HALO
HALO
EE. UU., 2022
Título original: Halo
Dirección: Otto Bathurst, Jonathan Liebesman, varios más.
Guión: Steven Kane, Kyle Killen, Basil Lee Kreimendahl, varios más.
Producción: Steven Kane
Música: Sean Callery, Jesse Hartov, varios más.
Fotografía: Karl Walter Lindenlaub, Carl Sundberg, varios más.
Duración: 2T. 17E. 45min.
IMDb:
Reparto: Pablo Schreiber (Jefe Maestro); Shabana Azmi (Almirante Margaret Parangosky); Natasha Culzac (Riz-028); Olive Gray (Dr. Miranda Keyes); Yerin Ha (Kwan Ha); Bentley Kalu (Vannak-134); Kate Kennedy (Kai-125); Natascha McElhone (Dr. Catherine Halsey); Charlie Murphy (Makee);
Comentarios de: Luis del Barrio

Sabía de la existencia de Halo, pero más allá de ser un videojuego no tenía ni idea de su transfondo, argumento, hilo, o lo que tengan los videojuegos. Supongo que la serie será una adaptación más o menos fiel de esto y ahora ya se de que va la cosa. Pero que quede claro que solo voy a hablar brevemente de la serie, sin comparala ni relacionarla con el juego que, como ya digo, desconozco por completo.

La humanidad se ha extendido por la galaxia, o el Universo, colonizando un montón de planetas y dejando a la Tierra muy atrás, no tanto en el recuerdo, porque todavía se conserva la memoria de la misma y las reliquias procedentes de ellas son muy apreciadas, pero hace ya mucho que tiene poco que decir en el destino de la humanidad.

Pero esa expansión ha tenido una consecuencia que era más o menos previsible, el encuentro con civilizaciones alienígenas que no parecen muy contentas de la expansión de homo sapiens y, unidas en una alianza conocida como Covenant, ha entrado en guerra con los humanos desde hace mucho. Eso ha llevado a que ambos contendientes hayan desarrollado armas cada vez más destructivas, y soldados potenciados genéticamente, en el caso de los humanos son los spartans, fuertes, veloces, rápidos de pensamiento, son máquinas implacables de matar. No todo es de color de rosa, puesto que los spartans son el resultado de los no muy éticos experimentos de la doctora Halsey (Natascha McElhone),

En esto, durante una misión de interceptación del Covenant, que ha atacado el planeta Madrigal, los spartans al mando del Jefe Maestro John-117 (Pablo Schreiber) descubren un extraño objeto que activa los recuerdos de John, descubriéndole como una especie de Elegido y alterando para siempre sus motivaciones, su relación con el mando y el destino de la USMC.

A partir de entonces tendremos revelaciones, traiciones, grandes batallas, y mucha acción y espectáculo.

Pero si de algo no podremos acusar a ésta serie es de rabiosa originalidad. Empezamos con niños escogidos por su genética extraordinaria (EL JUEGO DE ENDER) super guerreros alterados para potencia sus cualidades (LA VIEJA GUARDIA, Warhammer 40.000), humanos renegados (El Ciclo de Tschai) objetos magicos-sagrados-supertecnológicos (EL SEÑOR DE LOS ANILLOS) extaterrestes implacables que van a por todas (TROPAS DEL ESPACIO, LA GUERRA INTERMINABLE) científicos locos fuera de control con agenda propia (FRANKENSTEIN, CAMINO AL INFIERNO) militarotes sobrepasados conspirando contra políticos ambiciosos (EN LA ESTACIÓN BASILISCO, Babylon 5) rebeldes con causa enfrentados a fuerzas muy superiores (Star Wars)

Si bien todos estos elementos, y muchos más, son lugares comunes de la historia de la ciencia-ficción Halo los adopta sin el menor problema y los hace formar parte de la trama con naturalidad. El resultado me ha parecido muy bueno, en el sentido de la que primera temporada, sin dar demasiadas explicaciones previas, es perfectamente coherente y, lo mejor, autoconclusiva.

Supongo que los expertos en el juego serán capaces de sacar punta a mil detalles que o bien se apartan del canon, o simplemente no tienen mucho sentido dentro de ese contexto, pero a mi me ha parecido una buena serie de ciencia-ficción, sobre todo porque no escamotea tiros, peleas y batallas épicas, sino porque además les da a los personajes un perfil muy humano, empezando por el Jefe Maestro, que evoluciona de fría máquina de matar a empática máquina de matar, y acabando por la propia Halsey, que evoluciona desde fría harpía psicópata, a fría psicópata a secas.

Un detalle que me ha parecido también interesante es que los spartan son mostrados e intepretados como lo que son: super soldados, y para ello nada mejor que hacerlos destacar por encima del resto del reparto mediante el sencillo método de elegir, literalmente, gigantes, Pablo Schreiber mide 1,95 m. Bentley Kalu (Vannak-134) 1,96; Natasha Culzac (Riz-028), 1,85; Kate Kennedy (Kai-125), y no confundir con la nefasta Kathleen Kennedy, 1,91. Eso supone que sacan la cabeza al resto del elenco creando un efecto tan realista como impresionante.

No tengo certeza alguna sobre las perspectivas que tenía la Paramount respecto a esta serie. Sospecho que la confianza puesta en ella no era excesiva y, pese al esfuerzo puesto en su producción, se esperaba una recepción tibia por parte de los espectadores. Sin embargo el producto es más que digno y las ganas de más llevó a la producción de la segunda temporada que, sin desmerecerla, se hace en comparación lenta y plagada de largos diálogos, muchas veces al borde del aburrimiento. Se puede llegar a pensar que no se esperaban rodarla porque de los escenarios y decorados vistos en la primera queda muy poco. El Centro de mando de la UNSC (Comando Espacial de las Naciones Unidas) no vuelve a aparecer, sustituido por un anodino panel de apuestas, aunque es cierto que la UNSC sufre ciertos problemillas con su sede central. Los vestuarios de los spartan son ahora el cuarto de taquillas de un matadero industrial, y así detalle tras detalle, no desmerece la producción, pero si convierte la transición de la primera a la segunda temporadas en algo extraño.

Primera temporada vibrante, llena de acción y cerrada, aunque dando pie a su continuación, segunda temporada lenta y plagada de largos diálogos y terminada en un cliffhanger (o gancho, en cristiano) bastante decepcionante porque abre más hilos de los que cierra.

© Luis del Barrio,
(901 palabras) Créditos