LA PENÚLTIMA GUERRA
Víctor M. Valenzuela

Espero que nadie jamás escuche estas notas, si sobrevivo las borraré y será todo como un mal sueño, en realidad yo soy el único que está aterrorizado, todos los demás están tranquilos y relajados, no soy un cobarde, tampoco soy un valiente, simplemente soy el único de todos los que estamos aquí que sabe lo que es una guerra.

Y precisamente por eso estoy aquí, en esta vieja nave de carga reconvertida a nave militar con capacidad de albergar organismos vivos, acabamos de apagar el generador de ondas gravitatorias, el pliegue del espacio sobre el que navega nuestra nave ha desaparecido y hemos vuelto al universo relativista, deceleramos a 200 gravedades y deberíamos estar muertos, pero ya no somos humanos, o puede que si lo seamos, yo no sabría asegurarlo, y justamente esta duda ha generado la guerra.

Mis hermanos duermen, algunos juegan en realidad virtual, otros hablan con la Nave, todos somos Génicos y regresamos a la vieja Tierra después de cinco siglos, en este tiempo nos olvidamos de nuestros ancestros y de sus problemas, de las guerras y de los prejuicios, todos menos los historiadores, nosotros recordamos, y yo soy uno de ellos, yo recuerdo la crueldad, la muerte, el odio y la violencia y ni siquiera mis filtros son capaces de atenuar tanto dolor ni de amortiguar el terror que siento.

Vieja Tierra, era para nosotros algo tan lejano como sería para los antiguos europeos Etiopía, sabes que vienes de allí pero poco mas, nosotros huimos de la esfera del Sol cuando empezaron las purgas, abordamos cualquier cosa que tuviera capacidad de escapar del pozo de gravedad del Sol y huimos arrastrándonos hacia el cinturón de Kuiper, en aquel lugar pasamos generaciones hasta que construimos un enjambre con capacidad de mantenernos vivos durante siglos, y saltamos a Alfa Centauri, no buscábamos otro planeta simplemente recursos y el calor de un sol.

Somos Génicos, una de las dos razas hijas de los humanos, y no necesitamos planetas, hace mucho cambiamos nuestros cuerpos por manipulación genética para sobrevivir en el espacio profundo, pero también los cambiamos para retirar nuestras emociones mas destructivas e implantamos filtros en nuestras redes neuronales, un Génico es incapaz de dañar a otro Génico.

No fuimos los únicos en huir, los Técnicos también escaparon de Vieja Tierra impulsados por las purgas, existía tanto miedo que nos evadimos por separado, por siglos hemos oído sus ecos lejanos por el cosmos, hasta que la primera nave Técnica apareció en Alfa Centauri, a una distancia muy prudente de nuestra colonia mas exterior, y empezó a irradiar en códigos anteriores a la huida, portaban buenas noticias, nos ofrecían la tecnología de pliegue y querían reencontrarse con sus medio hermanos, también traían malas noticias, cuando los Técnicos desarrollaron el pliegue volvieron a Vieja Tierra y fueron bien recibidos en principio, luego los Puros destruyeron a los embajadores Técnicos y robaron la tecnología del pliegue, desde entonces los Puros, en una pequeña flotilla de naves de pliegue, busca a los hijos descarriados de la humanidad con el único propósito de exterminarlos.

Los Técnicos vinieron buscando una alianza y nosotros no tuvimos mas remedio que prestársela, una pequeña legión de Génicos se prestó voluntaria para retornar al sistema madre e intentar hacer entrar en razones a los Puros, modelamos cuerpos nuevos y los Técnicos adaptaron una vieja nave a la tecnología del pliegue, ellos piensan que nosotros estamos mas próximos a los Puros por nuestra condición biológica, y que podremos dialogar con ellos, mis hermanos son embajadores y se han diseñado personalidades con capacidades diplomáticas.

Todos piensan que podemos razonar con los Puros, pero mis recuerdos de historiador me gritan que es imposible, los Puros mataron a millones de los suyos durante las purgas y nosotros somos abominaciones para ellos.

