La fuga de Logan
LA FUGA DE LOGAN EE.UU., 1983
Título original: Logan's Run
Dirección: Paul Krasny, Irving J. Moore (varios más)
Guión: D.C. Fontana, Alfred Hayes (varios más)
Producción: Leonard Katzman
Música: Jerrold Immel
Fotografía: Irving Lippman
IMDb:
Reparto: Gregory Harrison (Logan); Heather Menzies (Jessica); Donald Moffat (Rem); Randy Powell (Francis); Wright King (Jonathon); Morgan Woodward (Morgan)

Sinopsis

Logan es un Sandman (asesino policial) que vive en una sociedad post-apocalíptica que ejecuta a sus ciudadanos cuando cumplen los 30 años. A Logan, cerca ya de los 26 años, le preocupa su edad y decide escapar hacia la libertad en busca de un mítico lugar llamado Santuario. Sin embargo, los gobernantes de la sociedad en que vivía le harán perseguir por un antiguo amigo suyo, otro Sandman quién tratará matarle.

LA FUGA DE LOGAN (LOGANīS RUN, Michael Anderson, 1976) fue una de las mejores películas de ciencia-ficción estrenada antes de la eclosión del fenómeno Star Wars. Las características de la historia que narraba no aconsejaban el rodaje de una secuela, pero se decidió probar fortuna trasladando la trama a la televisión, en la creencia de que el argumento del film podría dar mucho juego en una serie de periodicidad semanal. Así pues, se puso en marcha el proyecto, en el que colaboró D. C. Fontana, antigua secretaria de Gene Roddenberry que se había revelado como una gran guionista con Star Trek. La serie fue producida por Leonard Katzman, y en ella asumieron roles de productores ejecutivos Ivan Goff y Ben Roberts, los creadores de la popularísima Los ángeles de Charlie. La división televisiva de MGM se avino a realizar una emisión de prueba de la nueva serie, encargando una primera tanda de trece episodios más el piloto, a fin de sondear a los espectadores. La fuga de logan fue muy publicitada en su momento, y lo cierto es que sus expectativas parecían prometer, a juzgar por el éxito alcanzado por el film del mismo título. Sin embargo, no funcionó en absoluto, por lo que, debido a los bajísimos niveles de audiencia que cosechó, fue cancelada cuando sólo se habían emitido doce capítulos.

¿A qué se debió semejante fracaso? ¿Era tan mala, o existieron otras causas que provocaron su rechazo por parte de los espectadores aficionados a la ciencia-ficción? Imagino que habrá respuestas a estos interrogantes para todos los gustos. Recientemente he tenido ocasión de ver la serie completa. Admito que no es nada del otro jueves, pero tampoco es tan pésima como la han pintado. Como es obvio, se trata de una percepción personal, que no invalida para nada otras opiniones sobre dicha producción. No obstante, creo que puede resultar interesante dar a conocer a los seguidores del Sitio mis impresiones sobre La fuga de Logan, que es, al fin y al cabo, la razón de ser del presente trabajo.

Tal como yo lo veo, su principal defecto, y la razón por la que fracasó, en parte al menos, fue el poco cuidado que se puso en los guiones, algunos de los cuales eran más infantiles que tópicos. Es evidente que se buscaba atraer sobre todo al público juvenil, que entonces, ignoro por qué, se presumía que era el más receptivo a las producciones televisivas de ciencia-ficción. Pero en mi opinión se les fue la mano. La mayoría de las historias pergeñadas para La fuga de Logan semejaban haber sido escritas para cómics intrascendentes. Esto dañó muchísimo a la serie, distanciándola más si cabe del largometraje, que, sin poseer una gran profundidad temática y psicológica, no dejaba de tener su complejidad. Tampoco ayudó nada que la realización de la mayoría de episodios se revelase como plana y casi irrelevante, como si hubieran sido dirigidos con desgana. En la serie clásica de Star Trek, por ejemplo, hombres como Marc Daniels, y sobre todo Joseph Pevney, demostraron poseer un estilo propio y bien definido, que enriqueció los capítulos que dirigieron. Por contra, los directores que asumieron la realización de los que integran La fuga de Logan, parecen haberse tomado el asunto como una mera labor alimenticia, en la que apenas pusieron nada de su parte, como si no creyesen en lo que estaban haciendo, como si no confiaran en el resultado final y, además, les diese igual.

