DEPREDADOR
DEPREDADOR EE.UU., 1987
Título original: Predator
Dirección: John McTiernan
Guión: Jim Thomas
Producción: John Davis
Música: Alan Silvestri
Fotografía: Donald McAlpine
Duración: 107 min.
IMDb:
Reparto: Arnold Schwarzenegger (Dutch); Carl Weathers (Dillon); Elpidia Carrillo (Anna); Bill Duke (Mac); Jesse Ventura (Blain); Sonny Landham (Billy); Richard Chaves (Poncho); R.G. Armstrong (General Phillips); Shane Black (Hawkins); Kevin Peter Hall (The Predator/Helicopter Pilot)

Las productoras cinematográficas existen básicamente para una cosa: ganar dinero. Las grandes producciones les cuestan millones de dólares y es lógico que pretendan sacarles el máximo partido. Si una película triunfa en taquilla todo va bien y la rueda continúa.

Lo que también es verdad es que cuando una película no recauda lo que les costó filmarla o sí lo hace, pero nada más se cubren los gastos generados, entonces o pierden o no ganan dinero. En el género de la ciencia-ficción la cosa se complica. Hay pocas producciones y su riesgo económico es muy grande. Es por ello que en cuanto hay una película de este género que funciona bien, se recurre a la explotación de las secuelas, para sacar el máximo beneficio.

Allá por el año 1986 las películas, ALIEN, EL 8º PASAJERO y su secuela ALIENS, el regreso, habían tenido como resultado la consecución de una película de culto en el primer caso y una máquina de hacer dinero en el segundo. Y no solo eso, sino que generó un mini-ejército de seguidores fieles a las aventuras de Ripley, incluso a su muerte y resurrección.

Depredrador 1

Pero antes de continuar con la vorágine de secuelas, la ingeniosa 20th century Fox, se preguntó: ¿Porqué no desarrollamos otra producción, tan terrorífica o más que ALIEN y que saque de sus asientos a los fans del género? PREDATOR es la respuesta.

Se trataba primero de dar con una estrella (humana) que asegurara la explosión en taquilla. Segundo de crear una criatura a la altura de Alien, pero guardando las distancias. Y por último, y no menos importante, entretener al público.

En el caso de la dirección se recurrió a J. McTiernan. El realizador de LA JUNGLA DE CRISTAL cumplió con su trabajo y no se metió en complicaciones, haciendo lo que sabe hacer: acción y más ación.

La estrella interpretativa escogida fue nuestro musculoso Arnold (por Dios, no me hagan tener que deletrear su apellido). También hizo bien su trabajo sin entrar en disquisiciones metafísicas: pegar tiros y repartir puñetazos.

Depredrador 2

La criatura enemiga a batir sin duda es lo más interesante de la película. La factoría de Stan Winston, conocida por los efectos especiales de PARQUE JURÁSICO, RELIC Y PUMKINHEAD se estrenaron con este híbrido de reptil y cangrejo bípedo con peinado jamaicano. Nadie se extraña de que este ser sea una evolución de alien, aunque con el tiempo ha llegado a adquirir personalidad propia. La característica que lo define y distingue es que en este caso se trata de un alienígena estrictamente cazador. Aunque no se le puede definir como civilizado, si parece tener algo de tribal y avanzado en cuanto a su especialidad se refiere. Posee todo un arsenal de métodos de mimetizaje, sistemas de visión, botiquín portátil, trampas y armas para abatir a su presa. El alien se limita a desplegar su espantosa morfología al servicio de la reproducción, mientras que el predator caza por deporte... o por carácter, que no sé que es mejor. Esto le convierte en un auténtico cabronazo, chingón, boludo o como quieran definir a alguien que lleva en sus genes el matar o peor, a alguien que se divierte matando. La característica física más inquietante a mi juicio de este monstruo cinegético, es el sonido que produce al detectar una presa. Un cloqueo repetitivo que pone los nervios de punta.

En la historia que se nos cuenta, se nos ofrece una nave espacial de tripulantes desconocidos que se acerca a la tierra y que aterriza en ella.

Depredrador 3

Años después (se supone que miles), en la supuesta actualidad, un comando militar norteamericano capitaneado por nuestro Arnold, es enviado a la jungla de sudamérica para encontrar a un político importante accidentado en la zona. (Ah, la ingerencia de los EEUU en latinoamérica ya se nos presenta como algo cotidiano e incluso natural en muchas películas). Como en ALIEN, también hay un factor judas, esta vez encarnado en un presunto amigo que trabaja para la CIA y que les traiciona, ya que encuentran el helicóptero accidentado, pero no al político. La misión cambia de tercio, pero una vez que creen finalizada su parte, se encuentran con algo que no esperan. Como en ALIENS, están provistos de todo un arsenal militar, que les servirá de poco. No importa quienes sean los miembros del comando, ya que se sabe de antemano que irán siendo cazados uno por uno, menos nuestro Arnold, claro está. Lo que les está matando no es otro que nuestro simpático alienígena, buscando nuevos cotos de caza.

Depredrador 4

Solo aparece en los años de mucho calor y el efecto invernadero le está ayudando en su labor. Al cazador le parece magnífico enfrentarse con presas estadounidenses entrenadas, ya que se estaba aburriendo un poco con los narcotraficantes mal equipados de siempre. A las mejores piezas les arranca la columna vertebral, obteniendo un lujoso trofeo para colgar en su cabaña. Pero Arnold dejará bien claro, que si el predator tiene más medios, él tiene dos redaños del tamaño de Australia. El enfrentamiento entre los contrincantes es muy vistoso y lo mejor de todo es la reacción del predator al verse derrotado. Es capaz de autoinmolarse en vez de reconocer que le han ganado la partida y que el cazador ha resultado cazado. Peor para él. Arnold gana y se lleva a la chica. ¿No les había contado que había una chica? Pués sí. Sin duda para suavizar un poco eso de la ingerencia, se introduce en la historia un factor de guerrillera arrepentida sudamericana. Pero predator es cosa de Arnold, no lo olviden.

Depredrador 5

En definitiva, la película es divertida y se deja ver, aunque al calcar de facto el argumento y resolución de la saga de ALIEN, se hace demasiado predecible. Es una lástima que no se ahonde (aunque sea un poquito) en el inquietante mundo de la caza. Ese que existe en la actualidad en algunos seres humanos (¿residual instinto de nuestro pasado remoto que se convierte en tradición?) y que tanta controversia conlleva.

Sugerencias: Aunque esta película no cosechó el tamaño del éxito de ALIEN, se rodó una segunda parte en la que se cambiaba la selva por una ola de calor en L.A y a nuestro Arnold por Danny Glover. La verdad es que también se deja ver y tiene cosillas interesantes. Tengo que decir por último que la 20th century Fox amplió horizontes mezclando Aliens, Predators y Marines sacando al mercado el divertidísimo juego Alien vs. Predator­. Por supuesto solo consumuble para adictos a los videojuegos como yo.

En mi tabla mágica de los cinco elementos: Inteligencia (I), Curiosidad (C), Lenguaje (L), Imaginación (II) y trato de lo desconocido (D), la puntuación es:

DEPREDADOR: I (5), C (6), L (4), II (6), D(7).

© Manuel Nicolás Cuadrado, (1.124 palabras) Créditos