MOSCÚ 1979
MOSCÚ 1979 Erik Maria von Kuehnelt-Leddihn, Christiane von Kuehnelt-Leddihn
Título original: Moscow 1979
Año de publicación: 1940
Editorial: Ediciones y Publicaciones Españolas
Colección: Siembra
Traducción: Mercedes G. de Heredia
Edición: 1948
Páginas: 446
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Felipe Bochatay

A simple vista MOSCÚ 1979 puede parecer una novela distópica muy propia de mediados de siglo XX; después de todo FAHRENHEIT 451, 1984 o UN MUNDO FELIZ hablan de casi lo mismo, de los mundos dominados por poderes políticos omnímodos. Sin embargo, atento a los autores que la suscriben, esta obra deja entrever que MOSCÚ 1979 se cimienta sobre unos principios de ciencia política muy específicos y que no están para nada velados en su trama.

La primera publicación de la novela en inglés data de 1940 y recién en mayo de 1948 se publica una traducción al español por Ediciones y Publicaciones Españolas (E. P. E. S. A.), dentro de la Colección Siembra.

El texto plantea una ucronía inspirada en las visiones futuristas de mediados del siglo pasado, reconfigurando por completo el escenario posterior a la Segunda Guerra Mundial. El eje central es una Unión Soviética atrapada en una paradoja: un régimen totalitario y tecnócrata que ejerce un control absoluto mientras se desmorona desde adentro por su propia corrupción.

Lo interesante de reseñarla es que esta novela distópica bien puede haber pasado desapercibida por los lectores amantes de este género, dado que no goza de la fama de las antes mencionadas.

La obra aparece firmada a cuatro manos por Erik Maria von Kuehnelt-Leddihn y Christiane von Kuehnelt-Leddihn, esposa de Erik.

Debido a que Christiane mantuvo un perfil bajo solo podemos decir que nació el 21 de junio de 1914 y falleció el 24 de mayo de 2000, a los 85 años. Fue una escritora suiza, conocida principalmente por coescribir junto a su esposo.

Erik Maria von Kuehnelt-Leddihn (Tobelbad —‍ahora Haselsdorf-Tobelbad‍—, Austria-Hungría, 31 de julio de 1909 ‍— Lans, Austria, 26 de mayo de 1999) fue un noble católico, polímata y teórico sociopolítico austriaco. Dicen que hablaba y leía más de veinte lenguas.

Se lo identificaba como un archiliberal conservador extremo austriaco, conocido por su feroz crítica a la democracia de masas y su defensa de la libertad individual desde una perspectiva aristocrática y ultra católica. Para este pensador el igualitarismo forzado amenazaba la libertad individual y conducía al totalitarismo, a la par que realizaba una feroz defensa de la monarquía y crítica a las democracias de masas.

Abocado a la enseñanza de la ciencia política, cuenta en su haber con un sinnúmero de artículos, ensayos y libros sobre la materia. Sus obras más relevantes son:

LA AMENAZA DE LA MANADA (THE MENACE OF THE HERD), publicada en 1943. En ella realiza un análisis temprano y crítico contra el nacionalsocialismo y, en 1952, publica LIBERTAD O IGUALDAD, su magnum opus sobre ciencia política, en donde Kuehnelt-Leddihn contrasta la monarquía con la democracia y presenta sus argumentos a favor de la superioridad de la monarquía: la diversidad se mantiene mejor en los países monárquicos que en las democracias dado que la monarquía no se basa en la regla del partido, y encaja orgánicamente en el modelo familista y eclesiástico de la sociedad cristiana.

Vivió en los EE. UU. entre 1937 y 1947, donde enseñó en distintas universidades, pudiendo regresar a Europa solo después de la conclusión de la Segunda Guerra Mundial.

