MUJERZUELA
Eduardo Delgado Zahino
ThankYouFantasyPictures, Licencia pixabay

No sé mucho de videojuegos, pero...

...el silencio se ha apoderado de la Mujerzuela.

Las defensas del sistema han aparecido justo a tiempo y se han liado a tiros con los tres piratas que estaban a punto de destruir mi nave. La batalla se ha trasladado lejos de mí, lo veo en la pantalla del radar. Miro la integridad del casco; está al 26%. Bien, es hora de largarse. Pulso 1, se despliega el cuadro de mandos en los que aparecen los lugares a los que puedo ir y selecciono la estación más próxima.

Repliego la pantalla virtual y muevo el mando para orientar la nave hacia la estación.

Nada.

La nave no se mueve, pero no importa, puedo optar por activar el hiperespacio y orientarla después. En el radar los cuadraditos verdes que diferencian a las fuerzas de seguridad del sistema de las otras naves, rojas y parpadeantes, enemigas, están a punto de salirse del alcance máximo del radar.

Activo el supercrucero.

Nada.

Muevo el mando del acelerador hacia delante.

Nada.

Bueno, no, aparece un mensaje en el lateral superior derecho de mi campo de visión:

MOTORES INOPERATIVOS CAPACIDAD DE EMPUJE CERO

Vaya, esto es nuevo...

De no ser por las fuerzas de seguridad del sistema solar en el que me encuentro, ya estaría muerto. Es la primera vez que me veo en esta situación y no sé qué hacer.

Juego desde el desconocimiento, nunca miro foros ni vídeos de Youtube en los que te enseñan a sobrevivir en la galaxia. No, me gusta descubrir las cosas por mí mismo. Es divertido y emocionante.

Pulso el 4 y se despliega otra ventana ante mí, la que te indica todo lo referente a la nave. Pulso la opción módulos y observo que los motores están, efectivamente, al 0%.

Sencillamente, me han disparado tanto en ese módulo que me lo han dejado a cero. El casco aguanta, pero no puedo moverme. Un rápido vistazo me indica que los demás módulos no andan muy bien tampoco.

Y sigo sin saber qué hacer.

El problema está en que, encima, llevo carga. Es cuestión de tiempo que aparezca un npc con lector de inventario y descubra que cargo con una cantidad importante de oro. Voy listo.

Cuando empecé la partida preparé a la Mujerzuela II para venir a buscar materiales preciosos a un anillo de un planeta del que no me he quedado con el nombre. He estado un buen rato buscando platino, pero ningún pedrusco de los que conforman el anillo tiene. Sin embargo, sí que he encontrado bastante oro y algún otro metal valiosillo y me he entretenido disparando a las rocas del anillo con mi láser minero para dispersar pedazos de roca y recogerlos e introducirlos en la pequeña refinería que le he colocado a la nave.

Hoy me ha dado por hacer esto porque es relajante, pero no es lo que suelo hacer.

Soy comerciante. Élite en comercio. También me gusta explorar. Perderme en lo profundo de la galaxia con la Mujerzuela II.

La Mujerzuela II es mi nave. Un viejo carguero con el que me hice rico, en su momento, traficando con esclavos imperiales. Es un modelo conocido como type-7. Es grande y gorda, fea como el demonio, pero es ágil. Lo suficiente como para escapar a las interdicciones de los npc´s piratas o las de jugadores con naves enormes, armadas hasta los dientes, pero pesadas y lentas.

Floto detenido. Es una de las incoherencias del juego. No hay inercia. Según las leyes de la física ahora debería estar alejándome del anillo del planeta, seguramente dando enloquecidas vueltas sobre mí mismo. Pero no, estoy quieto. Menudencias, el juego es así. Hay que hacer un pequeño ejercicio de suspensión de la incredulidad parecido al que se hace cuando se ve una película de Star Wars. Me han jodido los motores en medio de una maniobra y eso significa que ahora estoy quieto. Punto.

La cosa es que había venido a relajarme. Esto no debería haber pasado.

Algo se mueve en el límite derecho de la pantalla del radar. Un pequeño recuadro rojo parpadeante. Siguen ahí. Los npc´s piratas siguen luchando con las fuerzas de seguridad del sistema. El pequeño recuadro rojo parpadeante se aproxima y la representación de mi nave, la que me indica el nivel de los escudos y si estoy recibiendo impactos, empieza a mostrar eso mismo y en el lado superior derecho aparece el rótulo:

¡NAVE BAJO ATAQUE!

Así, con admiraciones y en negrita, para que no quepa duda.

Otra cosa que no tiene mucho sentido, la obsesión de los npc´s por matarme aun a costa de su propia destrucción. Dos puntos verdes aparecen tras el punto rojo, lo que indica que las fuerzas del sistema siguen dándoles caña, pero el tercer maldito pirata bot, el que veo en el radar, está empeñado en destruirme.

