Andor
Andor
EE. UU., 2022
Título original: Andor
Dirección: Toby Haynes, Benjamin Caron, Susanna White
Guión: Tony Gilroy, Dan Gilroy
Producción: Tony Gilroy
Música: Nicholas Britell
Fotografía: Adriano Goldman, Damián García, varios más.
Duración: 24E 2T 50min.
IMDb:
Reparto: Diego Luna (Cassian Andor); Stellan Skarsgård (Luthen Rael); Genevieve O´Reilly (Mon Mothma); Kyle Soller (Syril Karn); Denise Gough (Dedra Meero); Adria Arjona (Bix Caleen); Alex Ferns (Sargento Mosk); Jacob James Beswick (Heert); Faye Marsay (Vel Sartha); Varada Sethu (Cinta Kaz); Dave Chapman (B2EMO); Elizabeth Dulau (Kleya Marki); Wilf Scolding (Capitán Tigo)
Comentarios de: Luis del Barrio

Como a otros muchos ROGUE ONE me devolvió la ilusión por la Saga de Star Wars tras la falta de garra de los episodios I, II y III, y la decepción total del VII. Tampoco estaba contento con la alocada cronología de Star Wars, donde primero se contó la segunda parte (episodios IV, V y VI), luego la primera (episodios I, II y III), y finalmente la tercera (episodios VII, VIII y IX), así que la inclusión de ROGUE ONE como puente independiente entre la primera y segunda trilogía, contando además con su propio elenco de personajes, e incluso ampliando la visión que teníamos del Imperio y la República, fue todo un soplo de aire fresco.

Precisamente por esto último, la apertura de una ventana a la vida cotidiana del Imperio más allá de las polvorientas planicies de Tatooine y alguna que otra visita a la zona VIP de Coruscant, hizo que ROGUE ONE dejara un inmejorable sabor de boca y ganas de más, aunque ese material extra pudiera conseguirse mediante novelas, cómics y otro material del que he sido un consumidor muy esporádico, y por lo que he leído por ahí tampoco aporta mucha coherencia interna.

Por fortuna, Disney escuchó las plegarias de muchos aficionados y nos ofrece ésta serie, basada en el personaje de Cassian Andor, aquel espía de los rebeldes que ayudaba a Jyn Erso a conseguir los planos de la Estrella de la Muerte y..., bueno, lo dejo aquí porque siempre habrá alguien que se está iniciando en la saga y no conviene reventarle los finales (ya se encarga la propia Lucas Films).

El Cassian que nos presenta la serie es el ladronzuelo buscavidas que ya intuíamos en ROGUE ONE, y se nos relatan sus andanzas justo antes de enrolarse en la Alianza Rebelde. Además, con unos cuantos flashbacks se nos hace retroceder unos años más, al momento en el que es recogido y adoptado por Maarva Andor (Fiona Shaw), lo que da lugar a otro interesante hilo no resuelto..., todavía, respecto a su origen.

Cassian vive más en Ferrix, dedicándose al trapicheo y, en sus ratos libres, a buscar a su hermana por media galaxia. En una de estas pesquisas tiene un encuentro con dos miembros de la corporación Preox Morlana a los que mata tras un altercado, esto llama lógicamente la atención de los servicios de seguridad de la corporación, en especial del subinspector Syril Karn (Kyle Soller) que decide detenerle. La operación de captura es un desastre, y hace intervenir a los propios servicios secretos del Imperio y a partir de ahí todo serán persecuciones y conspiraciones entre una buena cantidad de escenarios, a cual más diferente.

Los interesante de Andor es que presenta varios niveles del Imperio, interconectados entre si, pero radicalmente distintos. Por un lado tenemos el planeta Ferrix, que como su propio nombre sugiere es un enclave minero y metalúrgico, donde Cassian tiene su hogar, alguna antigua, o no tanto, novia, como Bix Caleen (Adria Arjona) o amigos como Brasso (Joplin Sibtain). En el otro extremo está el lujo desmedido de Coruscant, donde la senadora Mon Mothma (Genevieve O´Reilly) hace política y conspira de la mano de Luthen Rael (Stellan Skarsgård), anticuario y líder rebelde en la sombra. Además debe lidiar con un matrimonio en descomposición y una hija adolescente. Pero también tenemos clase media, funcionarios que optan a mejorar su situación dentro de la jerarquía, como el ya citado Syril Karn o la teniente Dedra Meero (Denise Gough), que harán de la búsqueda de Cassian una obsesión con resultados diversos, de hecho el fracaso de Syril nos introduce más aún en esa clase media puesto que se ve obligado a volver a casa de su madre, y se nos muestra como se vive más allá de las polvorientas y humildes viviendas de Tatooine o el propio Ferrix, e incluso se nos dan unas pinceladas de lo que debe ser la inmensa y aburrida burocracia Imperial. Por si fuera poco vemos como es el sistema carcelario Imperial. Vistos todo lo anterior se podría pensar que se tratarían de lúgubres mazmorras en prisiones decrépitas, pero no, cárceles asépticas, de alta tecnología, donde los presos trabajan a destajo para ganarse el sustento.

Otro detalle interesante de Andor es que rompe con las narraciones anteriores, no en el contexto general, sino en el alma principal de su argumento. No hay jedis, ni sables láser, ni la Fuerza tiene un papel protagonista, ni siquiera tenemos personajes que nos anclen a la triple trilogía. Obviamente si con ROGUE ONE, y ahí tenemos a la propia Mon Mothma o Saw Gerrera (Forest Whitaker), pero incluso la película ya iba de por libre en ese aspecto. Desde mi punto de vista esto le da a la serie y al hilo que ha creado una personalidad propia e independiente dentro del universo Star Wars.

Más cuestiones que hacen de Andor una serie digna de ser vista, incluso aunque s desconozca el contexto general de la Saga, es que maneja igual de bien las conspiraciones de alto nivel como las traiciones mezquinas en una chatarrería. Por ejemplo Mon Mothma debe manejar al borde del aburrimiento a los espías que el Imperio le coloca sin disimular a, literalmente, un metro de ella, conseguir por vías cada vez más retorcidas financiación para la Rebelión, y establecer contactos fiables a alto nivel. Cassian se enfrenta a traiciones de andar por casa, e incluso él mismo roba y traiciona cuando le conviene, mientras está permanentemente amenazado por varias organizaciones distintas, entre Imperiales, y rebeldes, en las que además cada miembro tiene sus propios planes para él.

En Andor hay mucho más que no he contado, y si la Disney juega bien sus cartas, es, junto al Madaloriano, lo que necesita la Saga para crecer y renovarse, madurando sin depender de los Jedis ni su Fuerza.

© Luis del Barrio,
(973 palabras) Créditos