
Hanbera hama nie bon bura ne very no sekeki ra bom borare.
Tsss ah qué buena especia.Canto de inicio de la nueva adaptación dirigida por Denis Villanueva.
1
Pablito el profeta, como lo conocen sus amigos, nunca ha sido profeta. Solo cuando está bajo el efecto de la especia y del agua de la vida (un destilado de papa y caña al 200%) afirma que ve el futuro. Un día intentó predecir el número ganador del premio mayor de la lotería, pero no le atinó a un solo dígito. En otra ocasión supuestamente predijo que la gata del vecino tendría gatitos, pero al final la minina solo estaba obesa y necesita hacer dieta. Por lo mismo, los amigos de Pablito ya no lo toman en serio.
Princesa Irala, Memorias de Pablito el profeta, libro que vendió 4 ejemplares en todo el imperio galáctico.
—Coloca tu mano en la caja —dijo la reverenda madre Gallus Helen Mojada.
—¿Qué hay en la caja? —respondió Pablito el profeta sumamente molesto porque lo habían despertado a mitad de la noche.
—Una oferta de empleo —respondió su interlocutora.
Pablito el profeta gritó desconsolado. Se negaba a buscar trabajo frente a los frecuentes regaños de sus padres, el duque Lego Atreyuz y Lady Jessica Rabbit. ¿Qué vas a hacer de tu vida reverendo holgazán?
, le gritaban sus padres constantemente. Pese a que Pablito el profeta deseaba emprender y convertirse en adivino profesional para embaucar incautos, su padre le insistía en que debía de conseguir un empleo real.
Pablito el profeta lo pensó un momento y luego se dio cuenta que la reverenda madre en realidad era una trabajadora de una agencia de búsqueda de empleo. Para no hacer esperar más a su interlocutora, tomó una decisión y le ofreció una respuesta que dejó a todos satisfechos.
—Pronto mis padres y yo iremos al planeta Dunas a pelearnos con el barón Vladimir Putin por los terrenos sin reclamar. Creo que podría convertirme en agente inmobiliario y vender terrenos baratos con alcantarillado.
La reverenda madre lo observó satisfecha. Se levantó de un salto y dijo: Adiós joven humano, espero que vivas
. Salió rápidamente de la sala.
2
No debo comer. El comer mata el estómago. El comer atraviesa el estómago y se acumula como grasa magra. No comeré en exceso. Enfrentaré el comer, dejaré que la comida pase dentro de mí. Ya me dio hambre, tráiganme más pizzas familiares. Una vez que coma las pizzas, ya no tendré miedo, pues detrás de mi no quedará nada más que las sobras.
Barón Vladimir Putin, LA LETANÍA DEL BUEN COMER.
—Estas son mis pizzas, mis anchoas, mis Dunas —respondió el barón luego de terminar su séptima pizza familiar. Observó con atención a sus dos sobrinos que lo miraban en silencio. El mayor de ellos era Rabón, un miembro de su familia con grandes posaderas y muchas ganas de ir a pelear al planeta Dunas. En cambio, Fernando Rautha era mucho más cauto y esperaba el mejor momento para eliminar a su tío y así heredar los terrenos de Dunas.
—Tío, ¿no entiendo por qué le regalamos terrenos a ese duque? ¿De dónde vino la orden?
—¿Cuándo un regalo es un regalo? —contestó el barón—. No, en serio, ¿fue un regalo? Esperaba que ustedes me lo aclararan.
Los dos sobrinos observaron boquiabiertos a su tío. El cumpleaños de Fernando había sido muy agradable e incluso le enviaron una reverenda madre que supuestamente lo había hipnotizado con su voz sensual. Dado que estaba de buen humor, no quería discutir con su tío, por lo que se levantó de pronto del sillón y exclamó:
—¿Cuándo derrocamos a los Atreyuz?
—No des spoilers tan rápido, sobrino, cuando menos lo esperes acabaremos con una guerra milenaria entre los Putin y los Atreyuz para reclamar los terrenos del planeta Dunas. Tú solo espera y verás.