El indicador me dice que sigo al 26%. Durante el minuto transcurrido desde que me quedé sin motores el escudo se ha estado regenerando. Muy lentamente. Demasiado lentamente. Miro los tres indicadores; uno de escudo, otro de motor y el tercero de armas. Toda la energía está en armas y motor, dos cosas que ahora no son necesarias. Será alargar el momento de mi muerte, pero acciono el pequeño mando que desviará la energía a los escudos. No puedo hacer más, en un momento dado el escudo desaparecerá del todo y será el casco el que empiece a recibir los impactos, entonces el indicador me dirá que estoy al 25, al 24, al 23% Ni siquiera es necesario que la integridad del casco llegue a 0, podría explotar perfectamente mucho antes.

El punto rojo desaparece del radar al mismo tiempo que se escucha una explosión. Otra tontería, sonidos en el espacio... Da igual, el caso es que he ganado tiempo. ¿Pero tiempo para qué? Si esto tiene solución pasa por buscarla en Internet... Pero ya he dicho que no miro foros, no quiero saber de antemano las cosas, quiero descubrirlas. Estuve un tiempo visitando el foro en español oficial del juego, pero es algo que no termina de gustarme, porque la mayoría de la gente que habita estos lugares saben mucho de todo. Es algo que he odiado siempre, entrar a un grupo de cuñaos pros... No importa, el caso es que el día en que un imbécil me destruyó a la Mujerzuela, la primera Mujerzuela, me enfadé...

Bueno, solo es un juego, pero joder, no veo qué sentido tiene ir por ahí destruyendo naves sin motivo, solo porque puedes... Qué le vamos a hacer, la galaxia está llena de buenos jugadores pero también de gilipollas.

Los recuadros verdes que representan las fuerzas del sistema desaparecen, seguramente en busca de los otros dos piratas. Donde estuvo el punto rojo parpadeante ahora aparece un recuadro blanco que se va dividiendo lentamente en varios puntitos cuadrados. Son restos aprovechables de la nave pirata destruida. Restos que yo podría recoger para comerciar con ellos o alguna otra cosa, si no fuera porque estoy varado en mitad del espacio, sin motores, esperando a que pase algún otro pirata piadoso que me dé matarile de una vez por todas.

Entonces me pongo a pensar en qué va a ser de mí realmente. La opción del pirata asesino podría no llegar a pasar o podría tardar mucho, así que empiezo a plantearme la otra opción. Pulso el 4 y despliego de nuevo la ventana. Me desplazo hasta funciones y entro.

Una de las funciones en todas las naves es la de autodestrucción. Imagina que estás explorando en lo profundo de la galaxia y entras en un enorme campo de enanas marrones. De las enanas marrones no puedes extraer combustible estelar. Puede que vayas saltando de estrella en estrella, agotando en cada salto tu combustible y esperando que la siguiente sea una amarilla, anaranjada o blanca, apta para ser surfeada y extraer de su atmosfera superior el hidrógeno que te llene el tanque. Puede que esto ocurra, o puede que te adentres tanto en uno de estos campos de años luz de extensión que ya no puedas retroceder y te veas con todo tu combustible agotado en, literalmente, mitad de ninguna parte. Entonces, lo suyo es explotar y volver a comprar la nave para poder seguir jugando.

El problema es que el combustible no es mi problema. Yo estoy varado en un anillo, en una órbita a merced del primer npc que pase.

No recuerdo qué año sería, pero no creo que fuese uno más allá de 1993, cuando realicé la primera financiación seria de mi vida. Me compré una video cámara; era la época en la que me daba por hacer cortometrajes sangrientos y necesitaba una... Pero la historia de mi primera cámara de vídeo no importa, lo que importa en este caso es que, ya que estaba, en la misma tienda de mi barrio, financié también lo que sería la primera videoconsola de nuestras vidas. Hablo de mí y mis tres hermanos. Era la Nes de Nintendo con el juego de Super Mario de regalo.

Así que yo me centré en mis cortos sangrientos y mis hermanos en Super Mario.