—Como, Que|¿te encuentras? ¿opinas? —oigo por la interfaz la pregunta de Ulises, un gran Técnico que viaja adosado al exterior de la nave, haciendo un gran esfuerzo por comunicarse de modo que me sea comprensible, limitando a dos sus conversaciones multihilos.

—Preocupado..., creo que esto es una locura —respondo de la manera mas concisa posible intentando llegar a un espacio de comunicación común con el Técnico.

—Revisado, conclusiones|Recuerdos Génicos, tengo —me informa.

—Adelante.

—Probabilidad, desviación|87%, 1% —me informa.

—¿De conflicto armado? —pregunto, aunque ya se la respuesta.

—Sí.

—¿Qué opinas tú?

—Asombro, pena|Puros parece que no han evolucionado, posible perdidas de vidas.

—¿Lucharas?

—Sí, no|para preservar nuestras vidas, si puedo evitarlo.

—Reunión en el espacio virtual de la nave —retumba la voz de Nave en la interfaz.

La interfaz, otro regalo de los Técnicos, los Génicos la usamos por generaciones para interactuar con nuestros sistemas, pero cuando llegaron los Técnicos tuvimos problemas de comunicación, interactuaban con nosotros utilizando nuestros sistemas como intermediarios pero perdíamos demasiados matices en el proceso, así que ellos, a partir de los planos de nuestra interfaz desarrollaron una que es capaz de interactuar directamente con sus personalidades, aun así fue necesario realizar muchos ajustes.

La interfaz me conecta al espacio virtual de la Nave, cada personalidad esta representada por su equivalente virtual, yo me muestro con la efigie de un humano, quiero que los demás se acostumbren a esa imagen y a su forma de comunicación, la he modelado a partir de mis bancos históricos. Nave es un pictograma elaborado, Ulises es una imagen miniatura de su cuerpo físico, otros Técnicos muestran diversos aspectos, algunos Génicos muestran los emblemas de sus tribus, mi homologo historiador en los Técnicos también elige una figura humana, la de una hembra y se hace llamar Atenea.

Atenea es una hibrida, un Técnico que todavía mantiene material cerebral humano en su hardware, eso hace que sea más fácil interactuar con ella y también le permite entender las motivaciones de las mentes biológicas, otros Técnicos son puramente IA y algunos están ya tan distantes de los biológicos que apenas hay punto de interrelación, aunque muchos siguen teniendo personalidades humanas simuladas como parte de su núcleo.

Nave toma la palabra.

—Heródoto, os intentará resumir las motivaciones de los Puros, Atenea enriquecerá su historia con meta información, por favor abrid los canales.

Empiezo a contar mi versión de la historia de los Puros, mientras Atenea complementa mi narración con imágenes, datos estadísticos, referencias cruzadas a otros historiadores, testimonios archivados en las viejas bases de datos, indexaciones a datos de menos relevancia pero potencialmente interesantes, y finalmente los algoritmos de búsqueda utilizados para que puedan ser contrastados o depurados por los demás. Los Técnicos absorben toda la información en tiempo real, los Génicos a pesar de nuestros cerebros expandidos seguimos teniendo limitaciones, y la interfaz filtra la información y nos la presenta lentamente, archivando lo demás.

Les cuento como en el pasado de Vieja Tierra grandes corporaciones (Atenea bombardea con información completa sobre la historia de las empresas y su evolución) empezaron a intentar explorar el espacio cercano a la Tierra en busca de recursos, mientras la sociedad de la Tierra sufría inmersa en ciclos de crisis y conflictos internos (Atenea vuelve a lanzar la meta información sobre la realidad socio económica de Vieja Tierra) pero cuando los humanos empezaron a intentar explotar el sistema se dieron cuenta que sus cuerpos no eran viables, lo intentaron con robots pero los sistemas eran demasiado rudimentarios.

