Anécdotas Mínimas sobre seres extraños, 01
AIL-LO
Luis Antonio Bolaños de la Cruz
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Hay ocasiones en que siento que la felicidad consiste en recordar, y al comprobar las transformaciones que sufren los recuerdos, sonreír. Lanzo mi mirada al pasado y recojo historias que por motivos indescifrables han perdurado en los arrecifes de la memoria y las comparo con los registros para narrárselas.

Restregué mis manos superiores para limpiarlas de miniesferoides olorosos, restos de epidermis, animálculos y granos de polvo antes de agarrar por su talle la hermosa copa de aluminio y cristal colmada de vino joven y tomarla de un solo sorbo antes de empezar a desgranar la reminiscencia.

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Las parejas de macacetas son leales y se aman por largos períodos, siendo usados con frecuencia para representar y ostentar títulos de fidelidad por su conducta amorosa; tremendamente empáticos y entregados a su labor socioasistencial hacia los más vulnerables humanoides, su presencia es frecuente en los cuerpos auxiliares de la organización galáctica dedicada a la gestión de riesgos ambientales. Así eran Mircelis y Kamjursee.

El embrión óseo que crece en uno de sus hombros rodeado de músculo y que se constituye en el elemento principal para la reproducción de su especie, en apariencia fruto de la telescopización temprana, los mecanismos de aislamiento mientras las agrupaciones específicas se expandían, la radiación adaptativa y la dinámica intraespecie de las macacetas en su evolución, requiere de una especie de ordalía o prueba de sangre donde dichos huesos son extraídos y reemplazados por el de la pareja, luego crecerá y se multiplicará durante un luengo periplo repleto además de dilaciones según lo considere necesario la pareja —o el individuo— si han sido separados por algún motivo, así que durante la gestación es normal verlas con sus balones coloridos en lo alto de sus fornidos cuerpos incrustados al pie de su masiva cabeza.

En la naturaleza, anterior al advenimiento de bisturíes láser y salas operatorias se enfrentaban e intercambiaban mediante protocolos que eximían la violencia, las agresiones y requerían de la precisión en el uso de sus elementos corporales; así, cuando dos se amaban con sus garras arrancaban el huecesillo embebido en carne y lo reintroducián en su estuche gemelo para una vida feliz.

Es asimismo frecuente que paran en simultánea. Cercadas por el cariño recorrían los mares y atiborraban ciertos archipiélagos según las oscilaciones climáticas de Tackilloah, su mundo de origen para volcarse en oleadas migrantes; pareciera que estaban destinadas al equipo auxiliar donde encajaron con facilidad y eficiencia contagiando a los demás con su devoción a la tarea, facilidad para cambiar de entorno y ternura en el trato.

Sin embargo llegó una ocasión en que su institución las separó destinándolas a misiones diferentes, Mircelis acompañando a una fuerza de tarea militar a Seklitaros, donde cumpliría con las complejas encuestas y enrevesadas entrevistas destinadas a elaborar las pirámides de datos e intersecciones de referencia de los sufrientes sobrevivientes de la catástrofe que atenderían.

Kamjursee formaba parte de un grupo de exploración que recorría los valles y bosques de Quanasbees, un planeta recién abierto a la investigación, del mismo sólo diremos que era de una biodiversidad apabullante y que uno de sus miembros fue seleccionado por ella para enviar un mensaje de amor través de la galaxia.

Mircelis añoraba la exquisita fragancia que impregnaba la penumbra de sus encuentros, Kamjursee practicaba con ahínco las contracciones y distensiones de sus grades masas musculares, ambas rememorando ese instante que conduce a un goce titilante y filoso conseguido con la persistencia del artesano que se abre hacia la desvergüenza embriagadora y la sacudida agotadora decidieron intercambiar sendos regalos.

Solas y en mundos distantes podían aferrarse a los recuerdos o conectarse al multiansible eyector de burbujas semitemporales y recreador de situaciones pretéritas si logra acceso a las mentes que participaron del evento. Ambas acariciaron idéntica idea, enviar un mensaje Físico, a pesar del costo que las dejaría endeudadas por un dilatado período con la Oficina Galáctica de Gestión de Riesgos.

Kamjursee observó que un citracoong, ave de dulce cantar y constructora de complicados nidos, a base de los tubitos cilíndricos que contenían las semillas que le alimentaban era también susceptible de aprender y memorizar melodías y cantatas hasta constituir una crónica, Se decía que el diseño enrevesado y en apariencia frágil del nido expresaba a su vez el vertiginoso ascenso en melismas que el silbido podía alcanzar para exponer en detalle cada semilla, frutilla o brácteas de la autora de la crónica. Le dedico empeño y suavidad hasta conseguir que grabara el mensaje.

Mircelis eligió una combinación de Burysool, el más famoso licor del planeta que provocaba unas resacas melancólicas e inolvidables, con un par de gotas de su sangre, se suponía que la receptora desenredaría el ARN enresortado para reconocer y compartir las emociones de la donadora, cumpliendo parcialmente con identificar su tarea de Testimonio Técnico de Transiciones (según la OGGR), o Receptora de la Declaración de Carencia Lindante con la Desaparición Corporal (de acuerdo con la administración de Seklitaros) para enterarse de su vida y sucesos extraordinarios. En un santiamén su botella estuvo lista para ser despachada.

Ambas eligieron como embalaje Burbujas de Papel de Impacto Cero bañadas en salivas vítreas envueltas en campos de Acción a Distancia, colocadas en una caja de cartón biodegradable para asegurar que no sufrirían mácula alguna, ya estibadas podían resistir aceleraciones FTL (Fast Than Light) y torsiones multidimensionales, tránsito por agujeros de gusano, traslados por velero o trenes orbitales con impulso estelar y arribar en fecha.

Aliviadas y esperanzadas recibieron en el tiempo señalado por el brazo de transporte anexo a cada órbita planetaria sendos paquetes así que la frustración y la desilusión perforaron su coraza anímica lo suficiente para acudir al MEBS (multiansible eyector de burbujas semitemporales).

Que había sucedido?: La enorme biodiversidad de Quanasbees incluía un componente que sólo aparecía allí por efecto sinérgico y que no podía replicarse ni recolectando volúmenes gigantescos de aire, polvo, hojitas, varilitas, fragmentos de corteza o fungi, ni atrapando un segmento de atmósfera y embalándolo, ni recolectando miriadas de miniespecímenes que simulasen su origen. Así que el citracoong apenas abrieron la caja se lanzó a piar desaforadamente pero sus sonidos eran lamentables y provocaban fastidio.

¿Y que ocurrió con la botella de Burysool? fue descorcharla y la invasión de ese mismo elemento sinérgico inasible pero concreto convirtió su contenido en un vinagrillo chirle que no servía ni para cocinar.

Mircelis y Kamjursee se mantuvieron juntas según consta en los registros de la OGGR, pero se mudaron de rubro, en este momento viajan criogenizadas y con soporte físico de hasta tres versiones de miniaturas genéticas atravesando el gran vacío hacia una galaxia quizás cercana.

Y a todo esto Dribanio, hasta ahora no aparece el Ail-lo en tu remembranza... ¿o estabas equivocado?

No, la rememorización estuvo destinada a homenajear el Ail-lo, al embrión óseo, el huesecillo reproductivo de las macacetas.

© Luis Antonio Bolaños de la Cruz,
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