Vale, todo esto viene a cuento porque, un día, Jose, uno de mis hermanos, alquiló..., (joder, podían alquilarse juegos en el videoclub) un juego llamado Elite. Sin tilde. Era un maravilloso simulador espacial, muy sencillo y al mismo tiempo con gran variedad de posibilidades de juego. Podía elegir qué hacer, qué ser en la Vía Láctea, que era el escenario donde se desarrollaban las aventuras del comandante Jameson, piloto de una Cobra MK III, nave, en principio, destinada a comerciar entre sistemas estelares. Pues eso, que por poder podías comerciar, podías combatir a los piratas, podías ser pirata, cazarrecompensas, minero de asteroides... Podías hacer todo eso a la vez si querías mientras saltabas a través del hiperespacio de base espacial en base espacial. Cuanto más dinero ganases, mejor podías preparar tu nave para evitar, o provocar, problemas. Tenías que tener en cuenta diversos asuntos, como por ejemplo que si comprabas ordenadores en un sistema tecnológico, lo suyo era venderlos en un sistema con una economía basada en la agricultura, porque lo iban a comprar más caros, y al revés, los alimentos te los compraban más caros en sistemas con economía basada en la tecnología.

Acabamos comprando el juego.

Cuantas horas jugadas, mi hermano y yo, soñando con que algún día le añadieran texturas a las naves y planetas.

Bueno, después pasaron muchas cosas, entre ellas que las consolas mejoraron, yo me fui de casa de mis padres a vivir la vida loca y ya me desenganché del juego. Solo he estado enganchado a un juego en toda mi vida. Elite. No soy un jugón, pero resulta que más de treinta años después de toda esa historia me entero de que hay un juego basado en Elite. Online. ¿En serio? ¿Por fin?

Me convertí en el comandante Elmerio Crozot, piloto de unas cuantas naves, pero sobre todo de una, la Mujerzuela, una type-7 de carga.

No puedo permitirme perder esta nave. Esta Mujerzuela lleva un II después de su nombre porque ya la perdí una vez. Si te tomas en serio el juego, te jode y te duele perder tu nave.

Han pasado varios minutos desde que me quedé varado y no encuentro más salida que autodestruirme o buscar solución en Google. La autodestrucción queda relegada, total, lo más seguro es que en breve aparezca algún pirata...

Presiono el símbolo de Windows y la galaxia de repliega en mi pantalla de ordenador, pero justo en el momento de replegarse me ha parecido ver algo en el radar... Abro Google. Cuando tengo conectado Elite el resto de funciones del ordenador se ralentizan mucho, así que mientras se va abriendo la ventana del buscador vuelvo a entrar en la visión de nave.

Sí, un recuadrito amarillo ha entrado en la pantalla del radar. Como no puedo moverme no puedo orientarme hacia donde está para poder escanearlo, así que puede ser cualquier cosa...

Un mensaje aparece en el lateral izquierdo:

¡Vamos a ver qué llevas en la bodega!

El recuadrito amarillo se vuelve rojo y parpadeante... Vaya por dios, es un pirata. Al contrario que los jugadores humanos que van de piratas, los npc´s suelen informarte de lo que van a hacer contigo. Bien, me ha pasado demasiadas veces para no saber lo que va a ocurrir a continuación. Vuelvo a presionar Windows y salgo a Google, que ya está abierto del todo. Ahora tengo que ser preciso para que la respuesta que busco no tarde demasiado. Lo primero, escribir en la ventana elite dangerous, porque el juego no es muy popular y si pongo tan solo lo que voy a poner a continuación es posible que no salga el resultado deseado, lo siguiente que escribo es: motores inoperativos. Vuelvo al juego, en el lateral izquierdo aparece el inevitable siguiente mensaje:

¡Tienes 15 segundos para entregarme 5 toneladas de mercancía!

Es mentira, los npc´s siempre hacen lo mismo, porque alguna vez he intentado soltar carga para contentarles y aún así se han liado a tiros. Vuelvo a Google, todavía está buscando un resultado. Da igual, estoy vendido, no voy a perder cinco segundos mirando cómo me revienta a tiros el maldito npc, por eso me quedo mirando la pantalla en blanco, esperando la lista de resultados. El juego se está ejecutando en segundo plano y puedo oír los impactos sobre lo que queda de escudo. No puedo aguantar más, voy a entrar al juego... Aparecen los ansiados resultados y el primero de todos es una página en ingles en la que pone REBOOT AND REPAIR. ELITE DANGEROUS WIKI... Entro directamente en traducir esta página. Tarda. Salgo al juego. La integridad del casco está al 23%, lo que indica que el pirata que me está atacando es un mindundi. Si con la cantidad de disparos que he estado escuchando solo me ha hecho ese daño... Pero da igual, si no consigo hacer algo en un minuto acabaré explotando de todos modos y la maldita wiki de Elite no termina de abrirse. En la pantalla de radar aparecen dos rectangulitos verdes. Son de la seguridad del sistema solar en el que estoy. Bien, tal vez les de tiempo a llegar antes de que me mate del todo el mierdecilla este. El mensaje típico de la seguridad del sistema aparece en el lado izquierdo:

Prepárense para ser escaneados.

