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Rueda de fuego
EE.UU., 1998
Título original: The Wheel of Fire
Dirección: Jane Greek
Guión: J. Michael Straczynski
Producción: John Copeland
Música: Christopher Franke
Fotografía: John C. Flinn III
IMDb:
Reparto: Bruce Boxleitner (Presidente Sheridan); Jerry Doyle (Garibaldi); Mira Furlan (Delenn); Richard Biggs (Doctor Franklin); Tracy Scoggins (Capitán Lochley); Jeff Conaway (Zack Allan); Patricia Tallman (Lyta Alexander); Peter Jurasik (Londo); Andreas Katsulas (G´Kar); Denise Gentile (Lise Hampton-Edgars)
Episodio: 107, Orden de producción: 520

Sinopsis

G´Kar vuelve a la estación donde es recibido en los muelles por la comandante Lochley, charlan brevemente sobre el triste destino de Londo como Emperador Centauri, y G´Kar espera que el culto a su personalidad que ya daba muestras incipientes antes del asunto de la guerra centauri (AL LÍMITE). Pero en la aduana G´Kar se encuentra estupefacto con un reverente y espectacular recibimiento de decenas de narns ante el regocijo de Lochley.

Garibaldi está en su cabian bebiendo cuando recibe una llamada de Franklin para convocarle una reunión de la que se había olvidado entre borrachera y borrachera. Al llegar es el primero en informar, pero en su estado el informe es un desastre, lo que provoca que Sheridan suspenda la reunión para hablar con él.

Delenn intenta calmarlo en el corredor, y ya más tranquilo, vuelve al despacho donde lo espera Garibaldi, al que pide explicaciones sobre su recaída. Sheridan le justifica, hasta cierto punto, expresando su decepción consigo mismo por no haber sido capaz de detectarlo a tiempo y no contar con la confianza de Garibaldi para sincerarse y poder afrontar su recaída. No le despide directamente, solo le suspende de sus funciones para que intente rehabilitarse ofreciéndole su apoyo.

Franklin va a visitar a G´Kar, al que encuentra sitiado por sus nuevos seguidores. Como G´Kar, agobiado, ha estado aislado, el Kha´ri se ha puesto en contacto con Franklin para que le comunique en Narn se están produciendo graves disturbios y le necesitan para recuperar la calma. G´Kar ya había rechazado cualquier tipo de liderazgo (LA LARGA NOCHE) y sigue firme en ella. El problema es enrevesado porque además cada vez están llegando más narn a Babylon 5 en busca de sus enseñanzas, lo que puede desbordar la capacidad de la estación.

Zack va a ver a Lochley y le pone en contacto con la Seguridad Terrestre. Al parecer se están produciendo ataques contra el Cuerpo Psíquico, en apariencia bastante chapuceros, pero contando con grandes recursos. La relación con la estación la establecen pintadas con la leyenda Recordad a Byron (EL VUELO DEL FÉNIX) y una serie de pistas que les llevan hasta Babylon 5. La orden es detener a Lyta para interrogarla e investigar la causa de los ataques.

Lochley visita a Garibladi para interesarse por su estado, y lo encuentra negativo y deprimido. Garibladi rechaza su ayuda, pero Lochley le describe con exactitud por lo que está pasando, porque conoce bien muy bien la situación, su padre era alcohólico, y ella misma también pasó por lo mismo (EL DÍA DE LOS MUERTOS), convirtiéndose en lo que más odiaba, la imagen de su propio padre. Por eso, concluye, se resultan tan antipáticos, porque se reconocen el uno en el otro.

Tras ese encuentro Lochley se reúne de nuevo con Zack, que está a punto de detener a Lyta. La cosa se pone lógicamente difícil porque Lyta hace uso de sus poderes potenciados por los vorlon, pero Sheridan, que también es muy especial, hace acto de presencia neutralizándola, para evitar males mayores Lochley la tumba de un puñetazo.

Tras esto Lochley convoca a Garibaldi en la aduana, donde éste se disculpa con ella y ponen en perspectiva la situación de Lyta, presionada, despreciada y agobiada. En ese momento hace su entrada Lise Hampton (CONFLICTOS DE INTERÉS) Lochley ha sido quien la ha llamado haciéndose pasar por el propio Garibaldi, sabiendo que en ese momento es lo que él más necesita.

