Alien Geographic, 5
EN EL PAIS DE LOS CIEGOS
por Manuel Nicolás Cuadrado
Alexis, Pixabay License

I.- Recortes de prensa

(Extracto de la grabación de una entrevista con el famoso científico de mediados del siglo XXI, Iván Simovic)

  • Entrevistador: ¿Cree usted que estamos preparados para colonizar otros planetas?
  • Simovic: No.
  • Entrevistador: ¿Quizás lo dice usted porque aún no tenemos el nivel tecnológico suficiente?
  • Simovic: No.
  • Entrevistador: ¿Entonces?
  • Simovic: Lo que aún no tenemos es el nivel de responsabilidad suficiente para asumir las consecuencias. (5 segundos de reflexión sin palabras) Y al paso que vamos, dudo mucho que lo consigamos.

(Voz en off del artículo periodístico de Amali Choón sobre la histórica expedición al planeta Marte)

...llamaban también el planeta rojo. La planificación del viaje espacial tripulado al cuarto planeta del sistema solar original fue un constante dolor neurológico para el entonces estado hegemón de la Tierra que disponía de medios tecnológicos para financiarlo. Aparte de su evidente interés científico, su conveniencia social y económica dejaba bastante que desear. Así que para amortizar en parte su coste, la agencia encargada del proyecto se propuso convertir el amartizaje en todo un espectáculo mediático para el resto de los escépticos habitantes de la tierra.

Aunque el sentido práctico lo desaconsejaba, idearon un proyecto al estilo de un documental gráfico de la época, en donde se grabara mediante sistemas de vídeo en dos dimensiones y de audio en circuito cerrado, las partes más importantes de la peripecia espacial. Y así nació el concepto desarrollado por la Sociedad Alien Geographic, que llega hasta nuestros días. Estoy convencida de que en nuestra prehistoria podemos encontrar la mayoría de las conclusiones sobre nuestra civilización.

(Fragmento escogido de una clase de condicionamiento infantil en la colonia Fobos, en el siglo 0101-Uno, al principio del desarrollo de la hégira colonizadora espacial.)

  • Instructora: A ver, infantes, ¿cuáles son los elementos más abundantes del sistema solar original?
  • Infantes (a coro): ¡Hidrógeno, helio y metano!
  • Instructora: ¿Y como hace el hidrógeno?
  • Infantes (a coro): ¡FFFSSS!
  • Instructora: ¿Y el helio?
  • Infantes (a coro): ¡BBLUUPPP!
  • Instructora: ¿Y el metano?
  • Infantes (a coro): ¡PUUUMMM!
  • Instructora: Muy bien crías, y ahora, ¿qué conseguimos cuando mezclamos estos elementos en un motor reactivo?
  • Infantes (a coro): ¡Viajar a las estrellas!
  • Instructora: ¿Como?
  • Infantes (a coro): ¡FFFSSSBBLUUPPPPUUMMM!

II.- Second life

Cuando viví por primera vez, podías comprarte una segunda vida, si tenías el dinero suficiente. Así que desde que tuve uso de razón me entregué a la tarea de conseguir recursos para ello. Mi estructura genética era del tipo robusto y mi salud media excelente. Por desgracia mi cociente intelectual era mediocre. Y lo más valorado (económicamente hablando) en la cultura anglosajona de mi primera existencia era el intelecto. Por más que intenté el aprendizaje standard para el mejoramiento artificial de mi cerebro no sobrepasé las pruebas de aptitud necesarias. Mala suerte o determinación genética. La única salida que proporcionaba mi limitada taxonomía cerebral era la Planta Amonífera del planeta Europa. Si se sobrevivía 10 años en ella sin amonestaciones laborales se adquiría el dinero necesario para comprar 36 años de una segunda vida. Menos que nada.

