MEMORIAS DE UN HOMBRE INVISIBLE
MEMORIAS DE UN HOMBRE INVISIBLE Harry F. Saint
Título original: Memoirs of an invisible man
Año de publicación: 1987
Editorial: Círculo de Lectores
Colección: ---
Traducción: Javier Fernández de Castro
Edición: 1988
Páginas: 508
ISBN:
Precio: Descatalogado
Comentarios de: Magda Revetllat

Si pudieran verme ahora... Pero no podrían aunque quisieran, y sin embargo estoy aquí.

Argumento

Ya sé que todos somos rabiosamente únicos, como los copos de nieve, las hojas y cosas así. Sin embargo, cuando el viento esparce por el suelo las proverbiales generaciones de hojas, en ocasiones resulta difícil encontrar mucho consuelo metafísico en la propia singularidad.

Nick Halloway es, a sus treinta y pocos años, analista de valores y se dirige en tren a MicroMagnetics con la periodista Anne Epstein para asistir a la presentación de un descubrimiento científico. En el trayecto al estar el vagón vacío continúan con sus escarceos amorosos siguiendo la acción de la noche anterior. Al llegar al lugar encontrarán que un grupo de jóvenes, que se autodenominan Estudiantes por un Mundo Justo, quieren denunciar lo que creen una prueba con energía nuclear —‍que no lo es—explosionando para ello una jaula con un cobaya en su interior. Anne se horroriza y los jóvenes la acusan de sentimientos burgués-capitalista por preocuparse de un cobaya y no de la repercusión del uso de la energía nuclear. Nick se las arreglará para liberar al cobaya lo que le supondrá más afecto, si cabe, por parte de Anne.

Comenzará la demostración del misterioso descubrimiento y todo empezará a ir mal, la causa es que los jóvenes revolucionarios han cortado la electricidad que controlaba el sistema de seguridad del dispositivo, el cual se nutría de su propia electricidad para funcionar, y como consecuencia de ello una explosión que causará un incendio se propagará por el recinto y el joven cabecilla del grupo y el doctor Walch, director del proyecto, morirán.

Todos los demás escaparán a excepción de Halloway y un gato que los jóvenes quisieron usar en sustitución del cobaya pero que escapó y ambos, al quedar encerrados en la parte central del edificio, quedarán dentro de una burbuja de energía que los protegerá, pero también los convertirá en invisibles al igual que esa parte del edificio y el mobiliario. Halloway despertará tras haber quedado conmocionado por la explosión y, aunque al principio pensará que ha muerto y que es un fantasma, pronto advertirá que es invisible junto con sus ropas y todo lo que hay en un radio de unos metros a su alrededor, incluido el gato.

A partir de aquí su vida se convertirá en una carrera por preservar si no su vida, sí su libertad.

Sobre la naturaleza humana: ¿qué hacemos cuando nadie nos ve?

Uno cree tener secretos, pero lo que la gente protege y respeta no es su vida privada sino la apariencia. Todo el mundo sabe más de lo que uno cree, lo suficiente como para cubrirte de vergüenza, pero si son civilizados no lo hacen y tú les devuelves el favor.

En el trayecto en tren y solos en el vagón Anne y Nick continúan lo que habían dejado la noche anterior pues el vagón está vacío, pero para su sorpresa el tren se detiene en una estación no prevista y la escena interior, con sus dos ocupantes casi sin ropa, queda a la vista de quienes están en el andén de la estación, tres mujeres de edad que sostienen unas labores y la lana para su confección. Una de las mujeres mirando a Nick se muestra tan indignada por la escena que sin darse cuenta tira de la lana en un brusco gesto lo que a ojos del observado queda como una cómica escena de unas Parcas manejando los hilos de su existencia.

Si yo demostraba el menor rechazo a presentarme allí y decir hola, ellos quedarían convencidos de estar tratando con algún importante traficante de droga recién llegado; y los bancos sólo trafican con los viejos y ya establecidos traficantes de drogas.

A partir de esta escena, con sexo muy explícito, se muestra ya el tono general que tendrá la historia, a caballo entre la picaresca con un protagonista que cuenta sus faltas, pero a la vez se jacta de ellas, y los relatos de persecuciones en los que el protagonista debe sobrevivir a una insólita situación. Un humor mordaz lo recorre todo, es la visión de alguien que por su trabajo ha conocido diversos estratos sociales y que analiza sistemáticamente todo el tejido social: periódicos y periodistas, economía, bancos y banqueros, ciencia, aspirantes a revolucionarios y a la humanidad en general. La narración es en primera persona y ciertamente son las memorias de un hombre invisible, la narración de los acontecimientos desde el día que empezó el radical cambio en su vida.

Desde su peculiar situación el protagonista verá el comportamiento de quienes creen estar a solas, como el de su secretaria a la que por teléfono le ha pedido que lleve unos documentos y la agenda de la oficina a su casa. Pensando la joven que su jefe no está recorre todo el apartamento, abriendo cajones y curioseando por todas partes, ante la fascinada mirada de Nick que nunca hubiera sospechado un comportamiento tal de a quien creía la formalidad en persona.

La persecución implacable

Pero todos estaban, como el coronel resaltó, al servicio del gobierno: debía ser un impulso burocrático primario.

Es en suma un relato sobre la cara que la humanidad oculta casi siempre, la mezquindad de unos y la codicia de otros a pesar de que la vistan de cumplimiento del deber. También es el reflejo de cómo es posible que el miedo y la ignorancia combinados puedan convertir a seres humanos apacibles en criaturas tan irracionales como violentas.

El relato dejará de ser humorístico cuando la agencia que quiere atrapar a Halloway vea como una y otra vez se escurre por entre las trampas y tenga que dar informes sobre los resultados y los astronómicos gastos que el departamento está generando. A partir de aquí será un juego de inteligencias entre Halloway y Jenkins, su perseguidor, que en realidad no se llama así pues en cada nuevo trabajo cambia de identidad. Cada uno entenderá la manera de razonar del otro adelantando en ocasiones la táctica que va a emplear su némesis en una carrera por parte de Halloway de ser libre y por parte del agente de dar con él y atraparle.

En 1992 el libro fue llevado a la gran pantalla dirigido por John Carpenter. En el filme se muestra una historia humorística y superficial y tuvo malas críticas.

© Magda Revetllat,
(1.045 palabras) Créditos