A la supuesta pero probable dejadez de directores y guionistas hay que sumarle el un tanto decepcionante diseño de producción. Tanto los decorados como el vestuario, aunque tratan de imitar en lo posible a los de la película, cantan bastante. Y otro tanto puede decirse de los objetos de atrezzo, como el absolutamente increíble, y hasta risible, vehículo propulsado por energía solar que utilizan los protagonistas. Evidentemente, el presupuesto por episodio era ínfimo, y eso se tradujo en una pobreza estética muy acentuada. También Star Trek padeció penurias económicas sin cuento, pero allí, bajo la férrea batuta de Roddenberry, se compensaba la carencia de espectacularidad visual con unos argumentos trabajados a conciencia, aunque es justo reconocer que unos pocos, como el de EL CEREBRO DE SPOCK por ejemplo, eran realmente malos.

Otro detalle que mermó el interés de la producción fue la ambigua relación entre Logan y Jessica, aunque dicha relación podría haber evolucionado en las temporadas siguientes... si la serie no hubiera sido cancelada. Tampoco ayudaba el hecho de que, a pesar de viajar sin descanso, en busca del denominado Santuario, los protagonistas no parecían alejarse demasiado de la Ciudad de las Cúpulas, o de los Domos, en su versión hispanoamericana. Daba la impresión de que los héroes estaban dando vueltas en torno a dicha urbe, y eso contribuyó bastante a restarle algo de credibilidad a la trama. En cuanto a la concepción de la sociedad de la que huyen Logan y Jessica, se varió bastante en comparación con el largometraje, haciendo que fuese dirigida en secreto por una especie de consejo de ancianos. Este cambio respondía a la intención de los productores por insuflarle interés a la historia, diferenciándola un poco de la novela y la película, pero el esfuerzo resultó inútil.

Debido a todo ello, La fuga de Logan fracasó estrepitosamente, convirtiéndose en uno de los mayores fiascos de la televisión de su época. Y es una pena, porque con un tratamiento más cuidadoso, podría haber sido una producción bastante digna. Lo peor de todo, insisto, fue el planteamiento de los guiones. Sin embargo, como no hay regla sin su correspondiente excepción, incluso en el páramo de ideas argumentales de La fuga de Logan destaca una buena historia. Me refiero en concreto a la del episodio titulado HOMBRE DE OTRO TIEMPO (Man out of time), que presenta un notable relato sobre los viajes temporales, gracias al perfecto guión de Noah Ward y a la espléndida dirección de Nicholas Colasanto.

A pesar de su baja calidad, La fuga de Logan fue bien acogida por los aficionados españoles cuando se emitió, en el verano de 1982. Esto se explica porque TVE, la única emisora de televisión existente entonces, no emitía demasiados programas de ciencia-ficción que digamos, razón por la cual los adeptos al género recibíamos casi con entusiasmo cualquier serie o película de esta temática que se proyectara.

Ejemplo paradigmático de lo que pudo haber sido y no fue, La fuga de Logan ocupa, no obstante, un puesto discreto entre las series de ciencia-ficción que pudimos ver en nuestra ya lejana juventud, y forma parte de nuestro acervo de aficionados al género literario, cinematográfico y televisivo más atractivo.

© Antonio Quintana Carrandi, (1.182 palabras) Créditos

La Fuga de Logan es una serie de televisión norteamericana de 14 episodios basada en una película del mismo título (basa a su vez en el libro homónimo de William F. Nolan y George C. Johnson) mucho mejor que la serie.

En cualquier caso hay que reconocer que no repararon en gastos para rodarla y tal vez sea digna de ver solo por eso. Y por la chica, todo sea dicho de paso, es una auténtica belleza.

En el fondo esta serie es un viaje iniciático en la que un personaje Logan descubre la realidad exterior.

Personajes

Logan: Interpretado por Gregory Harrison es el ingenuo policía que sale al mundo exterior en busca de la juventud eterna.

Jessica: Interpretada por Heather Menzies es la guapa y ñoña protagonista.

Rem: interpretado por Donald Moffat es el gracioso androide que salva la mayoría de las situaciones.

Francis: interpretado Randy Powell es el malo maloso que recibe su justo castigo al final de la serie.

©José Joaquín Ramos de Francisco, (234 palabras) Créditos