Así que en un esfuerzo matemático primario, podría sumar a los 100 años de vida relativa para la primera vida otros 36 de absoluta para la segunda. Y eso sin contar con que podría obtener un organismo secundario con el nivel intelectivo necesario para comprar incluso una tercera vida y así hasta que uno se cansara de existir... o dejase de conseguir los suficientes ingresos. (Se especulaba en mis tiempos sobre el mito social de una tal Lovaina, que decían llegó a comprar siete vidas sucesivas de 80, 5 años cada una, pero nunca llegué a conocerla)

Con la primera vida no se podía hacer nada. Se tenía lo que la naturaleza te daba. Si uno nacía jorobado, ciego o con el síndrome de Laden, tenía que aguantarse hasta morirse, o hasta poder comprarse una segunda vida (que debido a las limitaciones naturales de obtención de recursos era poco usual, salvo excepciones. Por cierto, en este caso sí conocí una de estas personas)

Con las demás existencias era distinto. Mientras que en tu primera vida podías morirte, aún siendo un genio cerebral, de una simple influenza, en las adquiridas con posterioridad sólo podía destruirte un ataque combinado de una manada de multiformes rabiosos (y eso si conseguían alcanzarte) Aunque también podías disfrutar de una primera vida apacible, por ejemplo, como simple literato de ciencia-ficción de ventas parciales hasta los 90 años, mientras que en la segunda, si tienes contratados 16 años, al nanosegundo de tu segundo decimosexto cumpleaños te mueres para siempre, salvo que puedas comprarte otra tercera prórroga, claro.

Y todo gracias a la CF. Carcasa Flexible. Sustancia Orgánica Maleable Activa en Seres Muertos. Reconstrucción del tejido necroso en un 100%. Mejora en la resistencia superficial en un 600% (aprox) Mejora en la resistencia interna en un 1000% (aprox) Esperanza de vida programable. Aumento asegurado del cociente intelectual pero dependiente del cociente anterior. No se conocen efectos secundarios trascendentes posteriores al implante. No se produce ningún efecto visible al aplicarse sobre seres vivos. La morfología exterior anterior al implante se conserva en parte, perdiéndose totalmente en el cuarto implante (según individuo) En seres humanos se observa un mantenimiento del estado bípedo y de la capacidad manual. Mentalmente, los resultados son tan diversos como los especímenes tratados, con lo que es prácticamente innecesario realizar un seguimiento. La propiedad y patente de la CF pertenece a la Sociedad de Civilizaciones. Debido a la escasez y al elevado coste en la producción de CF, los criterios de aplicación en seres muertos son: 1) Recursos económicos suficientes del individuo para su implante por un tiempo determinado (autofinanciación temporal) 2) Debido a la primera premisa, solo los seres humanos pueden acceder al proceso, una vez certificada médicamente su muerte (deceso humano) y 3) Cumplidas o no las dos anteriores premisas, se dará preferencia a los individuos con un cociente intelectual elevado, pudiendo obtener descuentos importantes en la autofinanciación (incluida la gratuidad) y con la esperanza de encontrar seres de otros planetas con una inteligencia igual o mayor a la del homo sapiens (prioridad intelectiva)

Era, al menos en teoría, una probabilidad fantástica. Pero... ¿Sobreviviría a la planta Amonífera? ¿Conseguiría los recursos suficientes para poder contratar 36 años de CF? ¿Qué demonios era en realidad la CF?

(Memorias escogidas de la holoteca: Entrevistas personales sobre estados mentales de candidatos a la posesión de vidas posteriores)

III.- En busca del Kraken

Architeuthis Imperator. Conocido familiarmente como Kraken alienígena. El penúltimo reto de la Alien Geographic. Original del planeta Panhydro, solo tuvimos noticias de su existencia por algunos cadáveres dispersos flotando a la deriva en las vastas corrientes del inmenso planeta marino.