Grandes corporaciones rivales (otro pulso de información explicando el concepto de la rivalidad) tomaron soluciones distintas una opto por las modificaciones genéticas a sus empleados y otra por implantes cibernéticos, al principio eran personal propiedad de empresas, lejos del pozo de gravedad y de las leyes terrestres por años los Génicos y los Técnicos fueron recursos rivales, hasta el Colapso.

El Colapso fue una gran crisis económica de proporciones planetarias (la corriente de información es tan intensa que hasta los Técnicos piden control de flujo a Atenea) nos detenemos unos segundos mientras absorbemos la magnitud del Colapso.

El Colapso rompió la cadena que unía los rudimentarios hábitats al planeta, nuestros ancestros se vieron abandonados a su suerte y fueron forzados a tomar las riendas de su destino y a evolucionar para sobrevivir.

Mientras en los hábitats nosotros evolucionábamos, en el planeta se desató el caos y sumió a la población en mas miseria y desesperación lo que dio origen a movimientos políticos y religiosos extremos (otra vez Atenea nos satura de información y esta vez el volumen es enorme, una historia condensada de las religiones, sus implicaciones y correlaciones) todos protestan y piden tiempo, Nave requiere espacio de procesamiento adicional y despierta a las mentes de los dos transbordadores y los utiliza como auxiliares, a casi todos le lleva tiempo asimilar el propio concepto de religión.

—Lamento mi torpeza, pero no he conseguido manera mejor de modelar los datos —declara Atenea, cuando nuestras interfaces dejan de lanzar alarmas de saturación.

—Disculpas, irracionalidad|no necesarias, imposible modelar —le contesta Ulises. En el subcanal de comunicación emocional que utiliza para contextualizar el vínculo remite asombro e incredulidad.

Cuando el Colapso remitió lo suficiente la humanidad se dio cuenta que ya no estaba sola, dos especies de posthumanos convivían con ellos; los Técnicos y los Génicos, seguíamos teniendo mucho en común pero los humanos normales nos vieron como monstruos, los movimientos extremos políticos retomaron el viejo argumento del racismo, y nos utilizaron como punto de mira de su odio, los movimientos religiosos mas fundamentalistas nos declararon blasfemos al asumir que los humanos fueron creados a imagen y semejanza de su dios, y que nosotros al transformarnos ofendíamos la voluntad divina, miles de grupúsculos extremistas hasta entonces dispersos, formaron el movimiento de los Puros y paulatinamente fueron ganando poder, las grandes fortunas vieron la oportunidad de aglutinar a la población bajo una ideología única, y con ello volver a tener el control que tenían antes del Colapso.

Nosotros vimos con incredulidad como el planeta rechazaba la tecnología que le brindábamos y que serviría para reconstruir la sociedad y asistimos horrorizados el inicio de las purgas (esta vez Atenea modera el flujo de información) los subcanales de comunicación emocional se llenan de incredulidad, compasión, miedo y asco por lo que reciben, algunos Técnicos envían por los canales de señalización la información de que han desconectado sus unidades emocionales para evitar daños permanentes, y que filtran utilizando sus unidades analíticas, en las purgas fueron sacrificados millones de humanos discordantes y los Puros consiguieron implantar el pensamiento único.

Nosotros observamos los acontecimientos con indignación, algunos pensaron en impulsar algunas rocas desde el cinturón de asteroides y dejarlas caer en puntos estratégicos de la superficie, pero abandonamos la idea, casi nos arrepentimos cuando los Puros dedicaron todos sus esfuerzos a volver a construir vectores de lanzamiento y una nuclear vaporizó el hábitat de L5, cuando el segundo vector destruyó la primera base lunar ya había empezado la huida.

—Solicito, estrategia|pausa, debo modelar —envía Stilicho, el Técnico que ha modelado una personalidad militar para la misión. También es un híbrido.

Todos aceptamos, los Técnicos envían mensajes de agradecimiento en sus subcanales, los Génicos liberan feromonas de aceptación que son interpretados por la interfaz, y abandonamos la reunión, a los pocos instantes Atenea abre un canal de comunicación privado, se me aparece con la imagen de hembra humana, habla un arcaico idioma de antes de la huida que ambos compartimos de nuestras bases de datos.

