ULTIMÁTUM A LA TIERRA
ULTIMÁTUM A LA TIERRA EE.UU., 1951
Título original: The day the Earth Stoll Still
Dirección: Robert Wise
Guión: Edmund H. North
Producción: Julian Blaustein
Música: Bernard Herrmann
Fotografía: Leo Tover
Duración: 92 min.
IMDb:
Reparto: Michael Rennie (Klaatu/Sr. Carpenter); Patricia Neal (Helen Benson); Hug Marlowe (Tom Stevens); Sam Jaffe (Dr. Branhart); Billy Gray (Bobby Benson); Francis Bovier (Sra. Barley); Lock Martin (Gort)

En plena época de guerra fría Robert Wise, director entre otras de las conocidísimas WEST SIDE STORY, SONRISAS Y LÁGRIMAS, LA AMENAZA DE ANDRÓMEDA, o STAR TREK, THE MOTION PICTURE, realiza este film que se ha convertido en referente para la ciencia-ficción fílmica.

En las listas de los mejores filmes de ciencia-ficción, suele aparecer en un lugar destacado, ahora bien, ¿refleja esto la realidad? ¿Es una buena película de ciencia-ficción?

Pues no sabría que decir. Realmente la considero una película interesante y mas aún si la tenemos en cuenta la época de realización.

Que yo sepa, es la primera vez en la que los extraterrestres son amigables y no feroces invasores. Aquí los malos somos los terrestres que acosan al pobre Klaatu.

Pero vayamos con la historia:

Los radares terrestres detectan un objeto en órbita terrestre que desciende rápidamente hacia la Tierra. Un auténtico platillo volante desciende en un parque de Washington, ante la tremenda expectación de la gente. Una vez rodeado por el ejército, sale de la nave un humanoide vestido con un extraño traje espacial. Cuando extrae un raro artefacto de sus ropas, un soldado, muy nervioso, le dispara hiriéndole en un hombro. En ese momento aparece el segundo protagonista de la historia, un gigantesco robot llamado Gort, que usando un genuino rayo desintegrador, destruye las armas de los soldados, incluyendo un tanque y un cañón. Sin embargo, el robot, es detenido por el extraterrestre, que es conducido a un hospital militar. Allí nos enteramos que se llama Klaatu y que ha venido a la Tierra para entrevistarse con los dirigentes terrestres, a los que tiene que dar un importante mensaje. Como es imposible reunir a los presidentes de estado, debido a su desconfianza, Klaatu escapa para, según sus palabras, aprender sobre la humanidad.

Esta es, en síntesis, la primera media hora de la película que nos narra la sorpresa y el desconcierto de las autoridades terrestres ante el increíble caso. A partir de este momento la película pasa a ser formalmente cine negro. El fugitivo que se oculta, la fotografía típica, ejemplar el plano de la entrada del viajero en la pensión, o la visita al científico que se planeta como arquetípica del cine de espías, hasta el traidor que siempre debe de haber en el género negro.

La última parte se decanta mas hacia la ciencia-ficción, incluyendo la visita a la nave, con unos decorados mas que interesantes y algunos hallazgos, tales como las pantallas, o sensores, táctiles que se usan, o la máquina de resurrección, muy parecida a un equipo de RMN o escáner médico actual.

Hace muchos años que la vi, pero que muchos, y ayer conseguí de nuevo visualizarla en una cadena de cable. Como es lógico la he percibido completamente distinta a como la recordaba. De momento las barbaridades científicas son de nota, baste un ejemplo: Klaatu dice provenir de un planeta situado a 250 millones de millas. O bien se estaba quedando con el delegado del gobierno, o, lo mas probable, al guionista le pareció que era muy lejos esto, aunque realmente ni siquiera había salido del sistema solar. Este guionista es el mismo que de PATTON y METEORO. Esta última tampoco podríamos decir que se trate de una maravilla de adecuación técnica, así que puede avalar mi teoría.

No pretendo que estas películas sean un derroche de datos técnicos creíble o exactos, pero si es cierto que ahora me chocan, cuando no lo hacían hace años.

Por otra parte se me ha antojado excesivamente mesiánica, cosa que tampoco aprecié en su época. Klaatu viene a advertir a la humanidad de que está por el mal camino, igual que dicen que hizo cierto señor hace 2000 años, aunque en aquella época no se yo si estarían por el mal camino. Además adopta la identidad de un tal Carpenter / Carpintero, y como última alusión mucho mas clara lo matan, y resucita, o mas bién: lo resucitan. Ya tenemos, pues, el Mesías del siglo veinte, tendencia que también se refleja en muchas novelas de ciencia-ficción, cuyos autores se empeñan en que alguien nos tiene que llevar por el buen camino. Léase por ejemplo FORASTERO EN TIERRA EXTRAÑA del maestro Heinlein. Con respecto a este tema el guionista Edmund H. North dice: Sinceramente, no esperaba que el público se diese cuenta de las alusiones. Nunca quise que fuera algo consciente, pero pienso que es valioso tal como está. Es decir, según interpreto, dio las claves para que unos pocos supieran de que se trataba, pero que el gran público no se diera cuenta. Otro motivo mas para que piense que los guionistas creen que los espectadores somos memos. Hay una corto plano en el cual Rennie observa la etiqueta del traje que ha robado en el hospital. Al ver que pertenece a un tal Carpenter se sonríe. Y yo me pregunto: ¿conocía la identidad del hijo del carpintero? ¿es otro guiño del guionista, para los elegidos? No sé, pero si sé que resulta tan obvio para mí, que no creo que pueda pasar desapercibido.

