RESPIRA
RESPIRA EE. UU., 2024
Título original: Breathe
Dirección: Stefon Bristol
Guión: Doug Simon
Producción: David Haring, Basil Iwanyk, Erica Lee
Música: Isabella Summers
Fotografía: Felipe Vara de Rey
Duración: 93 min.
IMDb:
Reparto: Jennifer Hudson (Maya); Milla Jovovich (Tess); Quvenzhané Wallis (Zora); Sam Worthington (Lucas); Common (Darius); Raúl Castillo (Micah); Dan Martin (Mike); Kaliswa Brewster (Harriet);

Subiéndose al barco del discurso ambientalisma que permea todas las capas de la sociedad, Stefon Bristol nos cuenta una fábula sobre las catástrofes climáticas aliñada con una buena dosis de ideología.

La cosa es que de alguna forma el oxígeno escasea sobre la superficie de la Tierra, y los pocos supervivientes tienen que apañárselas con sistemas de respiración autónoma para moverse por el exterior, y refugiarse en búnkeres dotados de complejos sistemas de generación de oxígeno donde se pueda respirar sin ir forrado como un buzo.

En uno de estos se encuentran Maya (Jennifer Hudson) y su hija Zora (Quvenzhané Wallis) sobreviviendo a duras penas en un refugio donde todo gira alrededor de mantener el escaso suministro de oxígeno del que disponen gracias a un dispositivo diseñado por Darius (Common), marido y padre, que partió hace mucho tiempo en busca de un componente vital para el mantenimiento del artefacto.

Maya y Zora van saliendo adelante con grandes trabajos hasta que un día aparecen varios forasteros Tess (Milla Jovovich), Lucas­ (Sam Worthington) y Micah (Raúl Castillo), que de alguna forma han tenido noticia de la máquina de Darius, y aunque se presentan de forma amistosa, sus planes son cualquier cosa menos honorables, lo que acaba provocando una serie de sucesos desagradables y extrañas alianzas.

Los porqués de cómo se llega a la situación descrita no quedan nada claros, el cambio climático, la ecología y la tecnología son solo parte del decorado. En cambio, la carga ideológica es evidente: todos los buenos son negros (u orientales) y todos los malos blancos, salvo Micah, un chicano que, según el guión, compite con los negros en ciertos ámbitos laborales y, por tanto, es rival.

¿Paranoias más? Nop, Bristol y Doug Simon lo dejan bien claro cuando Darius regala a Zora una biografía de Malcom X, y luego ésta hace un comentario despectivo hacia los blancos que, visto el reparto de roles, es difícil dudar que no sea deliberado.

Por lo demás, y obviando estos detalles, la película no es el bodrio que aseguran otros comentaristas. He leído unas cuantas opiniones sobre la peli y, en general, se la pone a bajar de un burro. Ciertamente no es para tirar cohetes, pero cumple con creces de lo que se espera de un producto independiente al que se han añadido algunos nombres ilustres para llamar la atención. RESPIRA es una película pequeña, nada de una gran superproducción con millones y millones en efectos especiales, elenco y promoción. Partiendo de ahí, aún sin perdonar los defectos, se pueden comprender gran parte de ellos y considerar sus virtudes.

Por lo pronto Stefon Bristol consigue una ambientación ciertamente agobiante mediante el sencillo método de virar al sepia las escenas de exterior. Con eso deja claro sin necesidad de más artificios que ahí fuera no hay nada que pueda sobrevivir.

Las interpretaciones de Jennifer Hudson y Quvenzhané Wallis consiguen transmitir la tensión existente entre una madre desesperada y su hija adolescente, que deben compartir espacio y complicidad en sus tareas como supervivientes, pero a la vez se encuentran en esa fase en la que soportar a un adolescente es toda una aventura.

Por su lado Milla Jovovich y un Sam Worthington irreconocible, cumplen en su papel de invasores malvados, pero también tienen que soportar la losa ideológica que Simon ha puesto sobre sus personajes, por lo que resultan demasiado estereotipados, sin importar sus propias motivaciones más allá de querer robar la máquina, así que saber que son invasores y blancos, basta.

El guión está lleno de lugares comunes, no van a sorprender aunque, una vez filtrada la carga ideológica, tampoco ofenden. De Stefon Bristol hay que recordar SEE YOU YESTERDAY, una de genios adolescentes viajando por el tiempo y enfrentándose a las consiguientes paradojas, y ciertamente ha ido adquiriendo oficio en esto de la dirección, RESPIRA es mas ambiciosa, aunque los medios sean limitados, y desde mi punto de vista sale airoso del trance. De nuevo hay quien le exigía mayor tensión y más acción, pero creo que en ese aspecto da lo suficiente, tampoco es cuestión de convertir toda película de ciencia-ficción en una sucesión de escenas al límite y acrobacias imposibles.

RESPIRA es una película que no sorprendente, pero goza de una realización decente. Como no me canso de repetir, además de grandes megasuperproducciones el género necesita muchas películas pequeñas como esta, que sin necesidad de grandes artificios, proporcionen múltiples enfoques a argumentos que, no por trillados, pueden ser revisados una y otra vez.

© Francisco José Súñer Iglesias,
(747 palabras) Créditos