VIAJE ALUCINANTE
VIAJE ALUCINANTE EE.UU., 1966
Título original: Fantastic Voyage
Dirección: Richard Fleischer
Guión: Harry Clemen y David Duncan
Producción: Saúl David
Música: Leonard Rosenman
Fotografía: Ernst Lazslo
Duración: 100 min.
IMDb:
Reparto: Sthepen Boyd (Grant); Raquel Welch (Dra. Cora Peterson); Edmon O´Brien (General Carter); Donald Pleseance (Dr. Michaels); Arthur O´Connell (Dr. Donald Reid); William Redfield (Capitán Will Owens); Arthur Kennedy (Dr. Duval)

Esta es una de las muchas realizaciones de los años sesenta en las que se incluye una trama de espionaje que implica a los sovieticos y a los americanos. En plena guerra fría se realizan multitud de films en los cuales el enfrentamiento comunismo-capitalismo son el nudo argumental predominante. La ciencia-ficción no podía ser menos y en los cincuenta y sesenta se producen multitud de títulos que usan este enfrentamiento como elipsis narrativa, como algunos interpretan LA INVASION DE LOS LADRONES DE CUERPOS, o bien claramente como toma de postura, por supuesto a favor de USA y en contra del comunismo soviético.

En VIAJE ALUCINANTE se reproducen los tópicos de las películas de espías: Un fugado del bloque del este, un agente secreto y sospechas de todos los componentes de la misión científica hacia sus compañeros.

El film comienza con un atentado, un científico soviético, escapado del terrorífico comunismo, llega a USA con información vital sobre los procesos de reducción de la materia. La FDMC (Fuerzas Disuasorias de Miniaturización Combinadas) es un organismo secreto del gobierno USA, que posee la tecnología para reducir la materia, aunque esta tecnica adolece de un grave problema: la materia reducida recupera su tamaño original al cabo de un tiempo, tiempo de miniaturización que se acorta a medida que el objeto se reduce a un tamaño mas pequeño. El científico herido prece ser que posee los conocimientos necesarios para que esta materia se mantenga reducida indefinidamente. Herido gravemente en el cerebro, la única manera de recuperar la información es operarlo desde el interior de su propio cerebro, y para conseguirlo se introduce un submarino, con su tripulación previamente reducidos, en el torrente sanguíneo del disidente. Sólo se dispone de una hora para realizar la misión. Transcurrido ese tiempo la nave recuperará su tamaño inexorablemente. Una vez dentro del cuerpo del paciente comienza el viaje alucinante al fondo del cuerpo, explorando una galaxia desconocida tan atractiva como el espacio exterior. Los pulmones, el corazón y por fin el cerebro, donde las ideas o el pensamiento se ve representado en forma de destellos luminosos, que sinceramente quedan muy poéticos como muy bien expresa el doctor Duval: Todos los soles que iluminan el Universo lucen apagados ante el resplandor de un sólo pensamiento, frase cursi donde las halla.

La fantástica ambientación en los decorados hace que sea bastante creíble la representación del interior del cuerpo humano. Si dejamos a un lado la premisa científica de imposible cumplimiento (la miniaturización), la película se nos ofrece como una maravillosa aventura con múltiples aciertos que van desde el diseño de la base de La FDMC, semejante a los decorados de Maxwel Smart (GET SMART), o de las películas de James Bond, hasta los padecimientos de los viajeros del Proteus cuando a uno de los cirujanos se le cae una pinza al suelo precisamente cuando están parados en el oído.

Los personajes son todo lo que se podría esperar de ellos. Grant el agente secreto, duro y siempre pragmático a la hora de realizar su misión. Improvisa sobre la marcha aún cuando no se encuentra en su ambiente. El científico filósofo Dr. Duvalque recurre a la mística religiosa a cada momento. La ayudante de Duval, Cora, una Raquel Welch tan guapa como mala actriz, y que se limita a ayudar a su adorado Duval y que acaba en los brazos de Grant, como debe ser. Y el doctor Michaels, un espléndido Donald Pleasence que, como es norma en él, interpreta mejor que nadie el papel de nervioso y apocado hombrecillo, con sus tics y muecas de costumbre, pero que nos reservará una sorpresa final muy bien conseguida. Como buen film de espionaje, nada es lo que parece.

Es de lamentar, sin embargo, que los diálogos sean tediosos en algunos momentos, por ejemplo cuando se nos explica lo que están viendo los viajeros del submarino, movimiento de Braun, fístulas, corazón etc., y en otros momentos superficiales incluso cuando quieren ser trascendentes, de la boca de Duval.

Film que no defraudará en absoluto al espectador ciencia-ficciónero o de aventuras. Recomendarla para ATS y médicos en general ya que disfrutarán cogiéndole los fallos que no dudo que tiene.

Anécdotas

La película tuvo problemas en su rodaje por lo que fue estrenada muy tarde, casi cuatro años después de su inicio. Su costo ascendió a tres millones de dólares. Los decorados del pulmón se usaron en un episodio de Viaje al fondo del mar, concretamente en uno en que el comandante Crane era tragado entero por una ballena. El pulmón era el estómago de la ballena, un poco modificado.

Bibliografía:

  • RUMBO AL INFINITO. Pablo Herranz. Ed. Midons
  • CINE Y CIENCIA FICCION. Luis Gasca. Ed. Planeta.
© Alfonso Merelo, Huelva, (781 palabras) Créditos