Sinopsis
Fecha estelar 47779.4. Alexander ya tiene edad para someterse al Primer Rito de Ascensión klingon, pero se niega a hacerlo. Aconsejado por el capitán, Worf decide llevar al pequeño a la colonia klingon de Maranga IV, donde se está celebrando el festival de Ko´baval, para que así se familiarice con los rituales de su raza. A poco de llegar, padre e hijo están a punto de morir en un atentado, supuestamente urdido por la casa de Duras. K´mar, gini´tak del clan de Worf, les salva la vida, mostrándose muy interesado en que Alexander se someta al ritual.

En este episodio se recupera el personaje de Alexander, hijo de Worf y de la desdichada embajadora K´Ehleyr. En principio, con la entrada en la serie de este rol se trataba de enriquecer el personaje de Worf, confrontándole con los problemas que representaban la educación de un hijo que era en parte humano. Esta línea argumental se exploró en varios capítulos, pero la verdad es que no acabó de cuajar del todo, por lo que Alexander se convirtió en un mero secundario sólo ocasionalmente utilizado. Pero, puesto que la serie tocaba a su fin, se decidió darle una última oportunidad al personaje en este estupendo PRIMOGÉNITO.
La trama se centra en los desvelos de Worf por hacer de su retoño un verdadero klingon, ya que el niño, por su edad, pronto deberá someterse al llamado Primer Rito de Ascensión, paso ineludible para que todo joven klingon se inicie como guerrero. Pero Alexander, criado en la Enterprise y muy influenciado por las creencias de su madre, que a pesar de ser medio klingon no sentía mucho aprecio por las costumbres de esa raza, no parece estar por la labor. Será Picard quien sugiera a Worf que lleve al pequeño a Maranga IV, colonia klingon donde se esta celebrando un festival tradicional, para que el niño conozca de primera mano la rica cultura a la que pertenece.
La cosa parece funcionar, porque Alexander se muestra fascinado por lo que ve. Estas secuencias aportan nuevos datos a los trekkies sobre esta asombrosa cultura guerrera, pues los fans nos sentimos tan fascinados como Alexander con su afición por las representaciones musicales inspiradas por sus leyendas épicas. Además, Alexander tiene ocasión de demostrar que, en el fondo, y a pesar de sus reticencias, por sus venas corre sangre klingon.
La emboscada, de la que Worf y Alexander se libran en parte gracias a la intervención de K´mtar, es el punto de inflexión de la historia. Al parecer, K´matar ha sido enviado por Kurn, hermano de Worf, para protegerle, ya que sospecha que alguien pretende asesinarle. La revelación de que uno de sus atacantes portaba una daga con el emblema de la Casa de Duras así parece confirmarlo. En ausencia del capitán, que ha ido a explorar ciertas ruinas, ha quedado al mando Riker, que de inmediato se propone encontrar a las pérfidas hermanas Duras, Lursa y B´Etor. Lo último que se ha sabido de ellas es que pasaron por Espacio Profundo 9, de modo que Riker se comunica con la única persona en esa estación que puede saber dónde podrían encontrarse las klingon. La aparición de Quark fue breve, pero muy celebrada por todos los trekkies. Aparte de hacer una velada referencia a los acontecimientos del episodio PRÓLOGO PASADO, de la primera temporada de DS9, nuestro ferengi favorito aprovecha para desquitarse de Riker, quien, por lo visto, en cierta ocasión hizo saltar la banca de su casino.

Cuando las hermanas son transportadas a la Enterprise, niegan toda participación en el atentado sufrido por Worf. Sin embargo, al mostrarles éste la daga de uno de los sicarios, B´Etor y Lursa se quedan muy sorprendidas e indignadas, ya que uno de los símbolos de la empuñadura hace referencia al hijo de Lursa, que poco antes ha descubierto que estaba embarazada y que sólo se lo había dicho a su hermana.
A partir de aquí se precipita todo. Worf llega a su cabina a tiempo de impedir que K´mtar asesine a Alexander, disparándole con un disruptor mientras el niño duerme. Worf, furioso, está a punto de matarle, cuando K´mtar confiesa la sorprendente verdad. Él viene del futuro, con la misión de conseguir que Alexander se convierta en un auténtico guerrero para que, unos años más tarde, pueda evitar la muerte de su padre, que pereció en sus brazos. Porque K´mtar es, en realidad, el Alexander del futuro, quien, al temer que no iba a lograr su propósito de cambiar la historia, decidió suicidarse, por así decirlo.
La premisa de hacer que un personaje viaje a través del tiempo y se encuentre consigo mismo no es precisamente original, pues ha sido empleada varias veces en el cine, por ejemplo, en TIMECOP, POLICÍA EN EL TIEMPO. En TNG se empleó en el episodio A CONTRARRELOJ, de la segunda temporada. Pero, a pesar de que tanto en cine, televisión y literatura se habla mucho de las paradojas temporales, y se insiste en que es posible variar el desarrollo de ciertos acontecimientos modificando el pasado, PRIMOGÉNITO parece transmitirnos la idea de la inalterabilidad temporal. Porque al final, el Alexander del futuro acaba comprendiendo y aceptando que, si su padre debe morir porque él nunca se convirtió en guerrero, y no pudo por tanto impedir su asesinato, así debe ser. Ya que cambiar eso significaría, también, alterar su propio desarrollo personal. Lo cierto es que, actuando como actúa a lo largo de casi todo el metraje, el Alexander futuro está haciendo con su joven yo prácticamente lo mismo que intentó hacer su padre con él, al obligarle a aceptar su herencia klingon aunque no la comprendiera. Es Worf quien le hace ver lo equivocado de su comportamiento, al intentar influir en sus decisiones pasadas, aun en el caso de que hacerlo suponga evitar una tragedia.

El episodio es bastante bueno, aunque todo el segmento de la búsqueda de las hermanas Duras se me antoja demasiado largo. En mi opinión de modesto trekkie de La vieja guardia, PRIMOGÉNITO hubiera quedado más redondo, por así decirlo, con más tiempo para desarrollar en profundidad la tragedia vital de un hombre que intenta cambiar su pasado. Quizás debieran haber rodado un capítulo doble.
En ningún momento se nos explica qué método emplea el Alexander futuro para viajar al pasado, aunque, la verdad, esto no es demasiado importante para la correcta comprensión de la historia que se cuenta.
Con PRIMOGÉNITO, el personaje de Alexander se despidió de TNG, pero sería recuperado ya casi al final de DS9, y para entonces, en contra de lo temido por el atormentado K´mtar, ya sería todo un guerrero klingon. Aunque algo bisoño, eso sí.
EE. UU., 1994