En un futuro indeterminado, los viajes espaciales y la colonización de mundos alienígenas se vuelven una realidad. La Tierra ha dejado de existir y la humanidad se encuentra en constante expansión buscando nuevos hogares. Si bien este contexto podría hacer pensar al lector que se encuentra ante una historia de aventuras trepidantes (y aunque lo diga la propia contraportada), en realidad la novela corta que ahora comentamos se presenta como una historia juvenil sumamente agradable, reflexiva y cotidiana.
Lena y sus abuelos son los únicos habitantes del planeta Lasvi, un mundo que ha sido explotado por sus recursos y que ahora no es de especial interés para la humanidad. Los padres de la joven Lena han desaparecido sin dejar rastro y la chica se siente sola en la inmensidad de un mundo alienígena. Muy pronto, su abuela le construirá a LITO/52, un robot fabricado de forma casera con restos de otras máquinas que ayudará a que la chica no esté tan sola en su día a día.
Pero de pronto, una nave con los últimos habitantes de la Tierra llega al planeta Lasvi buscando un nuevo hogar. Entre los viajeros se encuentran varios niños con malformaciones que, no obstante, lograrán asentarse en aquel mundo y le darán un nuevo sentido a la aburrida vida de Lena. Asimismo, las cosas cambian gracias a las nuevas amistades y por primera vez se detectan indicios de qué sucedió con los padres de la chica. Mientras que se buscan formas de extender la vida humana e incluso encontrar la inmortalidad, el lector descubrirá que la investigación científica sin bioética puede conducir a crímenes de lesa humanidad.
Ana Merino ha explorado diferentes géneros y estilos a lo largo de su obra, y en el caso de la ciencia-ficción, su visión tranquila de la colonización de otros mundos viene cargada de disquisiciones filosóficas y ecologistas. La relación del ser humano con su medio ambiente, los efectos de la tecnología en las personas, así como la necesidad de relacionarse con los otros están puestos sobre la mesa en una historia ligera y atractiva en la que la acción y los giros de la historia nunca se desbordan. Asimismo, la vida cotidiana en un mundo alienígena, especialmente los cambios del día a día, son narrados en un estilo más que agradable para adolescentes y adultos.
Pero la intriga, en un tono un tanto dosificado, no falta en la historia. Los misterios de los nuevos colonos así como los secretos que esconde la nave serán cruciales para que las actividades en Lasvi se desborden de nuevo y se resuelva el misterio de la desaparición de los padres de Lena. En este sentido, la novela corta mantiene la atención del lector, pero puede que no sea del gusto de todos: algunos lectores quizás encuentren que tanta calma no sea totalmente de su agrado y prefieran obras más convencionales en donde la acción corra a raudales.
Unos de los puntos más interesantes de la historia es el propio planeta Lasvi. Lo alienígena no resulta extraño y ajeno, sino cercano y acogedor. Muchas formas de vida aparecen sumamente reconocibles dado que si la vida surge en otros mundos, puede que esta no sea totalmente diferente como otros autores han planteado, sino que surja en condiciones bastante similares a las de la Tierra y sea bastante parecida a la que vive aquí. De la misma forma, este recurso es empleado por la autora para señalar que sea donde sea que habite el ser humano, se debe ser cuidadoso con los recursos. En un tono más que integrado en el libro y sin caer en discursos morales y aleccionadores, el joven lector puede reflexionar mientras disfruta de la historia.
Uno de los grandes miedos en el ser humano que se discute es justo el de la soledad. Como un ser social, este requiere de otros para funcionar en su día a día. La inmensidad de las estrellas y de los mundos alienígenas es discutida como uno de los grandes retos si es que algún día se alcanzasen las estrellas. La necesidad de convivir con otros para cooperar y seguir existiendo conforma parte de la discusión al buscar darle sentido a la vida una vez que se han alcanzado otros mundos.
En definitiva, una novela corta pausada, reflexiva pero muy amena que evita momentos de acción rimbombantes al dosificar los elementos de su trama. Con discusiones relevantes y atractivas sobre la situación del ser humano en el Universo, PLANETA LASVI se presenta como una pequeña joya un poco escondida de la ciencia-ficción española.
Ana Merino