—Un relato muy completo —me dice utilizando solo el canal de audio y visual, su imagen virtual sonríe.

—Gracias, tu meta información es fantástica, sin ella mi relato sería solo palabras vacías —le contesto y proyecto también una imagen humana, modelada a partir de mis genes originales.

—Por un momento pensé que iba a fundir los fusibles a mis compañeros —dice riéndose, y yo tengo que bucear en mis bases de datos y buscar el significado de fundir y de fusibles, para luego contextualizar la información y llegar a la conclusión de que esta bromeando con situaciones de hardware de antes de la huida.

—Resulta difícil explicar ciertas cosas de los Puros, a mí mismo me asustan y los llevo estudiando mucho tiempo.

—¿Cuánto de humano tienes?

—He intentado mantener pautas mentales próximas, pero ningún Génico tiene conexiones sinápticas que lleven a la violencia o a la ofuscación, mi cuerpo físico actual está inspirado en un recurso utilizado para la minería en ambientes hostiles, ¿Y tú?

—Mi personalidad primaria sigue habitando en material biológico, también hemos extirpado instintos innecesarios, además tengo añadidos de IA y personalidades auxiliares.

—¿Puedes morir?

—Esta instancia de mí, sí, tengo otras instancias que comparten parte de mi personalidad, pero cada uno de nosotros es única, ¿Y tú?

—Sí, los Génicos somos siempre únicos, cambiamos de cuerpos pero nuestra mente es siempre la misma.

—¿Tienes miedo?

—Sí, miedo por mi existencia, por la tuya, por la de todos mis hermanos y por todos los Técnicos, y tengo miedo de lo que nos pueden obligar a hacer los locos de los Puros.

—¿Entrarás en combate?

—Asumes que habrá combates, casi nadie piensa así.

—Tu y yo recordamos a los Puros, por eso tememos que sucederán escaramuzas, ¿combatirás?

—Lo haré —si ella fuera capaz de percibir mis feromonas sentiría mi dolor.

—¿Puedes desconectar tus sentimientos?

—No, pero puedo bombear hormonas que los atenúan.

—¿Puedes borrar recuerdos?

—Tampoco.

—Los Técnicos lo tendremos más fácil, ¿Puedes amar? —me pregunta en un giro inesperado de la conversación.

—Sí, muy pocos Génicos optamos por abandonar esa capacidad —le contesto y sin previo aviso ella abre su canal emocional y me inunda de reconocimiento, afecto y cariño.

—Esto es inesperado —logro decirle cuando me repongo, instruyo a la interfaz que traduzca mis feromonas al canal emocional y libero aceptación, admiración, afecto y sin pretenderlo atracción física, ella se estremece y sonríe, su imagen virtual avanza y me abraza suavemente, por el canal emocional ella me trasmite lo que siente y sus emociones, mi interfaz deja de contextualizarlas y las transforma directamente en feromonas que explotan en mi conciencia, otro torrente de feromonas se dirige a Atenea.

—Abre todos los canales me dice con un estremecimiento.

—Sí —y ordeno al cortafuegos que deje abierto todos los canales sensoriales y de interrelación, y Atenea me transmite su personalidad desnuda que la interfaz modela para que yo la absorba, al mismo tiempo que ajusta la mía y se la muestra a Atenea que la integra sin reservas, el tiempo se detiene mientras recuerdos fluyen entre los dos, sentimientos se entremezclan, pasiones se desatan, discusiones se generan y mueren, dos vidas se condensan y se retuercen sobre si mismas y a pesar de todas nuestras diferencias nos amamos.

—Pasando a modo de defensa activa —grita la nave por todos los canales, y yo noto como Atenea se retira suavemente dejando un gran vacío en mi interior, nada mas retirarse la interfaz corta todos los puertos menos los canales tácticos y de comunicaciones, una torrente de hormonas activa partes de mi personalidad y atenúa otras.

—Sobrevive —me dice la imagen virtual de Atenea y se separa de mi, la imagen oscila dejando paso a su icono y desaparece.