Los pocos especímenes muertos mostraban similares características. Estaban recubiertos por una ingente cantidad de algas cordíferas, sin duda producidas por la exposición prolongada a la masa de algas de este tipo en profundidades medias. No se sabía por qué los animales se enredaban en ellas, aunque se suponía que quedaban atrapadas en los hidrovegetales de 25 metros de largo y de 20 centímetros de espesor al perseguir a alguna presa natural que se escondía entre las algas. Eso era, tal vez, lo que les producía la muerte.

Una vez retirada la gruesa capa de algas se nos mostraba en todo su esplendor la anatomía exterior del architeuthis. 80 metros de longitud, 4000 kilogramos de peso. Invertebrado aunque con una estructura membranosa externa, de extrema dureza aunque flexible. Cefalópodo con 5 axones de 6, 5 metros de largo cada uno. Una enorme cabeza exenta de ojos y con una boca sin piezas de dientes pero con cartílago continuo tremendamente afilado en la parte frontal y achatado en los extremos, rematado con una especie de pico curvado en forma de espolón.

El computador neurológico de nuestra nave exploradora se puso en funcionamiento para encontrar analogías en la fauna alienígena descubierta hasta entonces. Y las descubrió en una especie terrícola extinguida: el Calamar Gigante. Debido a su especial hábitat, esta especie tardó mucho tiempo en ser filmada en vida. Hasta que se pudo hacer, su ciclo vital solo pudo ser elucubrado por teorías sobre ejemplares encallados en playas olvidadas.

Pero las analogías acababan en la simpleza de la obsesión humana por encontrar fuentes parecidas en la producción de la vida. Con solo echar un vistazo superficial al Imperator podíamos darnos cuenta de que carecía de ventosas. Tampoco lanzaba ningún tipo de tinta defensiva. La estructura interna del alienígena marino era imposible: dos estómagos estancos, aparato circulatorio extremadamente simple, aparato nervioso extremadamente complejo, aparato reproductor indetectado (se cree que puede ser lo que nosotros llamamos dedos, localizados en los extremos de los axones) cuerdas vocales desarrolladas, tres cerebros de forma esférica y con el tamaño similar al humano y lo más sorprendente de todo, era totalmente ciego.

Tras los sorprendentes descubrimientos sobre el Architeuthis, la Alien Gographic se lanzó de cabeza al proyecto Imperator.

Cinco años standard duró el estudio. Mandamos 40 cámaranaves antipresión en busca de un ejemplar vivo. 25 de ellas fueron pulverizadas contra pronóstico por la enorme presión de la profundidad de Panhydro a 2.500 metros, sin que llegaran a filmar más de lo que ya sabíamos sobre la fauna del planeta. 5 sobrevivieron, filmando un enorme erial de fondo arenoso marino y algún que otro gambón iridescente. Otras 9 nanocámaras fueron implantadas en el casco de 9 Aquaraptores, suponiendo por el estudio de los restos encontrados en sus estómagos, que podían ser depredadores naturales del Kraken. Aparte de un excelente documental científico sobre el canibalismo sistemático de esta formidable especie (que la Alien Geographic emitirá para todas las colonias planetarias en breve) no se apreció ninguna pista sobre el habitat del Architeuthis.

La última nave, prodigio de tecnología sobrepresión, utilizada para prospecciones mineras en planetas con metano líquido y donada gentilmente por la Sociedad de Civilizaciones, fue el penúltimo intento por encontrar a nuestro particular y escurridizo animal. Y lo hizo. Aunque tardó más de dos años en conseguirlo. Y aunque el material aprovechable que rodó en tres dimensiones duró exactamente 5 segundos.

El tiempo en que el Imperator atacó a la nave y la despedazó. Ya teníamos un primer plano de la boca del Architeuthis comiéndose cinco años de trabajo y tres mil millones de créditos en bienes muebles. Al menos conseguimos el objetivo de rodar la actividad de un ejemplar vivo, aunque a todas luces el material era insuficiente. Solo averiguamos que el calamar ciego era terriblemente agresivo o que tenía mucha hambre.

