Aquel viernes era un día de lo más normal. Faltaban veinte minutos para la hora del almuerzo, cinco horas para salir y para el fin de semana, diez meses para las vacaciones, treinta y siete años para la jubilación. Entonces sonó el teléfono.
Sinopsis
Simón Morley es dibujante y trabaja en publicidad y un día recibe la propuesta de participar en un proyecto secreto del gobierno en el que sólo tendrá que invertir dos meses de su vida, a partir de los cuales quedará licenciado. No se le explica mucho más y tras hablarlo con Katie, con la que mantiene una relación sentimental, aceptará.
Su misión consiste en viajar en el tiempo hacia el año 1880 y observar el Nueva York de esa época. Simón propondrá a sus jefes ampliar el marco de sus observaciones e intentar averiguar el motivo del suicidio de un ancestro de Katie, a lo que no se pondrá ningún inconveniente.
El Nueva York de finales del siglo XIX
Es el Dakota. Se edificó a principios de la década de 1880, cuando esto prácticamente era las afueras de la ciudad.
La milla de las damas, una estatua de La Libertad aun por ensamblar y cuyas partes están desperdigadas por el país; un niño con zuecos de madera y su madre con el tocado típico, inmigrantes recién llegados con sus vestimentas europeas; edificios desaparecidos ya en el siglo XX que aquí en el XIX son un enjambre de actividad, mujeres con largas faldas y hombres con majestuosos bigotes, todo un escenario para plasmar en su libreta de apuntes. Entre las páginas de texto del libro se alternan fotografías y grabados supuestamente hechas por el protagonista, al final en el apartado de notas el autor aporta los datos de la autoría real de cada uno. El viaje en el tiempo no se realiza con una complicada tecnología sino con un método más cercano a EN ALGÚN LUGAR DEL TIEMPO de Richard Matheson, por lo que en un momento determinado el viajero puede cambiar de época a voluntad sin precisar la aprobación de sus superiores y esto será determinante en el final.
Stephen King ha dicho de la novela que es la mejor en cuanto a viajes en el tiempo, opinión compartida por otros y algo muy subjetivo como suele ocurrir. Se suceden extensas descripciones de la ciudad, de cómo era a finales del siglo XIX, construyendo un relato paralelo al de la investigación, aquí el autor transmite perfectamente las sensaciones de alguien llegado del futuro: los olores, los sabores y el frío, en un tiempo donde las emociones son más compartidas con extraños y donde se respira no sólo un aire mejor sino un ambiente más libre. Es de suponer que las descripciones del Nueva York de esa época son altamente emotivas para los propios neoyorquinos, algo similar puede ocurrir a cada lector con una novela ambientada en otra época de su propia ciudad donde las calles eran barro y los barrios actuales serían campos, a mí me ocurrió con 4171 en la que se describía Las Ramblas con un campo de huertos al lado. Lo dicho, este tipo de descripciones y el interés que pueden despertar es muy personal.
La novela se ha entendido desde distintos puntos de vista como son una historia romántica, de viaje en el tiempo sin calificarla exactamente como ciencia-ficción y también como la intención por parte del autor de destacar la importancia de preservar los espacios de memoria de una ciudad, grupos conservacionistas evocan el libro remarcando la importancia de los lugares históricos.
Sin embargo, el texto no mitifica una época, muy al contrario, el protagonista mantiene conversaciones con distintas personas mediante las cuales informa al lector de las penalidades de los cocheros que conducen los coches de caballos, de los niños que ejercen distintos oficios por las calles, como repartidores de periódicos y limpiabotas, y duermen en barcazas debajo de un puente y que la mayoría no llegan a mayores, vendedoras de manzanas y flores que deambulan por las frías calles protegidas por un chal demasiado gastado para abrigar lo suficiente. Simón se hospedará en una pensión regentada por una afable mujer mayor y su joven sobrina y pronto se hará partícipe de la vida de la época mientras observa todo a su alrededor e intenta descubrir lo que ocurrió con el pariente de Katie.
Y la gran pregunta de los viajes en el tiempo: ¿se puede alterar el pasado y con ello el futuro?
La misión y su enfoque final
Son varios los agentes reclutados para viajar a distintas épocas del pasado y cada uno debe cumplir una misión específica que es básicamente de observación. Para ello deben aprender lo que es propio del lugar y el tiempo al que irán desde la moneda hasta la vestimenta y al regresar al presente, en los cuarteles situados en un viejo edificio que pasa completamente inadvertido, cada uno se somete a una entrevista que más parece un interrogatorio.
Las preguntas van dirigidas a aspectos de la época, pero también a los recuerdos que cada viajero del tiempo conserva de su realidad en el presente y se comprueba que todo siga igual, que todo concuerde con estos recuerdos, hasta que un día se detecta que una de las personas que un agente recordaba ya no existe, nunca existió.
Simón empezará a recelar de la misión y de sus superiores y en profundas reflexiones comparará pasado y presente, la Historia, la ciudad, sus habitantes. Sentirá que pertenece más a ese mundo que a su presente al que debe volver junto con Katie.
...la inasequible realidad del momento desaparecido...
Novela que reflexiona sobre el tiempo y las gentes que habitan cada época con un protagonista que se ve convertido en investigador de algo que ocurrió décadas atrás, con un Nueva York a dos épocas, con sus contrastes y con las ventajas y desventajas que cada siglo aporta. Si bien al principio su vida discurre tranquila y el tiempo para él sólo significa lo que le separa del almuerzo, de las vacaciones o de la jubilación, conforme viva las distintas situaciones a las que lo expone la misión su percepción cambiará, se hará más global para pensar en las épocas y las guerras en ellas, los inventos magníficos que se convertirán en armas y en el devenir de la Historia y la posibilidad de cambiarla.
En la década de los 1970 del pasado siglo se habló de adquirir los derechos para el cine, pero finalmente no se llevó a cabo, la novela sin embargo se transformó en un musical
AHORA Y SIEMPRE tuvo una continuación, FROM TIME TO TIME, en la que el protagonista intentará que no se produzca la I Guerra Mundial. Como la predecesora también el texto se compaginará con imágenes de la época y la reflexión sobre la importancia de las acciones individuales. Esta secuela no se ha editado en España.
Canción WHO ARE YOU ANYWAY? del musical Time and Again. Es la pregunta que la joven Julia, sobrina de la regente de la pensión, le hace a Simón: