Sinopsis
Fecha estelar 47529.4. Los T´Lani y los Kellerun han firmado la paz tras una larga y cruenta guerra, en la que ambos bandos emplearon unas espantosas armas biológicas conocidas como Harvesters. Las dos razas han acordado destruirlas, para lo cual cuentan con la ayuda de la Federación, que ha destacado para esta misión al doctor Julian Bashir y al ingeniero Miles O´Brien, ambos destinados en DS9. Cuando se disponen a destruir el último Harvester, dos soldados Kellerun irrumpen en el laboratorio y disparan indiscriminadamente contra los científicos, tanto T´Lani como Kellerun, y también intentan matar a Bashir y O´Brien. No obstante, los federales logran reducirlos y, ante la imposibilidad de regresar a su lanzadera, se teletransportan a T´Lani III, el planeta que están orbitando en esos momentos, devastado por la acción de los Harvesters en la pasada guerra. Durante la lucha, una descarga fásica provoca que O´Brien resulte contaminado por el último Harvester.
Mientras el ingeniero y el médico se refugian en las ruinas de una ciudad, los T´Lani y los Kellerun informan a Sisko de la muerte de ambos oficiales en un desdichado accidente. Incluso entregan al comandante una grabación que muestra los últimos instantes de vida de O´Brien y Bashir. Pero la esposa de Miles, Keiko, tras visionar dicha grabación descubre algo que no concuerda, por lo que Sisko decide investigar.

O´Brien y Bashir de nuevo juntos en la brecha. Estos dos ejemplifican el complejo carácter de la amistad, pues, no haciendo buenas migas al principio, acabarán siendo uña y carne.
Bueno, en realidad, el doctor se siente cómodo con el Jefe de Operaciones y se esfuerza por caerle bien. Es Miles el que parece no estar por la labor. En Rivales ya tuvimos una muestra del choque entre ambos. No obstante, el inicio de este episodio revela que trabajan muy bien juntos. Pero a O´Brien sigue sin gustarle Bashir, al que encuentra un tanto cargante. A pesar de ello, las terribles circunstancias por las que atravesarán en este episodio les unirán más de lo que sospechan. Y es que no hay nada como pasarlas canutas junto a alguien que te cae gordo, para que empieces a verlo bajo otra luz. No obstante, en la conclusión del episodio, en la breve conversación entre Keiko y Miles en la enfermería de DS9, queda claro que al Jefe todavía no acaba de caerle en gracia el charlatán galeno.
Durante algún tiempo, todos en la estación estarán convencidos del fallecimiento de Julian y Miles, evocando emotivamente algunos recuerdos de los mismos. Incluso Quark se muestra consternado por la pérdida de dos de sus mejores clientes, y brinda por ellos con Kira y Dax.
La situación da un vuelco cuando, después de visionar la grabación de seguridad T´Lani, que supuestamente muestra cómo murieron ambos oficiales, Keiko afirma que el vídeo ha sido manipulado y que, por tanto, existe una posibilidad de que su esposo y el médico estén vivos. Huelga decir que el comandante toma cartas en el asunto y, en compañía de Dax, se traslada hasta T´Lani III para recoger la Ganges, la runabout de O´Brien y Bashir, pero también para investigar lo sucedido. Será Dax la que, tras examinar la memoria del ordenador de la lanzadera, descubra que O´Brien y Bashir intentaron transportarse a la navecilla, sin conseguirlo por el bloqueo T´Lani, después de que murieran en el accidente. De inmediato, Sisko procede a rescatar al médico y al jefe de la superficie de T´Lani III, justo a tiempo para evitar que sean asesinados por los Kellerun y los T´Lani.

Las dos razas alienígenas son de lo mejorcito del capítulo, pues, a través de ellas, se nos revelan los extremos a que pueden llegar algunos, llevados por el buenismo exacerbado. T´Lani y Kellerun han combatido en una cruenta guerra durante un siglo, pero, por fin, han alcanzado la paz. Posiblemente lo hicieran aterrados por las consecuencias de un conflicto que, a partir del empleo de los pavorosos Harvesters, estuvo a punto de aniquilar a ambas especies. De modo que resulta comprensible su obsesión por destruir esas espantosas armas biológicas. Sin embargo, han llevado esa obsesión hasta más allá de los límites razonables. Destruidos los Harvesters, y con la idea de que jamás sean reproducidos de nuevo, no han dudado en matar a los científicos de sus razas que poseían el conocimiento sobre ellos. Están dispuestos a lo que sea, incluso a arriesgarse a entrar en guerra con la Federación, para eliminar a O´Brien y Bashir, únicas personas vivas que saben como desarrollar nuevos Harvesters. Por suerte, con una hábil estratagema, Sisko logra burlarlos y poner a salvo a sus oficiales.
Nunca más volveríamos a oír hablar de los Kellerun y los T´Lani. Evidentemente, la Federación no les declaró la guerra por intentar asesinar a dos de sus miembros, o por abrir fuego contra la lanzadera de Sisko. Pero cabe imaginar que, después de los incidentes narrados en el episodio, la UFP rompería sus relaciones diplomáticas con ambas razas, y hasta es posible que les aplicaran algún correctivo; sanciones y cosas así, de esas a las que estamos tan acostumbrados en nuestro desquiciado mundo actual.
El último golpe de efecto de EL JUEGO ARMAGEDON, es cuando se revela que, a pesar de jactarse de conocer muy bien a su esposo, Keiko estaba totalmente equivocada sobre Miles y el café.
Para recrear el crucero T´Lani, se empleó la misma maqueta de la nave klaestroniana vista en DAX, de la primera temporada.
El episodio recupera, como artista invitada, a Darlene Carr, a la que muchos que peinamos canas recordamos como la hija de Winrich Kolbe en la serie policial Las calles de San Francisco.
EE. UU.,