A la postre el proyecto se tornó demasiado costoso y la Alien Geographic se embarcó en otros proyectos menos onerosos. Pero nunca olvidó al Architeuthis Imperator, o al Kraken Alienígena, o al Calamar Ciego de Panhydro, o al primer fracaso rotundo de esta sociedad sin ánimo de lucro. Hasta que años después apareció el voluntario.

(Prólogo narrado del documental de la Sociedad Alien Geographic: En busca del Kraken)

IV.- El voluntario

El voluntario pasea con ritmo acelerado por el laboratorio de la nave Beagle IV a 3.000 metros en órbita hidroestacionaria sobre la superficie líquida del planeta Panhydro. La nave madre es propiedad de la Sociedad Alien Geographic. Su objetivo es estudiar científicamente la fauna, flora y geología del planeta. Se financia con los documentales que se emiten a nivel galáctico a todas las colonias pobladas por humanos. Panhydro, desde el descubrimiento de señales de vida orgánica, está declarado por la Sociedad de Civilizaciones como Planeta Natural Protegido. Por lo tanto, en él se aplican los principios de impacto mínimo, mediante intervención mecánica reducida: Prospección de posibles recursos naturales, investigación de posibles formas de vida y divulgación de los descubrimientos a través de una sociedad sin ánimo de lucro.

El ser humano queda descartado, en esta fase, de una intervención directa. Por eso, el voluntario, es tratado como un extraño por el computador central neurológico de la Beagle IV. Y es en parte lógico ya que está programado solo para tratar con humanos a años luz de distancia. En realidad nunca ha visto en carne y hueso a ninguno. Y menos a una cuarta existencia.

La nave se limita a aceptar a regañadientes el protocolo implantado a toda prisa en su programa: prestar la ayuda necesaria al voluntario en cuanto a la investigación del proyecto Imperator. A cambio, el voluntario autoriza la filmación de su persona en la preparación y ejecución de la segunda parte del proyecto Imperator, que el mismo realizará voluntariamente, sin ninguna remuneración en metálico o especie y bajo su propia responsabilidad. Por supuesto, ni la Alien Geographic ni la Sociedad de Civilizaciones se responsabilizan de la integridad física del sujeto.

El voluntario tiene la morfología de una cuarta existencia. 4 CF han cubierto su cuerpo muerto 4 veces. Ha perdido la mayoría de los rasgos superficiales humanos. Su piel es del color del petróleo e igual de maleable y gelatinosa. Sin embargo y al menos legalmente, sigue siendo un hombre. Homo Novo, lo llaman. Existen muy pocos, tal vez unos 2.000 en todo el universo conocido según el último censo de posteriores existencias.

El voluntario deja su trote nervioso en el laboratorio para contemplar las únicas cosas que ha solicitado del proyecto Imperator:

  • 1.- El cuerpo sin vida conservado del primer y último ejemplar de Architeuthis filmado en vida hasta la fecha.
  • 2.- Lo que queda de la cámaranave que se comió y que sin duda le causó la muerte (aunque se cree que no instantáneamente)
  • 3.- Las tres toneladas de algas cordíferas que envolvieron el cuerpo del Imperator en su locura agónica por escapar del dolor de llevar 55 kilos de metal y cristal alojado en uno de sus estómagos.
  • 4.- Una cámara implante de apenas 5 kilos de peso. Totalmente operativa en vídeo en tres dimensiones y en audio en cuadrofenia.

El voluntario emite una idea, ya que no tiene boca para emitir sonidos: voy a bajar ahora. Después se injerta la nave cámara en su pecho y se acerca a la rampa de lanzamiento de la Beagle IV. La nave madre ofrece al invitado la posibilidad de un transporte al planeta. El voluntario la rechaza. El computador insiste sin mucha convicción. El invitado la vuelve a rechazar. La nave abre su compuerta principal y el voluntario se lanza al vacío.