Al instante el mensaje de nave escaneada me informa de eso, de que me están escaneando. Estoy limpio, no tengo que temer nada por parte de los maderos. Supongo que ya han escaneado al pirata y han descubierto que está buscado en varios sistemas, porque enseguida los veo enfilarse hacia él. La integridad del casco está al 21%.

Vuelvo a la wiki. Ya está abierta. Rápidamente empiezo a buscar entre las frases mal traducidas una respuesta... Mis ojos se fijan en una, de hecho, la primera que aparece: reiniciar y reparar...

¿Justo encima de autodestrucción no había un pulsador en el que ponía reinicio?

Entro al juego, pulso el 4, se despliega la ventana...

El día que destruyeron a la Mujerzuela estaba en Pleyades. Muchos sistemas de Pleyades han sido invadidos por Thargoides, la por entonces todavía misteriosa raza que está en guerra con la Humanidad. El caso es que para poder empezar a ingenierizar la nave, hay que ir a buscar algunas cosas, que los ingenieros te piden, a zonas thargoides. La Mujerzuela no es guerrera. No puede serlo, es un carguero. Sus anclajes principales, cuatro en total, son pequeños. No importa el arma que le coloques en los mismos, láser, láser de ráfagas, minas... Le pongas lo que le pongas es pequeño y de muy poca potencia. Sus escudos no son precisamente intensos. No, definitivamente la Mujerzuela no es una gran nave guerrera, pero uno no elige la nave de la que se enamora. A estas alturas tengo tanto dinero que podría comprar cualquier nave, aprender a ingenierizarla e ir por ahí partiendo la pana. Pero no, lo que me gusta es ir con la Mujerzuela.

Con ella, con la Mujerzuela, con mi nave, fui una vez hasta el centro mismo de la galaxia. Así, a pelo. Tengo fotos que lo demuestran. Nadie hace eso, la gente suele comprarse naves poderosas para ir en poco tiempo hasta el agujero negro del centro de la Vía Láctea y cumplir con ese objetivo del juego, aunque no sé qué gracia tiene eso. He hecho muchas cosas con la Mujerzuela, viviendo la aventura, disfrutando de lo que nunca tendré, de una nave con la que ir a donde ningún hombre ha llegado. Por eso este juego me enganchó tanto, por eso me jodió tanto que ese imbécil, fuese quién fuese, se dedicara a ir por ahí destruyendo naves poco poderosas...

Bueno, eso ya pasó, solo es un juego, ahora mismo estoy a punto de perder mi segunda Mujerzuela y voy a hacer todo lo posible para que eso no ocurra. Incluso Trampa. Mirar Google, para mí, es hacer trampa.

Pulso 4 en el teclado del ordenador y se abre la ventana en la que, además del botón de autodestrucción, hay uno en el que pone reinicio. Lo pulso. Sin más.

La nave se apaga. Ahora sí que voy listo. Ya no tengo ni radar, ni nada de nada. Estoy en un cascarón muerto, flotando entre rocas, solo...

La nave recobra la vida de pronto, se reinicia y en motores, donde antes ponía 0%, ahora pone 1%. Suficiente, tal vez no dure mucho pero por lo menos ya puedo enfilar hacia la estación para activar el hiperespacio. Lo hago, enfilo y pulso el botón que me sacará de ahí.

Nada...

¡Joder, tan cerca de la masa de los asteroides que forman el anillo del planeta el hipercrucero no se activa!

Tengo que salir de entre las piedras flotantes que no creo que existan en ningún sistema solar real, pero que ahora, en el juego, me impiden escapar. Otros dos puntos rojos en el radar y otro mensaje absurdo de entregas 5 toneladas de carga o te freímos aparecen. De los puntos verdes ya no sé nada, pero echo para adelante el acelerador del mando y ¡me muevo! Bueno, a ver si consigo alejarme lo suficiente de las rocas y... No puedo evitarlo y oriento el escaner hacia la gran piedra que tengo delante. Lo imaginaba, esta llena de platino. Este juego suele hacer estas cosas... No caigo en la tentación, yo no soy un npc, soy humano y tengo instinto de supervivencia. Esquivo la valiosa roca y le doy al botón que provoca una gran aceleración momentánea.

Me alejo de las rocas, me alejo de las rocas...

Dejé de jugar a Elite porque es, para mí, adictivo. Me quita demasiado tiempo. Me obsesiona. No puedo obsesionarme con un juego, tengo que obsesionarme con mi novela, con mis relatos...

Aquella aventura acabó bien, conseguí llegar a una estación, reparar a la Mujerzuela II...

Y ya no volví a entrar nunca más.

En algún sistema solar de La Burbuja, en una Vía Láctea imaginaria, en una estación en órbita alrededor de algún planeta, está aparcada mi nave.

Volveré.

Tal vez...

© Eduardo Delgado Zahino,
(3.207 palabras) Créditos