Yo abandono el espacio virtual común y despierto en una de las lanzaderas, la IA de la pequeña nave se enlaza con mi mente y durante unos instantes nos acoplamos torpemente hasta que todo encaja en su sitio y nos tornamos simbiontes, por el canal táctico escucho el parloteo de Nave y de Stilicho que comanda la otra lanzadera, Atenea se nos une fundiéndose momentáneamente con Nave.

—Entrando en el perímetro de detección de la tecnología planetaria Me traduce la interfaz.

—Dos naves de pliegue terrestres en la órbita alta, un pequeño hábitat en L4, una maraña de satélites en órbita baja —nos dice telemetría.

—Desplegaos —nos ordena Nave, y las dos lanzaderas se desacoplan y aceleran a máxima potencia alejándose, Ulises también se despega de la nave y maniobra, acelera a un ritmo desquiciado y enciende por unos milisegundos su generador de Pliegue se acerca a la órbita alta apaga el generador y rebota en la estratosfera vuelve a encender el Pliegue y desaparece.

—Una de las naves de pliegue intenta seguir a Ulises —dice telemetría.

—Misiles relativistas —suenan las alarmas.

—Negociaciones abortadas, activado el plan de defensa —retumba la voz de Nave en todos los canales.

Todos nuestros sistemas entran en modo durmiente durante unos milisegundos, que parecen siglos mientras la potencia de cálculo de todos nosotros es utilizada por Stilicho, luego todo vuelve a la normalidad y veo que la lanzadera de Stilicho sufre una brutal deceleración, los niveles de energía de la flota oscilan y la red táctica informa que varios pulsos láser con la energía de cien yottavatios cruzan el espacio y que nos alejemos de sus trayectorias.

La segunda nave de Pliegue de los Puros inicia la aceleración abandonando la órbita alta, en una clara trayectoria de interceptación con nuestra flotilla, pero algo ocurre y deja de maniobrar.

—Ha atravesado la nube de nanos —informa la red táctica.

—Abatidos, peligro residual|misiles, 50% —recita Stilicho, avisando que sus pulsos de láser han destruido la andanada de misiles.

—Un pulso de energía electromagnética desde L4 —avisa Atenea, y nuevamente los sistemas duermen por unos milisegundos y la red táctica nos da cursos alternativos seguros.

—Te toca cariño —me dice Atenea por el canal privado, utilizando un simbolismo tan antiguo que me cuesta recordar lo que significa.

Abandono mi curso seguro y pliego hasta cerca del hábitat de L4, en una maniobra que casi parte por la mitad a la lanzadera salgo del pliegue y dejo caer los juguetes de Atenea, luego vuelvo a entrar en pliegue y salgo corriendo en un estrecho corredor entre varios pulsos electromagnéticos y una nube de misiles relativistas, suelto otra nube de nanos que se ocupan de los misiles en mi estela, la personalidad de la lanzadera me envía mensajes reconfortantes cuando llega a la conclusión de que no corremos peligro.

Burbujas de cerámica impactan en el hábitat de L4, tienen la suficiente masa para vaporizar el escudo exterior y penetrar en la maquinaria sin despresurizar el interior, una vez dentro se deshacen liberando nanos que se adhieren a los sistemas y literalmente se comen todo lo que pueda parecer un sistema bélico, se introducen en el sistema de ventilación y liberan un virus génico que remapea las conexiones neuronales de los Puros haciendo que no soporten la violencia.

—L4 ya no es hostil —declara Atenea—. Stilicho tu turno.

—ACK —contesta Stilicho por el canal de señalización, de acuerdo traduce la interfaz por los canales abiertos.

Stilicho se acerca al hábitat y envía un remoto que se adosa a las redes de comunicación de los Puros y durante años de tiempo subjetivo aprende de ellas hasta que es capaz de penetrarlas, minutos objetivos después libera un virus en las redes Puras que busca todas las referencias a la tecnología del Pliegue y las borra, mientras tanto las cápsulas que Ulises dejo caer en la estratosfera navegan por los vientos de la Tierra, nanomáquinas programadas para desensamblar a nivel molecular cualquier tecnología del pliegue que encuentren.