3
A Pablito el profeta solo le gustaba sacarle dinero a la gente mediante engaños. Un día se puso un turbante y compró una bola de cristal para supuestamente adivinar el futuro de sus clientes. No ganó nada de dinero. Pero el lector se preguntará porque lo apodaban el profeta. Pues bien, una vez consumió tanta hierba... que diga, especia, y la mezcló con el agua de la vida (así le decían al mezcal concentrado) que durante dos semanas estuvo profetizando muchas cosas. Nada se cumplió. A partir de ahí, eso de el profeta solo se lo decían para burlarse de él.
De las memorias de la princesa Irala, libro que apareció auto publicado porque ninguna editorial se interesó en el manuscrito.
El duque Lego Atreyuz se encontraba tomando control del castillo de Urracas. Los navegantes de la cofradía eran bien festivos y siempre brindaba con ellos. Ellos estaban siempre bien pasados debido a la especia, por lo que la cara se les estaba hinchando al grado de que todos en el imperio sostenían que se habían metamorfoseado gracias a las drogas... que diga, la especia.
Duncan se le acercó al duque bien pasado, cayéndose de borracho y sin decir ninguna palabra. De tan alcohólico que era, siempre lo veían tambaleándose y haciendo extraños gestos, por lo que todos le apodaban el danzarín rostro. El duque lo observó molesto y preguntó:
—¿En dónde está la computadora humana, el chaquetas mentales?
—Ni idea de qué sucedió con él —respondió Duncan arrastrando la voz y abriendo una nueva anforita. Mi lord, acuérdese que en la película pasada desapareció inexplicablemente y que sus escenas fueron eliminadas en la segunda parte.
El duque asistió resignado. De pronto, un estruendo lo sacudió y sintió un pinchazo. El Doctor Científico Yue lo había traicionado pero le prometió que Pablito el profeta y Jessica Rabbit se salvarían. Las explosiones se escucharon a la redonda y pronto la casa Putin entró con un barón flotante que no paraba de comer pizza. Rápidamente lo observó y le dijo:
—Lo siento primo, pero la pelea milenaria por los terrenos del planeta Dunas termina hoy.
El duque Lego lo observó totalmente desnudo. Y es que nadie le había quitado la ropa al duque, sino que él mismo tenía un extraño fetiche en el que le gustaba desvestirse si escuchaba alguna explosión.
El barón se acercó cauteloso. Pronto vio que el duque masticaba algo y exigió a todos salir del lugar. Pero para sorpresa de todo el mundo, no se trataba de un diente con veneno, sino un cacho de jamón, queso y chicharrón que el duque había escupido antes de dar su último aliento. A lo lejos, el Halcón Milenario se veía surcando los cielos, a lo que todos exclamaron: ¡No lo dejen ir! ¡¡¡ACABA DE PLAGIAR NUESTRA HISTORIA!!!
.
4
En el futuro, la gente recordará a Pablito el profeta como un charlatán que nunca fue encarcelado. Cuando consumía grandes cantidades de droga... que diga, de especia, y se bajaba el empacho con agua de la vida (una mezcla de brandy, whisky y alcohol del 96 de la farmacia), se ponía tan dopado y borracho que le gritaba a todos que él era el mesías, el Whiskas Haderach, el Mahdi, el Lisan Al Gaib. Pero nadie lo tomaba en serio. Podía pasar tirado en la calle días enteros, teniendo extrañas visiones producto de la sobredosis.
Memorias fotocopiadas en una papelería por la princesa Irala.
Pablito el profeta y Lady Jessica Rabbit caminaban por el desierto observando los terrenos sin alcantarillar. Habían escapado de una nave Putin luego de que le ofrecieran drogas... que diga, especia, a los tripulantes. De pronto, vislumbraron a lo lejos a un gusano gigante que era cabalgado por un tal Michael Keaton. Si necesitas que les haga un exorcismo les dejo mi tarjeta
. Bettlejuice, el exorcista
, se hacía llamar el susodicho.
