The First
The First
EE. UU., 2018
Título original: The First
Dirección: Deniz Gamze Ergüven, Agnieszka Holland, varios más
Guión: Beau Willimon, AJ Marechal, Francesca Sloane, Francine Volpe
Producción: Peter Chomsky, Joe Incaprera
Música: Colin Stetson
Fotografía: Adam Stone
Duración: 1T. 8E. 45min.
IMDb:
Reparto: Sean Penn (Tom Hagerty); Natascha McElhone (Laz Ingram); LisaGay Hamilton (Kayla Price); Hannah Ware (Sadie Hewitt); Keiko Agena (Aiko Hakari); Rey Lucas (Matteo Vega); James Ransone (Nick Fletcher); Anna Jacoby-Heron (Denise Hagerty); Brian Lee Franklin (Lawrence); Oded Fehr (Eitan Hafri); T.C. Matherne (Jason); D.W. Moffett (Bob Cordine)
Comentarios de: Luis del Barrio

A mi este tipo de series me dejan muy desconcertado. Es como si en vez de tirar con bala tiraran con posta. Es decir, que en vez de optar por la caza mayor (donde se usa un fusil) prefieren la caza menor (donde se prefiere la escopeta).

En si la serie parece caza mayor, con imágenes muy bonitas, actores muy intensos, frases rimbombantes, largos silencios, música que quiere emocionar y mucho hablar (o poco, depende de la escena) de grandes temas humanos. Paradójicamente, pese a que quieren retratar todas esas emociones humanas, resulta que la serie no es nada emocionante. Todo se alarga mucho, cuando se trata del tema central de la serie se hace como de una anécdota accesoria a los grandes temas humanos, y finalmente, consigue que sea tan poco interesante, que tras ocho capítulos se canceló.

El teórico tema central de The First son las vicisitudes de la preparación del primer viaje tripulado a Marte. La serie empieza con bastante torpeza, no hace falta ser Dalton Trumbo para saber desde el minuto uno que el lanzamiento que se muestra va a acabar como el rosario de la aurora, cosa que sucede a los pocos minutos. A partir de ahí todo se resume en los esfuerzos por conseguir más dinero para volver a poner otro cohete en camino, y la mala relación del protagonista Tom Hagerty (Sean Penn) con su hija Denise (Anna Jacoby-Heron) a cuento del trágico fallecimiento de su esposa, y madre, Diane (Melissa George).

A mi me vendieron la serie como los titánicos esfuerzos por poner un ser humano en Marte, pero en realidad son los titánicos esfuerzos de Hagerty por conseguir que Denise deje las drogas y el alcohol. A la muchachilla le traumatizó mucho el fin de su madre, que muy bien de la cabeza tampoco estaba, y el semiabandono en el que Hagerty, piloto militar metido a astronauta, las tenía la mayor parte del año, así que se venga de su padre autodestruyéndose.

También le dedican algo de tiempo a la misión a Marte. Es descrita como una iniciativa público-privada con la participación de la corporación Vista, férreamente dirigida por Laz Ingram (Natascha McElhone) y la NASA. Mucho del politiqueo que se muestra viene a cuento de la necesidad de conseguir dinerito público para seguir con el proyecto tras el primer desastre. Resulta un poco absurdo porque los esforzados burócratas ponen por delante del dinero las vidas de los cinco astronautas muertos. El argumento es tan odioso como simplones y melodramáticos los contraargumentos de Ingram y el propio Hagerty ante senadores y comisionados.

Ya metidos en cuestiones técnicas, la relación entre los miembros segunda la tripulación, compuesta por la coronel Kayla Price (LisaGay Hamilton), la bióloga Sadie Hewitt (Hannah Ware), la informática Aiko Hakari (Keiko Agena), el médico Matteo Vega (Rey Lucas), y el piloto Nick Fletcher (James Ransone) se lleva una buena parte del metraje, sobre todo el conflicto que crea Ingram entre Hagerty y Price al designar al primero como nuevo comandante de la misión, desplazando a Price y expulsando a Hewitt. Esto da lugar a un momento hilarante, aunque se supone intenso, en el que Price se enfrenta a Ingram acusándola de hacerle de menos por ser mujer, negra y lesbiana. Solo le faltó decir comunista.

En la propia tecnología se incide poco, muchas pantallas, mucho equipo sofisticado, un final con el despegue del cohete y la conexión con la nave que los llevará a Marte, algunas pruebas de concepto y poco más.

Lo dicho, el guión tira con posta intentando abarcar demasiados aspectos, y solo lo consigue de forma irregular, concentrando la mayor parte de ellas en la tortuosa vida de la familia Hagerty.

Como curiosidad, la plataforma Hulu compró los ocho capítulos de la primera temporada sin piloto ni nada que se le parezca. Directos para emisión. Pese a que la serie recibió buenas críticas (por eso de las imágenes bonitas, actores intensos, frases rimbombantes, largos silencios, música emocionante y grandes temas humanos) a nivel de audiencia no recibió tan buena acogida, sobre todo a causa de su ritmo pausado y de la indefinición del segmento de público al que pretende dirigirse. Por ello, tras su emisión Hulu la canceló y nos quedaremos sin saber como será el viaje a Marte, y quien puñeta es el reparador de teléfonos que aparece recurrentemente en un taller sucio y mal iluminado a lo largo de todos los capítulos (hay quien dice que es el joven Hagerty antes de enrolarse en la U. S. Navy, quien sabe) y que hace despertar tenebrosas sospechas en el espectador.

© Luis del Barrio,
(768 palabras) Créditos