Como buen mesías que se precie ha de dar su consejito moral para los descarriados mortales que resulta ser una transposición de lo que hace el imperio norteamericano con el resto del planeta. No nos vamos a quedar quietos si vosotros no hacéis lo que os digamos. Así que u os portáis bien y políticamente correctos u os mando a la policía galáctica, en forma de robot. El Gran Hermano os vigila amigos.

Hasta ahora me he fijado en el argumento, pero tendría que remarcar dos importantes logros del film: una adecuada música de Bermann, plagiada-homenajeada en la película MARTE ATACA por Danny Elfman, y una planificación estructural en bloques perfectamente definidos: el encuentro, casi en forma de documental televisivo (de hecho participaron muchos locuteres conocidos de la época, la búsqueda, que efectúa Klaatu para saber como piensan los terrestre y su relación con los humanos, con Bobby, su madre, o el novio de esta, y la partida, con la escena fundamental entre el Gort y Helen.

Por otra parte, el contexto paranoico de la época se está subyacente en todo el metraje. El tremendo miedo al extranjero o a lo diferente. Como muestra baste contemplara dos planos distintos: El hombre de la calle que sale corriendo gritando ¡Ya están aquí, ya están aquí! verdaderamente aterrado, al comentario del Secretario de Estado sobre la respuesta a la petición de reunión de los jefes de Estado, los rusos dicen que van si es en Moscú, a lo que contestan los ingleses que ellos no van si es en Moscú y sí asistirán en caso de que sea en Washington. Las tensiones internacionales que se muestran son un fiel reflejo de lo ocurría a principios de la década de los 1950. De hecho sólo se consigue reunir a un grupo de científicos, los políticos tienen otros intereses, que como buenos científicos, están al margen de estas peleas fronterizas. Una visión muy parcial y optimista de la Ciencia, por otra parte.

Como resumen decir que es una película muy correctamente realizada, que sienta las bases de una nueva manera de enfocar el tema de la invasión alienígena fílmica, pero que deja una moralina que no es de mi agrado. No obstante la recomiendo como imprescindible dentro de la ciencia-ficción, o para cualquier otro público que podrá disfrutar con una película bien hecha.

Nota: El cuento corto de Harry Bates, en que supuestamente se basa el film, es totalmente diferente. Aparte de que el robot se llama Gnut, Klaatu no parece que venga a avisar a la humanidad de nada, y además muere en cuanto baja del platillo, asesinado por un fanático.

Se desarrolla en un futuro de la humanidad, en la que hay taxis aéreos, pantallas de televisión y otros avances (el cuento es de los 40), y no en el presente. Y por supuesto el final es totalmente diferente. Sólo es vagamente parecido a la película en el robot y la resurrección, aparte del nombre de Klaatu.

Anécdotas

Se rodó en siete semanas con dos unidades de rodaje, una en Washington y otra en estudio.

El platillo volante costó según unas fuentes 20.000 dólares y según otras, 100.000. Me inclino por la primera versión ya que estaba construido en alambre, madera y pintura plateada, y los interiores no parecen ser tan caros.

La famosa frase Klaatu Barada Niktu se emplea en EL IMPERIO CONTRAATACA como nombre de tres de los soldados de Jabba, también son las palabras mágicas que olvida Ash (Bruce Campbell) en el film EL EJÉRCITO DE LAS TINIEBLAS.

Se construyeron tres trajes para el robot. Uno de ellos macizo y los otros dos con cremalleras delante y detrás, que se empleaba según las tomas.

Se pensó para interpretar a Klaatu en los actores Spencer Tracy y Claude Reins, pero fue finalmente un actor inglés desconocido para el público americano, Michael Rennie, el que consiguió el papel.

Bibliografía

EL CINE FANTASTICO. José María Latorre. Ed. Dirigido

HAY ALGO AHÍ FUERA? Jordi Costa. Biblioteca del Dr. Vértigo. Ed. Glenat

REVISTA DIRIGIDO Nº 279, mayo 1999. Artículo de Javier Hernández Ruiz.

© Alfonso Merelo,
(1.526 palabras) Créditos