—Replegaos —ordena la Nave, que ya acelera con curso de abandonar el sistema.

—Trasmisiones de los Puros —avisa Telemetría.

—Ignorar, Aceptar|67%, no recomendable —recita Ulises al mismo tiempo que iguala velocidad con Nave y se adosa.

—Archivando para posterior evaluación —sentencia Nave.

—Que les den —envía Atenea por el canal privado de audio, y esta vez si la entiendo sin tener que bucear en mis bases de datos.

Las dos lanzaderas se acoplan a la Nave que inmediatamente enciende el generador de pliegue y abandona el sistema de vieja Tierra.

—¿Qué ha sido de la nave que te perseguía? le pregunto a Ulises.

—Inutilizada, nanos|permanentemente, en mi estela —contesta y por el canal emocional me trasmite alegría y una emoción que no se distinguir, la interfaz me la traduce como una mezcla de admiración y orgullo por pertenecer a un grupo que ha realizado un importante trabajo en equipo.

Mis canales se inundan, todos quieren que les envíe mis vivencias en primera persona de los acontecimientos desde el punto de vista de un historiador, otros me invitan a compartir sus recuerdos y sus emociones, por algún tiempo saturamos la red con la conversación, cuando las cosas se tranquilizan, Atenea aparece en mi espacio personal, no necesita pedir permiso tiene mis claves de acceso y yo tengo las suyas.

—Enhorabuena, tus mayores miedos no se han cumplido —me dice.

—Menos mal, no podría soportar haber tenido que eliminar una vida.

—¿Aunque fuera hostil?

—Eso no es relevante, sigue siendo una vida.

—Infelizmente los Puros no piensan como tú.

—Puede que aprendan la lección.

—O puede que piensen que necesitan mejores armas —me dice y su imagen alza una ceja.

—Sabes que lo más probable es que piensen eso mismo —le digo con tristeza.

—¿Y si hacemos con todos los Puros lo que hicimos con los del hábitat?

—Eso crearía conflictos éticos inmensos.

—Si claro —contesta con una mirada que no se descifrar, por el canal emocional no me trasmite nada—. Tenemos tiempo para pensar en eso mas tarde —concluye.

—Tendremos que meditar mucho sobre todo esto —digo sin demasiada convicción, y nuevamente ella abre el canal emocional y me inunda de cariño.

—¿Tu simulación puede hacer el amor? —me pregunta, mientras por el canal de señalización envía parámetros de acoplamientos neurales.

—No de esa manera —le contesto después de analizar los protocolos—. ¿De donde has sacado eso?

—De una antigua base de datos, se supone que es la simulación más próxima a lo que siente un humano, nunca he tenido con quien experimentarla hasta ahora, ¿Quieres probar?

—Claro —y empiezo a recibir los parámetros por la interfaz que lucha por traducirlas a mi espectro sensorial, y el universo se contrae sobre si mismo, en un milisegundo he perdido casi todas mis percepciones extendidas, me quedo con la combinación básica.

—Dame un instante —me dice Atenea tambaleándose, y yo intento sujetarla aunque también estoy a punto de desmayarme por la desorientación.

—¿Estas bien? —consigo preguntarle.

—Si, solo estoy confundida —y me abraza, siento su cuerpo y su calor, pero no sus sentimientos, aunque algo en mi interior intenta construirlos rudimentariamente.

—Eres valiente, esto no es fácil —y me besa, compuestos químicos viajan lentamente entre nuestras bocas intentando enviar torpes mensajes.

—Te quiero —le digo intentando utilizar el antiguo meta mensaje que pretendía condensar las múltiples sensaciones de una pareja.

—Y yo a ti —me contesta utilizando el mismo protocolo, mientras nuestros cuerpos intentan acoplarse torpemente.

© Víctor M. Valenzuela, (3.755 palabras) Créditos