Continuaron caminando por las dunas del planeta Dunas durante un buen rato, hasta que de pronto observaron a los lejos a una legión de hippies que se rumoraba eran los dueños de la producción de especia.
—Amor y paz hermanos —les dijeron al instante—. Se ve que están perdidos, vengan con nosotros a nuestra comuna donde nadie tiene que trabajar.
Pablito el profeta brincó de felicidad y convenció a su madre para visitar un lugar llamado Stitch Tabr. En ese lugar, Pablito el profeta y Jessica le enseñaron a los hippies a refinar la droga... que diga, la especia. Esta situación entusiasmó a aquella comunidad al grado de que Jessica Rabbit fue nombrada como nueva reverenda Dealer Gesserit, mientras que Pablito el profeta se convirtió en el líder absoluto. Ni siquiera tuvo que montar un gusano, dado que todos los hippies quedaron muy contentos con la especia refinada. En las memorias de esa comunidad, el refinamiento de las metananfeta... que diga, especia, fue conocido como The Weirding Way. Cuando Pablito el profeta hablaba y avisaba que la especia estaba lista, todos brincaban de gusto y denominaron a ese llamado como La Voz
.
5
Hace mucho tiempo, un tal John Connor tuvo que pelear en la Yihad Butleriana en contra de la rebelión de las máquinas. Tuvo que enviar a su padre al pasado para salvar a su madre de un tal Terminator, una máquina que se dice que regresará para acabar con la humanidad. Por ello, el imperio debe estar preparado y no debe hacerle caso a Pablito el profeta, que en su última sobredosis afirmaba que debía seguir una supuesta senda dorada.
De los diarios nunca jamás publicados de la princesa Irala, quien luego se supo que no los escribió, sino que pidió que fueran redactados por un tal ChatGPT, acción que estuvo inmediatamente en contra de las enseñanzas de la Biblia de jugo de naranja.
El CEO del imperio galáctico Shaddam Hussein IV se encontraba sumamente molesto. Su dinastía de la casa Corrida nunca se había enfrentado con un problema tan grave como el de la producción de drogas... que diga, de especia. Y es que Pablito el profeta se había convertido en el narcotraficante más poderoso del imperio y le arrebataba a las demás facciones la oportunidad de hacer crecer el negocio. Los navegantes que se ponían alegres con la especia tenían que pagarla ahora mucho más cara; las Dealer Gesserit ya no podían tramar intrigas palaciegas porque sufrían temblores debido a la abstinencia.
El CEO del imperio se acercó a la princesa Irala y le planteó cómo lidiar con ese tal Pablito el profeta.
—Mejora tus técnicas de refinamiento de la especia y verás cómo lo sacas del negocio —afirmó la princesa mientras leía la respuesta que ChatGPT le había dado a su pregunta.
—Genial hija mía, hubieras sido una excelente emperatriz —respondió el CEO un tanto abrumado.
Mientras la princesa pedía a la IA que escribiera su siguiente libro, el CEO del imperio mandó llamar a sus coroneles Embaukar. Decidió que haría una visita al barón Vladimir Putin para reprenderlo por tan mala administración del planeta Dunas. Y es que el objetivo inicial era montar un fraude inmobiliario y vender terrenos con alcantarillado baratos en aquel planeta, pero el asunto se había desviado hacia la producción de especia. Vistiendo sus mejores atuendos, el CEO se dispuso a visitar aquel planeta.
6
De tin marín de do pingüe cucara mácara títere fue. Mambrú se fue a la guerra qué dolor qué dolor qué pena. Pepe pecas pica papas con un pico con un pico pica papas Pepe Pecas.
Princesa Irala luego de una alta dosis de especia y agua de la vida.
