Una tragedia de telépatas
EE.UU., 1998
Título original: A Tragedy of Telepaths
Dirección: Tony Dow
Guión: J. Michael Straczynski
Producción: John Copeland
Música: Christopher Franke
Fotografía: John C. Flinn III
IMDb:
Reparto: Bruce Boxleitner (Presidente John Sheridan); Jerry Doyle (Michael Garibaldi); Mira Furlan (Delenn); Richard Biggs (Doctor Stephen Franklin); Bill Mumy (Lennier); Tracy Scoggins (Capitán Elizabeth Lochley); Stephen Furst (Vir Cotto); Jeff Conaway (Zack Allan); Patricia Tallman (Lyta Alexander); Peter Jurasik (Londo Mollari); Andreas Katsulas (G´Kar); Julie Caitlin Brown (Na´Toth); Robin Atkin Downes (Byron); Leigh McCloskey (Thomas); Kim Strauss (Embajador drazi); Jonathan Chapman (Embajador brakiri); Walter Koenig (Alfred Bester)
Episodio: 098, Orden de producción: 510

Se inicia el episodio con una locución de Lochley haciendo un resumen de lo ocurrido en los capítulos anteriores, un a modo de recapitulación con la que, en realidad, ordena sus ideas, centra la situación, prevé futuras consecuencias y, finalmente, decide cual es la mejor solución ante la rebelión de los telépatas: pedir la ayuda de Bester.

Por su parte, Zack intenta abrirse paso a través de las compuertas selladas a base de soplete y radial, pero los telépatas anulan a los operarios induciendo imágenes aterradoras en sus cerebros por lo que los trabajos apenas avanzan. Zack propone la idea de asaltar el recinto por los conductos de aire, desechándola inmediatamente por inviable, pero Lochley está dispuesta a intentarlo en persona. Pero de la conversación que mantienen Lita y Byron se desprende que no es una iniciativa del todo voluntaria.

En la Base Centauri Londo revisa las grandes cuentas del Imperio, cuando se declaró la paz con los Narn se redujo el presupuesto armamentístico desviándolo a cuestiones del día a día, pero los informes indican que hay un nuevo repunte en la producción de armas, sin que queden claras las causas ni quien lo ha ordenado. Mientras escucha a Londo, G'Kar está comiendo un cuenco de spoo fresco que ha encontrado casualmente. El spoo fresco es algo que a los centauris repugna y encanta a los narn. Eso les hace sospechar que todavía puede haber narns encarcelados en las mazmorras. Se dirigen allí rápidamente y con enorme sorpresa, descubren a Na'Toth encadenada en una de ellas por orden de Gartagia. Londo le explica a G'Kar que probablemente se trate de un simple error burocrático. En el Imperio, le cuenta, se dan casos completamente absurdos. En un principio Londo, ante la ira de G'Kar, no puede liberar a Na'Toth porque no puede contradecir las ordenes del Emperador... y el Emperador hace tiempo que está muerto.

En Babylon 5 Lochley se interna por los conductos de aireación camino del refugio de los telépatas, Sheridan y Garibaldi no dan crédito a la inicativa de Lochley, pero reconocen su valor. Su preocupación tampoco son los telépatas encerrados, sino lo que siguen libres por la estación, a los que no han podido localizar y temen lancen alguna acción desesperada. Garibaldi le muestra a Sheridan la prueba de que los brakiri son, o al menos participan de algún modo, de los extraños ataques que se están dando en las rutas comerciales.

Finalmente, Lochley consigue llegar al refugio de los telépatas. Explica a Byron lo complicado de la situación y le pide que desista, pero éste se mantiene firme en sus reivindicaciones, no consigue acepte su ofrecimiento.

Londo y G'Kar conspiran para liberar a Na'Toth, consiguen que una nave narn se posicione entre Babylon 5 y la base Centauri, y a Londo se le ocurre un plan magnífico cuando una asistente le lleva un mensaje.

Los drazi presentan al consejo un fragmento de metal brakiri acusándoles de los ataques, pero los gaim presentan otro fragmento de metal, esta vez drazi. La estratagema parece clara, poner a todos los mundos de Consejo en contra de todos, cosa que finalmente se produce, aunque sin desatar las hostilidades.

Londo ordena al guardia de Na'Toth que la deje morir de hambre y sed, y finalmente tapie la mazmorra, pero aparece G'Kar con los ropajes de la asistente. El plan parece ser muy distinto, disfrazar a Na'Toth de dama centauri, y sacarla de palacio camino a Babylon 5.

Bester llega al fin a la estación, bloqueando a los telépatas encerrados y desatando el pánico entre los telépatas libres, pánico que les induce a tomar medidas extremas: asaltar la armería y robar RPGs, con los que intentan asesinar a Bester. Abaten a varios guardias pero Bester sale indemne. La situación empeora por momentos lo que aflige a Byron, que toma una decisión trascendental.

Sheridan y Delenn consiguen reunir de nuevo a los embajadores drazi, braquiri y gaim y les recuerdan que una de las motivaciones de la Alianza es evitar los enfrentamientos entre sus miembros, y que cualquiera que se salte esa norma será expulsado, quedando sin la protección de la flota de la estrella blanca. Sheridan les pide más tiempo para investigar y aclarar el origen de los ataques, y que una vez descubierto, se actúe en conjunto, sin iniciativas individuales que solo pueden causar más daño. Los embajadores acceden a regadañientes, pero la tensión diplomática es evidente.

Finalmente Londo y G'Kar consiguen sacar a Na'Toth de la base Centauri, lo que revive al viejo aventurero que hay en Londo y llena de melancolía a G'Kar.

En Babylon 5 llegan las tropas de asalto del Cuerpo Psíquico, y Lochley cierra el capítulo con una nueva locución, llena de desesperanza y pesimismo.

Frases para el recuerdo

Lochley: (reconociendo al mecánico abatido) Éste está muerto.

Zack: (reconociendo a un guardia) Éste también.

Lochley: ¿Bester?

Bester: Estoy deprimido por la tasa de inflacción, y las acciones están bajando, pero por lo demás...

Zack: ¡Cállese! ¿qué demonios le pasa? Tenemos a dos muertos aquí.

Bester: Dos de los suyos, no son dos de los míos. Los míos están ahí dentro, y otros más intentaron matarme, ¿pero... qué familia no tiene dificultades? Yo les atenderé, y usted, atienda a los suyos.

© Francisco José Súñer Iglesias, (1.086 palabras) Créditos