LA FUGA DE LOGAN
LA FUGA DE LOGAN EE. UU., 1976
Título original: Logan´s Run
Dirección: Michael Anderson
Guión: David Zelag Goodman, William F. Nolan
Producción: Saul David
Música: Jerry Goldsmith
Fotografía: Ernest Laszlo
Duración: 119 min.
IMDb:
Reparto: Michael York (Logan); Richard Jordan (Francis); Jenny Agutter (Jessica 6); Roscoe Lee Browne (Box); Farrah Fawcett (Holly); Michael Anderson Jr. (Doc); Peter Ustinov (Anciano); Randolph Roberts (Hombre del santuario); Lara Lindsay (Corredora); Gary Morgan (Billy); Michelle Stacy (Mary 2)

Sinopsis

Año 2274. En una enorme ciudad, protegida por un complejo de cúpulas, sobrevive lo que queda de la raza humana tras una guerra apocalíptica que arrasó la Tierra. Liberados del trabajo y de la enfermedad, sus habitantes viven una existencia muelle, consagrada al ocio y a los placeres mundanos. Sin embargo, y dado que los recursos de la fabulosa ciudad concha sólo pueden mantener una población limitada, se ha establecido un sistema que asegura el equilibrio entre el número de nacimientos y muertes. La reproducción humana natural ha sido reemplazada por la clonación. Cada persona sólo puede vivir treinta años. Llegado su último día, el de su trigésimo cumpleaños, debe inmolarse, junto con otros de su generación, en un ritual cuasi religioso denominado El Carrusel. La creencia general es que, tras la inmolación, tras el suicidio voluntario, se produce la renovación, la reencarnación en el clon que ocupará el lugar del fallecido en la comunidad. Pero existen personas que se niegan a morir a los treinta y tratan de huir para prolongar sus vidas. Estos fugitivos son perseguidos por los Vigilantes, cuerpo de policía de la Ciudad, cuyo cometido es darles muerte.

Logan 5 es un Vigilante al que se le encomienda una peligrosa misión. Debe localizar y destruir Santuario, el mítico refugio de los fugitivos que lograron eludir la persecución de los Vigilantes. Su chip luminoso de control es alterado para que se vuelva negro, como si hubiese alcanzado ya los treinta años de edad en vez de los veintisiete que cuenta realmente. Logan comienza su investigación huyendo en compañía de Jessica 6, muchacha a la que conoció poco antes y por la que se siente muy atraído. Lo que ambos van descubriendo en su huida hará recapacitar a Logan, convirtiéndole en un implacable enemigo del inhumano Sistema imperante en la ciudad de las cúpulas.

La ciudad
La ciudad

LA FUGA DE LOGAN es una de mis películas de ciencia-ficción de cabecera, ya que fue el primer film del género que vi en una sala comercial y, también, la cinta que inauguró mi videoteca en la ya lejana época de eclosión del VHS. Realizada apenas un año antes de LA GUERRA DE LAS GALAXIAS, esta cinta dio el pistoletazo de salida al segundo lustro de la década de los setenta, uno de los periodos más interesantes del cine de ciencia-ficción, durante el que se estrenarían obras tan importantes como ENCUENTROS EN LA TERCERA FASE, SATURNO 3, ALIEN, EL OCTAVO PASAJERO o STAR TREK: LA PELÍCULA.

El film de Anderson es, más que una adaptación de la novela de Nolan y Johnson, una versión libre de la misma. El planteamiento básico del argumento es casi idéntico, pero David Zelag se tomó muchas libertades al redactar el guión, es de suponer que en connivencia con el director. Las diferencias entre obra literaria y cinematográfica son, por tanto, notables. Así, por ejemplo, se situó la acción en una Tierra post-apocalíptica, con los supervivientes del holocausto nuclear viviendo en una inmensa ciudad cupular. El siniestro ritual de la ceremonia conocida como El Carrusel fue un inteligente añadido de Zelag, ya que en la novela la eliminación de las personas caducadas, por así decirlo, se realizaba mediante una especie de inyección letal. Sin embargo, el primer punto del relato que se cambió fue el del límite de años que podían vivir los habitantes de la ciudad. Para evitar el tener que recurrir a actores adolescentes, cosa que no agradaba nada a los ejecutivos de la Metro, Michael Anderson decidió que el fin de la vida sería a los 30 años y no a los 21, como ocurría en el libro. Estos cambios, y otros menores, contribuyeron a perfilar una historia más cinematográfica, lo que acabó asegurando la comercialidad del film. Si Anderson y su equipo hubieran sido totalmente fieles al texto original, es muy posible que LA FUGA DE LOGAN hubiese fracasado en taquilla. Afortunadamente no ocurrió así.

El film ostenta una estética muy setentera, algo que se nota sobre todo en el vestuario y los peinados de los actores, además de en los decorados. Buena parte del metraje se rodó en un modernísimo—para la época— centro comercial, al que se le dio un aire más futurista con algunos añadidos por aquí y por allá. Los costosos efectos especiales son espectaculares, pero no anulan la historia, como ocurre en muchas producciones actuales, sino que la complementan adecuadamente. La recreación de la fabulosa ciudad de las cúpulas es memorable y crearía escuela ya que, si no me equivoco, ésta fue una de las primeras películas en la que se empleó la técnica de la pintura matte sobre un fondo de cristal, un método de creación de decorados que se utilizaría mucho en la ciencia-ficción televisiva a partir de Star Trek: TNG. Matthew Yuricich, responsable de este apartado del film, hizo un trabajo magnífico, que contribuyó sin duda a que LA FUGA DE LOGAN ganara el Oscar a los mejores efectos visuales.

Logan y Jessica
Logan y Jessica

El reparto es el mejor que se podía conseguir en la época, considerando las peculiaridades de la historia que cuenta la película. Michael York y Jenny Agutter ya eran estrellas consagradas, a pesar de su juventud. Farrah Fawcett, aquí en uno de sus primeros papeles relevantes, alcanzaría fama mundial en apenas unos meses con su personaje de Jill Monroe en Los ángeles de Charlie, la serie más exitosa producida por aquel Rey Midas de la televisión que fue Aaron Spelling. Y en cuanto a Peter Ustinov... ¿qué puede decirse de ese monstruo de la escena que no se haya dicho ya un millón de veces? Ningún otro podría haber interpretado, con tan conmovedora credibilidad, al solitario anciano, último superviviente de la especie humana en el exterior, que vive en las ruinas de Washington DC rodeado de gatos. Su sola presencia en el reparto contribuye a elevar notablemente la calidad artística de la película.

El clamoroso éxito del film de Anderson propició el rodaje de una versión televisiva que no acabaría de funcionar, razón por la que fue cancelada tras la emisión incompleta —quedaron tres episodios sin estrenar— de su primera y única temporada. En España pudimos verla durante el verano de 1982 y, la verdad, no era tan mala. Los guiones eran bastante buenos y la ambientación muy adecuada. Tenía acción, suspense, humor y romance en las proporciones justas. Para los veinteañeros de entonces, amantes de la ciencia-ficción como el que suscribe, la versión catódica de LA FUGA DE LOGAN fue un soplo de aire fresco en la espantosamente aburrida programación de TVE, en la que nuestro género parecía estar proscrito.

LA FUGA DE LOGAN es ya un clásico imperecedero de la ciencia-ficción cinematográfica. Si aún no lo habéis visto, disfrutadlo. Vale la pena.

© Antonio Quintana Carrandi,
(817 palabras) Créditos