Pablito el profeta se había enamorado de una hippie llamada Chana. Se trataba de una gran guerrera que siempre iba armada y protegía la producción de especia. Usando un vestido de color blanco y posando para la marca Gucci (o así nos lo hizo ver Denis Villanueva en su película), Chana traía un paliacate azul signo de que se encontraba embarazada de sextillizos. Y es que en un sábado por la noche ella y Pablito el profeta tomaron especia y agua de la vida en exceso y se dejaron llevar por la pasión.
Pablito profetizó que su hijo sería un niño, pero como siempre, no atinó al número de hijos e hijas.
—¿Cómo se van a llamar? —preguntó Pablito más que alarmado.
—Si es niño, se llamará Lego II, para que tenga los fetiches de su abuelo. Si es niña, se llamará Bonafina, para que sea fuerte y adicta al azúcar como su madre. El resto que se llamen Duncan, Gurney y demás nombres raros.
La pareja se encontraba contenta dado que cada vez la casa Atreyuz crecía más. La reverenda madre Jessica Rabbit había tenido una hija a quien nombró como Alias. La muchachita ya estaba algo crecida y cuando consumía mucha especia y agua de la vida también quería hacerle al profeta como su hermano, pero nadie le hacía caso. Muchos la apodaban la abominación, ya que se llevaba toda la especia y el agua de la vida y no le convidaba a nadie.
Un día, todos se sorprendieron al observar una nave circular descendiendo de los cielos. Era nada menos que el CEO Shaddam Hussein IV, quien venía a reclamar los terrenos que no se habían vendido.
7
Como hijo y heredero de Frank Herbert, exprimirás la obra de tu padre hasta la última gota aunque te quedes sin ideas. Si ya llevas 90 precuelas de Dune, escribe un siguiente libro en donde cuentes cuál fue la primera palabra de Pablito el profeta cuando era bebé, y también escribe otra novela acerca de cuándo recibió su primer beso. Y no te detengas. Aunque el buen Frank en vida te desheredaría por lo que has hecho con su saga, tú sigue escribiendo. Recuerda que la próxima novela exitosa puede ser acerca de quién fue la nana de Pablito el profeta.
Extracto de la Biblia de jugo de naranja.
El CEO del imperio galáctico regañaba sin parar al barón Vladimir Putin. Sus sobrinos, Rabón y Fernando Rautha, observaban la escena con cierta gracia. La reverenda madre Gallus Helen Mojada parecía que era una decidora de la verdad al hacerle señas al barón, pero en realidad las señas que le hacía eran obscenas (siempre le desagradó aquella bola gorda voladora).
—¿Me estás diciendo que nunca te aseguraste si Pablito el profeta estaba realmente vivo? —preguntó el CEO más irritado de la cuenta. Estaba más que cansado de estos líderes inútiles de las casas nobles. Primero los raros fetiches del duque Lego Atreyuz, y ahora el barón que no deja de comer pizza mientras le doy una buena reprimenda
, pensó de pronto.
—Su majestad. Pensábamos que Pablito el profeta estaba muerto. Me trajeron su cadáver con una nota en donde decía que este jovenzuelo se había cambiado el nombre por el de un tal Luke Skywalker —dijo el barón, más apenado que nunca pero disfrutando la orilla de queso de su pizza.
Pero de pronto se escucharon unas explosiones en los alrededores. Si bien dichas explosiones hubieran provocado que el duque Lego se comenzara a desvestir debido a sus extraños fetiches, en realidad era un ataque sorpresa de Pablito el profeta y sus seguidores los hippies.
De pronto, Pablito el profeta entró vestido de blanco regalando flores a todos los presentes, mientras se acercó al barón Vladimir Putin. Si el lector ha estado atento a nuestro relato, recordará que Denis Villanueva le cambió el final al libro y fue Pablito el profeta quien eliminó al barón, aspecto que no le gustó a nadie. Por lo mismo, Pablito el profeta solo observó a su abuelo, porque según sus visiones el barón era su abuelo, aunque nadie le creía dado que dicha visión surgió luego de diez copas de agua de la vida. Alias entró en la habitación y sacó una aguja con la que se inyectaba hero... que diga, especia, y rápidamente le inyectó una gran dosis al barón, quien rápidamente se convulsionó y cayó muerto.