Las influencias de MOSCÚ 1979 pueden rastrearse en obras como NOSOTROS, de Yevgueni Zamiatin o CUANDO EL DORMIDO DESPIERTE (THE SLEEPER AWAKES) , de H. G. Wells, y aunque Erik von Kuehnelt-Leddihn es más recordado por sus ensayos socio políticos, su bibliografía de ficción cuenta con otras tres novelas publicadas en las cuales se entrelazan intriga, religión e historia contemporánea. Estas son:

LAS PUERTAS DEL INFIERNO (THE GATES OF HELL: AN HISTORICAL NOVEL OF THE PRESENT DAY) , de 1933. Fue su primera novela de ficción histórica. Luego le siguieron NOCHE SOBRE EL ESTE (NIGHT OVER THE EAST) , de 1936 y BANDERAS NEGRAS (BLACK BANNERS) , de 1952, su última novela.

Al igual que MOSCÚ 1979, estas novelas fueron ideadas con el propósito de advertir sobre los peligros del colectivismo, el laicismo radical y la pérdida de los valores tradicionales europeos.

Analizando la trama

Si bien esta es una obra escrita hace casi noventa años vale la pena advertir que se analiza en detalle parte de la obra y se escapan algunos spoilers.

En esta ucronía distópica el régimen comunista se ha convertido en una amenaza totalitaria para todo el continente europeo. Al parecer ha ocurrido una guerra total, quizás una ucrónica Segunda Guerra Mundial, en la que los países europeos han quedado devastados y bajo el paraguas político, militar e ideológico de la URSS.

De hecho en algunos países europeos este omnímodo mega estado ejerce una presencia ideológica, política y militar que se ha prolongado hasta el último tercio del siglo XX. Sin embargo, en otras naciones como España se halla un cono de resistencia, pero básicamente estamos hablando de una Europa devastada, donde los Países Bajos aparecen tomadas por kazajos o totalmente en ruinas, como París.

Inglaterra, sin embargo, se dibuja como fuertemente influenciada por la URSS pero conservando algunas de sus libertades.

Pese a ello se comienzan a notar los pies de barro de ese gigante que es la URSS enfrentada a un híper capitalista EE. UU. que observa, expectante, lo que ocurre en el viejo continente. Pero como si fuera poco la presencia de estados nacionales hipertrofiados en los juegos de poder, la novela incluye a uno que va a actuar en las sombras; ella es la Iglesia Católica, que ha mudado su sede de Roma a San Francisco (EE. UU.) y, bajo el liderazgo de un Papa filipino, ejercerá el poder eclesiástico europeo en las sombras, debiendo enviar órdenes desde San Francisco por medio de mensajeros camuflados con el riesgo de ser capturados y asesinados.

En Europa la liturgia se celebra en la clandestinidad, dado que la URSS ha abolido las religiones. En ese contexto, la cúpula cuestiona, con esos interlocutores enviados en secreto a Europa, la labor del arzobispo de Rusia, en cabeza de nuestro personaje principal, Ulyan Karlovitch. Le achacan la falta de conversiones al catolicismo y una falta de compromiso con las ideas de la Iglesia. Este les va a contestar que el régimen ha endurecido las condiciones para que prospere una religión, pero el enviado del Papa no le cree. Esto provoca una crisis en el Obispo que lo llevará a hacer tambalear no solo su posición dentro del clero sino sus logros dentro del organigrama soviético.

Así, la Iglesia en la URSS, funcionando en la clandestinidad, será la única resistencia política e ideológica contra un régimen comunista que pretende expandirse hacia afuera, pero también hacia adentro, extremando el control ideológico con las purgas características, el miedo constante a la delación por interpretaciones ideológicas, y un largo etc.

El protagonista, a la postre, sabremos que es el Arzobispo de Rusia en las sombras y un héroe soviético que, al final, cae en desgracia con el régimen. Este será un elemento imprescindible en la lucha velada mientras rememora su pasado americano en las actividades que como arzobispo debe realizar, además de sus esfuerzos por mejorar la productividad de la empresa de estatuas de yeso que regentea, un ejemplo claro de los delirios comunistas expuestos por el autor.