Un cuerpo de unos 85 kilos de peso y 1, 92 metros de largo atraviesa la atmósfera de Panhydro. Desde fuera parece una bola de fuego a más de 500 kilómetros por hora. La nave pronostica la destrucción inminente de la cámara implante en esas condiciones. Sin embargo el voluntario consigue conectar el aparato y empieza a emitir. Mientras el computador especula interjecciones propias de las máquinas acerca de la imposibilidad de lo que está captando, las imágenes hablan por si solas. En pocos segundos se prevé el impacto contra el agua.

La inmersión es violenta. Se pierde por momentos el sentido de la verticalidad. Choque. Arriba. Abajo. Derecha. Arriba. Izquierda. Abajo. Abajo. Abajo.

El altímetro de profundidad marca 2.500 metros cuando se estabiliza la imagen. Se muestran imágenes de la vida del único e inmenso mar de Panhydro. Gambones iridescentes flotando en busca de protoplacton, medusas gemelas de luces parpadeantes, algas cordíferas allá en las alturas, como un cielo vegetal lumínico. El espectáculo es sorprendente. ¿Pero como es posible? ¿Cómo no ha estallado el invitado en mil partículas? ¿Cómo puede manejar la cámara de esa manera?

Las imágenes se desplazan como si el voluntario buceara a gran velocidad. Pero no es posible. La baliza de movimiento asegura que está en el mismo sitio, junto con la cámara. Se diría que la imagen se está expandiendo. ¿Más imposibles todavía? El computador neurológico se está recalentando debido a los millones de operaciones que está realizando en busca de una respuesta físicamente creíble. Pero la nave deja sus inútiles cálculos ante el espectáculo que se le ofrece finalmente.

(Fragmento del documental de la Alien Geographic sobre el proyecto Imperator. Parte II)

V.- Architeuthis Imperator

Un Calamar Ciego de Panhydro se desplaza lentamente por sus profundidades. Debe tener al menos 90 metros de largo. Tras una breve espera se le unen cuatro ejemplares más, algo más pequeños, de tan solo 75 metros. Todos emiten señales eléctricas que recorren sus cuerpos, además de unos sonidos chirriantes a muchos decibelios. Comienzan a tocarse, las descargas eléctricas se transmiten entre ellos y sin embargo no parece producirles dolor alguno, al contrario, por la forma de retorcerse y apretarse parece que... ¡se están apareando! Uno de ellos se separa bruscamente de la extraña orgía multitudinaria, sin duda rechazada por alguna extraña razón genética. Aunque desaparece rápidamente del radio de acción de la simbiosis entre la cámara y el voluntario, carece de importancia. Mientras los Architeuthis siguen con lo suyo, a la izquierda de la perfecta imagen se pueden observar 7 sombras veloces. ¿Más Imperator en busca de fiesta? No, son Aquaraptores. Sus característicos movimientos serpenteantes y su formación en cuña los delatan. Sin duda atraídos por la luz, el movimiento y el olor de los calamares, pretenden darse un festín fácil.

Los Imperator parecen no darse por enterados del peligro que corren y los aquaraptores se lanzan en picado, en perfecta formación.

A menos de 2 metros del apareamiento, los ejemplares de Aquaraptores literalmente quedan fulminados por electrocución. Y sus cuerpos flotan hacia las bocas de los Architeutis que sin dejar de aparearse, se los tragan enteros.

Lo que la máquina de la Alien Geographic sigue sin comprender es como no se ha calcinado también el voluntario. Pero, claro, solo parece que está muy cerca, cuando en realidad se encuentra a más de 3 kilómetros de distancia. El computador programa una pregunta clave para el voluntario cuando vuelva, pues su curiosidad puede con la desconfianza que le inspira el humano. ¿Cómo...?

De repente la cámara se desplaza 180 grados. El voluntario ha visto algo que le ha alarmado. La expansión de la cámara se contrae y vuelve a la normalidad. Una boca enorme de Imperator se desplaza hacia él.

El ejemplar separado del apareamiento, supongo. Este es el último pensamiento transmitido por el voluntario. La nave no puede hacer nada, salvo maldecirse por su propia estupidez. Mientras estaban disfrutando del espectáculo nupcial, uno de los ejemplares detectó la verdadera amenaza, que no estaba en los Aquaraptores, sino en el propio portador de la cámara.

Un borrón acuático de burbujas y sangre. El Voluntario lucha bien, intentando esquivar las acometidas salvajes del Architeuthis. Pero no es rival para el gigante. En un movimiento imposible, el voluntario repliega su cuerpo para deshacerse de la cámara y la lanza lo más lejos que puede. La bestia marina se vuelve hacia la cámara. El cebo perfecto. Mientras el calamar se lanza en pos del señuelo, el voluntario tendrá tiempo para escapar. Pero no ocurre nada de eso.

En cambio, el invitado golpea con fuerza el pico en forma de espolón del Kraken, volviendo hacia sí mismo la atención. Lo que pretende en realidad el voluntario es que la cámara siga rodando, mientras un Architeuthis de 75 metros de largo lo devora finalmente por entero.

(Filmación narrada completa sobre el incidente de Panhydro, del más famoso y polémico documental de la Alien Geographic)

VI.- El tuerto es el rey

Y la cámara siguió rodando. Después de devorar al voluntario el monstruo se dirigió hacia la cámara para terminar la faena. Pero no pudo. Las bacterias humanas extrapanhydricas acabaron con el kraken en menos de 15 segundos, entre espasmos de dolor. El cuerpo del Kraken quedó flotando a la deriva. Y la cámara siguió rodando.

Minutos más tarde apareció el grupo que se había estado apareando y rodeó a su congénere entre chillidos agudos y descargas eléctricas. Después de zarandearlo para comprobar y verificar su mortandad le elevaron con sus axones hacia arriba. Y la cámara, dotada con un mecanismo de seguimiento, siguió rodando.

A la altura del muro de algas cordíferas, el grupo se detuvo. Mientras unos sujetaban el cadáver de su congénere otro se separaba del grupo y empezaba a... arrancar algas cordíferas. Cuando tuvo suficientes se acercó al grupo con la carga y entre todos comenzaron a entrelazar (en este punto sería mejor utilizar el verbo amortajar) el cadáver de su pariente muerto. Tras la elaborada operación, los Architeuthis dejaron a la momia flotando suavemente en una de las corrientes marinas y se fueron, no sin antes entonar una serie de quejidos no carentes de melodía audible. Y la cámara siguió rodando.

Al no tener un objetivo claro al que seguir, escogió simplemente el cuerpo más pequeño. Estuvo siguiendo la mortaja durante 32 horas standard. Antes de que la Nave madre de la Alien Geographic pudiera preparar una operación de rescate con una nave capaz de transportar el tonelaje del espécimen, la mortaja comenzó a abrirse, como una crisálida gigante del planeta Entomoterra. Y la cámara siguió rodando, aún después de que una criatura extraña, negra como la noche y con un solo ojo la observara con curiosidad y añadiera lo que los científicos de la Sociedad de Civilizaciones consiguieron traducir como: Hola, ahora yo soy aquí el rey.

Después de tantos siglos de búsqueda, ya teníamos una especie alienígena inteligente, al menos igual o mayor que la humana. Y la cámara por fin dejó de rodar.

(Extracto final del documental: Proyecto Imperator, narrado por el computador de la nave Beagle IV. Censurado finalmente por orden de la Sociedad de Civilizaciones, jamás llegó a ser emitido públicamente)

PD: Este relato está dedicado a las expediciones científicas que intentan, año tras año, poder filmar el habitat de un Architheutis Dux o Calamar Gigante en estado de libertad y en especial a la que se va a realizar en el mar Cantábrico. ¡Suerte!

© Manuel Nicolás Cuadrado
(3.592 palabras) Créditos