El ministerio del tiempo
El ministerio del tiempo España, 2015
Título original: ---
Dirección: Marc Vigil, Jorge Dorado, Abigail Schaaff
Guión: Javier Olivares, Pablo Olivares
Producción: Javier Olivares
Música: Dario González Valderrama
Fotografía: Isaac Vila, Unax Mendia
IMDb:
Reparto: Rodolfo Sancho (Julián Martínez); Aura Garrido (Amelia Folch); Nacho Fresneda (Alonso de Enterríos); Cayetana Guillén Cuervo (Irene Larra); Juan Gea (Ernesto Jiménez); Francesca Piñón (Angustias); Jaime Blanch (Salvador Martí)

Todos tenemos nuestra máquina del tiempo ¿no? Las que nos llevan hacia atrás, son recuerdos; las que nos llevan hacia adelante, son sueños..

H . G. Wells, LA MÁQUINA DEL TIEMPO (1895)

Desde que Wells envió a su viajero al lejano futuro para ser testigo del crepúsculo de la humanidad, el tiempo (y sus paradojas) han sido uno de los argumentos recurrentes del género fantástico. Y dentro del mismo, uno de los apartados más interesantes es el relativo a los cuerpos o unidades encargados de velar por la integridad del tejido espacio temporal, persiguiendo a los desaprensivos que buscan alterar la historia en su propio beneficio, tal y como hacian Jean Claude Van Damme en TIMECOP, Manse Everard y los esforzados miembros de LA PATRULLA DEL TIEMPO de Paul Anderson o, más recientemente, los protagonistas de la serie de televisión británica Primeval, cuya misión consistía en vigilar una serie de grietas espacio temporales y evitar que otras personas (o criaturas) las atravesasen. Algo de todo esto hay en El ministerio del tiempo, la nueva serie de ficción de La 1 de TVE, aunque todo ello empapado con un inteligente sentido del humor a la española digno del mejor Ibáñez, lleno de referencias al panorama actual de nuestro país, así como a la particular idiosincrasia de sus habitantes, además de homenajear a diversas series e intérpretes de nuestro pasado reciente que todavía están en la memoria colectiva de más de una generación de telespectadores, como Curro Jiménez y su inolvidable protagonista.

A grandes rasgos la serie narra los esfuerzos de una particular patrulla del Ministerio del Tiempo por proteger el pasado evitando así cambios indeseables en el futuro. Una patrulla formada por tres personas de diferentes épocas —del presente, del siglo XIX y del siglo XVI, en orden de lejanía— pero cuya personalidad y aptitudes combinan perfectamente entre sí, tal y como establecen los cánones del género. Y es que tres parece ser el número clave para este tipo de trabajos. Tres eran los miembros del equipo de campo de Planetary, la aclamada serie de comic creada por Warren Ellis, al igual que el núcleo duro de la serie de televisión (y películas) de Star Trek, la serie clásica, estaba formado por el capitán Kirk, el señor Spock y el doctor McCoy (Está muerto, Jim). Rodolfo Sancho, Aura Garrido y Nacho Fresneda bordan sus respectivos papeles y qué duda cabe que buena parte del éxito de la serie (además de los brillantes diálogos, y la cuidada ambientación de cada época) es la química que existe entre sus protagonistas, arropados por un plantel de secundarios de lujo y estrellas invitadas entre los que podemos encontrar una selección de lo más granado del cine, teatro y medio televisivo español de los últimos años.

Para desplazarse a través del tiempo los miembros del ministerio utilizan unas misteriosas puertas que se abren a diferentes lugares del pasado. Sin embargo, no se puede viajar al futuro, o al menos ir más allá de nuestro presente, aunque de momento los motivos de tal limitación no estén del todo claros.

Curiosamente, el concepto de las puertas temporales no deja de recordarnos al escritor estadounidense Tim Powers y sus puertas de Anubis. Y decimos curiosamente, porque mientras que la mayoría de los viajeros del tiempo (como Kyle Reese, o el célebre doctor Who) utilizan alguna clase de dispositivo electrónico para sus desplazamientos, los protagonistas de Powers suelen recurrir a la magia, con los mismos resultados. Algo característico, por otro lado, de la obra de este gran autor, para el que la magia no deja de ser, después de todo, una ciencia con sus propias reglas y objetivos. Con respecto al Ministerio, quién construyó las puertas y cómo funcionan es todavía un misterio, al igual que esa tecnología que permite que los móviles tengan cobertura y funcionen desde el pasado.

Detrás de la historia está la mano de Javier Olivares y de su hermano, el recientemente fallecido Pablo, ambos guionistas de prestigio cuyo nombre encontramos también entre los títulos de crédito de series de tanto éxito como Los Serrano, Isabel o Víctor Ros, por poner varios ejemplos, y que aquí además ejercen como creadores y responsables (en el buen sentido del término) de la idea original de la serie. Y se nota que, hasta cierto punto, esta es la niña de sus ojos por el cariño y el afán perfeccionista con el que han cuidado hasta el último detalle de la misma en un más que loable empeño por crear una serie que sea referencia obligada al hablar del género fantástico en España. En un primer momento se han rodado ocho episodios ambientados en diferentes épocas, afortunadamente, las iniciativas organizadas en las redes sociales a través del hashtag #TVErenuevaMdT ha tenido respuesta positiva por parte del ente público y podremos seguir disfrutando con las aventuras de estos particulares viajeros del tiempo y descubrir así la respuesta a todos los enigmas que hemos ido dejando caer a lo largo del artículo, y otros que puedan surgir en el futuro.


Notas

1994, rodada por Peter Hyams.

Para saber más a propósito de LA PATRULLA DEL TIEMPO de Paul Anderson pueden repasar el artículo que le dedicamos a la misma en el Sitio de ciencia-ficción.

Serie de la que hablamos en nuestro artículo sobre la actriz y cantante Hannah Spearritt, alias Abby Maitland en Primeval.

Pueden consultar nuestra reseña sobre la serie en Literatura Prospectiva.

Autor al que también le hemos dedicado un extenso artículo, el cual pueden leer en su versión del Sitio de ciencia-ficción.

© Alejandro Caveda, (1.116 palabras) Créditos
Publicado originalmente en El zoco de Lakkmanda el 8 de abril de 2015