Dentro de esta lucha ideológica, y la constante presencia de otras fuerzas que operan como contra peso como China, América u Oceanía, otro elemento importante será el desarrollo, hacia el final de la novela, de un arma (un rayo paralizante) que podría inclinar la lucha en contra del régimen.

La trama, de hecho, se centra en esta lucha ideológica entre un gigante decadente y una poderosa alianza tecnológica-religiosa. Sin embargo, los autores no ahorran tinta al describir el híper burocrático mundo soviético donde se ha abolido el amor, los hijos son separados de sus padres al nacer, la religión es palabra prohibida y el pensamiento está fuertemente dirigido y espiado por los alcahuetes de turno del poder.

Finalmente Ulyan Karlovitch halla a su hijo, producto de una amor de la juventud, pero este lo delata ante el poder, un cometa visita la Tierra y amenaza con destruir el planeta, eso lleva a la locura generalizada, pero no pasa de una mera chapuza y el orden debe ser restablecido. Sin embargo, las fuerzas invisibles de la inteligencia soviética ya han puesto sus garras sobre Ulyan Karlovitch. Como si ya esto fuera poco, pronto aparecerá el diablo y le ofrecerá repudiar la cruz, pero aquel se niega y así muere ejecutado junto a una mujer que lo ama.

Algunas reflexiones

Qué puedo decir sobre esta novela, me es difícil hacer una referencia positiva, es una obra de su época, quizás para lectores en busca de tesoros arqueológicos.

Esta obra, muy propia de su época, escrita en la década del 1940, refleja los miedos frente al auge del totalitarismo europeo de mediados del siglo XX. Como tal imagina un futuro totalitario y de este modo es una crítica profunda al colectivismo y la deshumanización propia de este tipo de gobiernos, en particular al comunismo y, asimismo, es una reflexión sobre la resistencia espiritual frente al poder desmedido, muy en sintonía con sus postulados políticos.

Si bien la obra puede parecer excesivamente descriptiva por la incesante explicación del régimen, las ideas o pensamientos políticos y el análisis del poder, es una novela curiosa por la forma de desarrollar la trama, que no es de acción precisamente, pero que abunda en hechos extraños, aunque de lectura un tanto farragosa.

Porqué. Pues todos los elementos de la obra aparecen como desmesurados. A lo largo de las más de trescientas páginas vamos a encontrarnos con un amor truncado por el régimen, un gobierno totalitario, un cura en las sombras, un hijo que no quiere aceptar su realidad biológica, una ciudad fantasma ideada por el diablo y, como si esto fuera poco, un cometa errante que visita la tierra y que se cree que con su cola, la cauda de amoniaco u otros gases mortales, amenaza con destruir toda la vida sobre el planeta.

Finalmente el fin del mundo no llega, aunque provoca una crisis en la civilización generando caos y destrucción. Y para cerrar la trama una lucha dialéctica entre el diablo —‍en el cuerpo de un burócrata soviético‍— y el protagonista, que elige convertirse en mártir bebiendo la cicuta.

No menos cierto es que explora la transformación de la vida interior, la burocratización de la fe y la manipulación del lenguaje, temas que luego aparecerán en obras como 1984, aunque desde una perspectiva distinta. Por otro lado también es profética en adelantarse al pensar en mundo gobernado por la Guerra Fría, pese a haberse escrito en los albores de la Segunda Guerra Mundial. Y, pese a ello, sus intuiciones sobre el funcionamiento de los regímenes totalitarios resultaron llamativamente acertadas.

Puede que haya sido valorada como una pieza de literatura política con una visión profética sobre las tensiones ideológicas del siglo XX, pero hoy es para los que gustan de la investigación arqueológica de obras literarias. Una ucronía de ciencia-ficción algo rara.

© Felipe Bochatay,
(1.825 palabras) Créditos