Pablito el profeta amenazó al CEO del imperio galáctico con leerle su futuro, a lo que el CEO aterrado prefirió un duelo a muerte eligiendo a su campeón. Fernando Rautha se acercó rápidamente sin decir palabra alguna, por lo que Pablito el profeta intuyó que ahí estaba su futuro campeón.
—Que la pizza se eche a perder y se haga dura —comentó Pablito el profeta antes de prepararse para la pelea.
Fernando Rautha sacó sus cuchillos e hizo varias acrobacias para asustar al líder de los hippies. Pero Pablito el profeta, recordando una antigua película que molaba hasta el orto, sacó su pistola mola y eliminó de un tiro al presumido Fernando Rautha Putin. Posteriormente, se acercó al CEO y exigió el cargo y el apoyo de la princesa Irala como vicepresidenta ejecutiva del imperio galáctico para tomar las riendas del negocio. Sin más que decir, el antiguo CEO firmó el traslado de dominio.
8
La historia de Pablito el profeta será recordada como el relato de un imperio galáctico que se puso pacheco hasta las chanclas. Pablito el profeta perdió relevancia dado que todos consumían drogas..., que diga, especia, al grado que todos se creyeron profetas y cada uno hacía su propia profecía. Obviamente, nadie le atinaba al futuro. Pero todos le pueden atinar al pasado y podemos predecir con exactitud cuáles serán las siguientes novelas de Brian Herbert y Kevin J. Anderson. 1) Pablito el Dunas.- Intercuela entre PAUL OF DUNE Y MESÍAS DE DUNE. En esta historia se cuenta cómo Stilgar tuvo que aprobar diez solicitudes burocráticas para la construcción de nuevos terrenos con alcantarillado en el planeta Dunas. 2) Luke de Dune.- Encuentro épico entre Luke Skywalker y Pablito el profeta en donde tienen que derrotar a un mafioso llamado Leto II el gusano, apodado en los barrios bajos como Jabba el Hott. 3) Una precuela de la precuela de la precuela de la precuela de la precuela de la precuela...
De la historia para niños de un tal Pablito el profeta luego de salir de rehabilitación. Escrita por la princesa Irala, ahora una reconocida y famosa escritora de novelas de Romantasy y Spicy.
La historia posterior se alarga a través de varios libros y secuelas del Brian Herbert que ya no da tiempo de contar con detalle. Solo hay que mencionar que Pablito el profeta siguió con sus adicciones hasta proclamarse como el mesías, aspecto que hizo que los inversionistas del planeta Dunas se alejaran de él y surgieran varias conspiraciones a su alrededor. En una borrachera, Pablito se fue al desierto y ya no se supo de él, por lo que su hermana Alias quedó como heredera de la empresa. Alias era tan adicta a la especia y el agua de la vida que supuestamente escuchaba voces de su abuelo y de sus antepasadas.
Uno de los hijos de Pablito el profeta, Lego II, también tenía fetiches extraños como su abuelo. Frecuentemente iba a la pescadería a comprar truchas pero lo que hacía era forrarse el cuerpo con la piel de éstas. A veces por las borracheras y el exceso de especia se terminaba arrastrando por el suelo en el palacio de Urracas al grado de que todos lo apodaban como el gusano
. Su gente ya no aguantó sus excesos y todos renunciaron y se fueron a buscar mejores condiciones laborales, a este evento hoy en día se le conoce como la gran dispersión
.
Y lo demás ya no lo vamos a contar porque se pone turbio y los demás libros ni se entienden. Solo sabemos que al final Brian Herbert quiso resucitar a todo el mundo como gholas y que hubo una batalla final entre la humanidad, las Dealer Gesserit, Duncan y varios personajes más en contra del regreso triunfante del Terminator. Luego de una victoria épica, al final todos fueron felices para siempre metiéndose especia hasta por las orejas.