Franklin y Sheridan evalúan la situación de Lyta, completamente aislada para que no pueda inducir a nadie a ayudarla a escapar. Al igual que Lochley y Garibaldi, entienden cuales han sido las circunstancias que la han llevado a desquiciarse, y Sheridan comenta que tras Londo y Garibaldi aquello ya parece una epidemia... justo cuando entra Delenn alterada y dando grande voces.

Al parecer los narn bloquearán todas las naves de la Alianza hasta que G´Kar vuelva a Narn, pensando que es su sentido del deber el que lo retiene en la estación, y que bastará con que le liberen de sus obligaciones para que regrese. Quizá por la tensión del momento, Delenn se desmaya.

Garibaldi le explica la situación a Lise, y ésta le ofrece volver a Marte con ella. Pero él no quiere hasta que no haya sido capaz de superar su problema y despedirse de la estación con dignidad. Lise le propone co-dirigir las Industrias Edgars, cosa que ya le supera, así Garibaldi tendrá algo que le ocupe el tiempo, y podrá centrarse en su recuperación. Finalmente Garibaldi acepta, pero le viene una repentina idea a la cabeza y sale corriendo de la cabina.

Tras examinar a Delenn, Franklin llega a una sorprendente conclusión. El malestar de Delenn se debe a que... está embarazada de Sheridan. Algo que desconcierta a ambos porque parecía imposible. Al ser algo tan extraño, un híbrido humano-mimbari-humano (CRISÁLIDA), Franklin comenta que será un embarazo complicado, y que en caso de problemas deberá decidir. Sheridan le dice que la opción será Delenn, pero que siempre será mejor conservar la vida de madre e hijo.

Garibaldi ha ido a la celda de Lyta, que lógicamente no está muy contenta. Garibaldi le hace una propuesta. Ambos odian el Cuerpo Psíquico, Garibaldi le pide que le libere del bloqueo que le implantó Bester (EL ROSTRO DEL ENEMIGO), pero lo que le ofrece a cambio le parece poco, así que le hace una contraoferta.

Garibladi visita a Lochley con la propuesta en la mano: de no ser por el dinero que pagó G´Kar a Lyta por el ADN telépata (EL ASCENSO DE LAS TINIEBLAS) los terroristas que atacan al Cuerpo Psíquico no se hubieran podido financiar, pero ésta no termina de creerle. Garibaldi le explica el plan de Lyta, transferirá todo ese dinero a un fondo de ayuda a los telépatas rebeldes, que él mismo administrará, y éstos dejaran de inmediato de cometer los atentados, Industrias Edgars encargará a un senador de la Tierra que tiene financiado que influya en Seguridad y se le levanten los cargos, pero Lochley tiene miedo a dejar a Lyta libre. En ese momento entra G´Kar, que lo ha escuchado todo desde el corredor, proponiendo una solución.

Sigue molesto por su actual condición de ícono religioso y los problemas que eso está provocando tanto en su planeta como en la Estación. Su propuesta es desaparecer junto a Lyta, en un viaje de aprendizaje y conocimiento por el universo, llevándose a Lyta junto a él, en un viaje de exploración, tanto planetaria como interior.

Garibaldi comunica a Lise el resultado positivo de la negociación, y reflexiona sobre lo vacía que se va a quedar la estación puesto que todos, él mismo camino de Marte, Londo como Emperador Centauri, Sheridan y Delenn hacia Mimbar, Franklin con su destino en la Tierra, y Lyta junto a G´Kar en su viaje de exploración, la van a abandonar en breve, muy probablemente para no regresar.

Pero no se muestra contento, el acuerdo con Lyta tiene un articulado secreto. No todo el dinero irá al fondo público. Parte de él se ocultará en una cuenta secreta que seguirá usándose para perjudicar e intentar destruir al Cuerpo Psíquico, apoyándose además en los inmensos recursos e influencia de Industrias Edgars. Lyta pospone dos años liberar a Garibaldi del bloqueo, si para entonces el Cuerpo está ya lo bastante tocado, le liberará de él para completar su venganza. Garibaldi le pide entonces que le revele su verdadera personalidad, en que la convirtieron los vorlon. Ella misma se define como, el último recurso de los vorlon en la guerra contra las sombras; el Arma del Juicio Final.

Al acostarse Sheridan y Delenn hablan del embarazo y lo extraordinario que resulta. Recuerdan también a Londo, inmerso en sus responsabilidades de Emperador, creyéndole feliz y de celebración continua.

Pero en el Palacio Imperial Centauri, Londo descansa en el trono, sombrío y en soledad.

© Francisco José Súñer Iglesias, (1.324 palabras) Créditos