con los que no le va a ser nada fácil lidiar a Niko, pero lo peor es el segundo, Yerxa, que pese a ser ya talludito, al verse desplazado en el mando se comporta como un perfecto imbécil pataleando y lloriqueando por las esquinas. Niko toma medidas contundentes al respecto, pero francamente, ese hilo es de vergüenza ajena.

Igualmente, las aventuras en la Tierra de Erik rozan el ridículo, acosado por la reportera-bloguera-supermegainfluencer Harper Glass (Selma Blair) para que le cuente todo lo que sucede durante la investigación de la nave extraterrestre, se comporta como un pelele con muy poca personalidad, que solo saca a relucir cuando Jana, en su papel de niña de película, la lía y es lógicamente aislada por si las moscas.

¡Hasta hay un episodio con Monstruo de la Semana!

Hay muchos detalles más que hacen del guión un despropósito, por no hablar de los continuos homenajes a los clásicos, como comunicación musical o bichos rompiendo pechos.

Al respecto de Erik, tardé un poco en darme cuenta, pero en esta serie no hay un solo personaje masculino fuerte. Yerxa es el único que podría haber pasado como tal, incluso de segundo de Niko, pero le hacen comportarse como un psicópata desequilibrado. El resto van de lo paniaguado a lo caricaturesco. Erik es un tío blandito que cede a las presiones a las primeras de cambio, Bernie (A. J. Rivera) no pasa de ser un beta con problemas de sobrepeso, Sasha (Jake Abel) un inútil que está en el cargo gracias a papa, Oliver (Alex Ozerov) no se entera de nada. Hasta William (Samuel Anderson) la imagen holográfica del ordenador de la Salvare, está pintado como un personaje pusilánime y titubeante.

Pero las chicas, si, las chicas son guerreas. La general Dubois (Barbara Williams) es la jefa de todo el cotarro, Harper Glass es una pesante soberbia que abusa de su posición mediática, Cas (Elizabeth Faith Ludlow), la segunda de Breckinridge, es un trasunto de ella misma con menos experiencia, August (Blu Hunt) es una macarra agresiva mientras que Michelle (Jessica Camacho) es la típica pasivo-agresiva que da no muy buena espina. Hay otro montón de personajes, pero en general prescincibles e intercambiables.

Si el guión hubiera estado mejor llevado, dosificando mejor caracteres y roles, no hubiera sido algo preocupante, pero si lo que se pretendía era dar más relieve a los personajes femeninos desde luego no lo han conseguido, e incluso a veces se hace un poco ridículo.

En fin, que pese a las expectativas, Otra Vida debe clasificarse como una serie fallida, ¿se puede ver? Desde mi punto de vista es una pérdida de tiempo. Otras series malas tienen al menos la virtud de que los realizadores saben de las limitaciones del producto, y acaban por no tomárselo en serio, con lo que, al menos, la ligereza las acerca a la comedia. Pero Otra Vida se ponen muy dignos, con lo que el resultado no puede hacer más que empeorar.

Incluso así, Netflix ha decidido renovarla para una segunda temporada. Algo sorprendente porque mi opinión no es aislada, ha sido bastante mal recibida a nivel general y resulta extraño que alguien hable bien de ella, que los habrá, no digo que no, pero hay que buscar.

© Luis del Barrio, (909 palabras) Créditos