En esta ocasión retornamos a la ciencia-rusa en una búsqueda de aquellas curiosidades cinematográficas que valgan la pena, ya sea por su estilo audiovisual, sus historias o por lo buenas / malas que pueden ser algunas de estas películas. Y es que países como Rusia han creado su propia industria emulando a los clásicos blockbusters estadounidenses ofreciendo en muchos casos producciones de alto presupuesto y rápido consumo. Para el caso que nos ocupa, THE CALCULATOR (2014) busca ofrecer un espectáculo con algunas ideas curiosas pero con una ejecución que no está a la altura.
En un futuro lejano, el inhóspito planeta XT-59 alberga una prisión con los criminales más peligrosos de la galaxia. Diez prisioneros, varios de ellos con terribles crímenes a sus espaldas, son enviados a campo abierto para sobrevivir a los peligrosos depredadores alienígenas y las hostilidades del medio ambiente planetario. Su objetivo es claro: alcanzar la Isla de la Felicidad, el único refugio seguro de aquel mundo. En la lucha por la supervivencia, también deberán hacer frente a las trampas de los propios carcelarios, quienes les enviarán toda clase de artilugios para interceptarlos y arruinarles aún más las posibilidades de éxito. Pero el ingenio y la inteligencia desbordada de Erwin, conocido dentro del grupo como El Calculador, jugará un papel crucial para el éxito del viaje que los supervivientes han emprendido.
Uno de los atractivos de la cinta es el ambiente alienígena inhóspito y macabro. El desierto es enorme y de tonos negro-azulados, con una paleta de colores que busca transportar al espectador a una atmósfera opresiva. Las peligrosas formas de vida alienígena resultan extrañas y desconcertantes: no se parecen en nada a los organismos terrestres, y este factor se suma a las dificultades de los supervivientes a la hora de tratar de detectar alguna amenaza. Si bien estas luchas por la sobrevivencia ya se han visto en muchas otras historias, este aspecto le ofrece un giro refrescante a la vieja fórmula.
Pero la historia también delinea cómo la moralidad puede derrumbarse frente a una situación extrema. Las alianzas y traiciones, la verdadera naturaleza de los criminales, así como la desesperación juegan un papel crucial en la trama. El liderazgo y los intereses personales también son delineados, mostrando cómo la situación social en la que se encuentre un ser humano puede afectar seriamente su comportamiento y valores.
Justo los efectos especiales consiguen transportar al espectador a aquel mundo opresivo. El diseño de las extrañas formas extraterrestres cumple su cometido al hacer preguntar al espectador si tal o cuál organismos serán animales, plantas u otras cosas que se salen de nuestras categorías biológicas. Del mismo modo, las armas y las naves de transporte cumplen su cometido para construir el mundo de ciencia-ficción que se muestra en pantalla. No obstante, las últimas escenas centradas en el viaje espacial resultan poco creíbles, haciendo pensar al espectador que el presupuesto de la cinta superó los límites justo al final de la producción.
Si bien el arranque de la historia resulta logrado y prometedor, la cinta se va desinflando rápidamente frente al exceso de muertes. De igual forma, la variedad de formas de vida extraterrestre, si bien resultan interesantes al inicio, poco a poco va menguando y muestran que la inspiración inicial en el guión se fue apagando rápidamente. Y con respecto a este último punto, conforme transcurre la cinta, cada vez la resolución de conflictos se vuelve menos creíble, llevando de nueva cuenta al espectador a pensar que director y guionista ya estaban más que hartos de la producción, por lo que decidieron finalizarla lo antes posible sin importar el resultado final.
Lo mismo sucede con los personajes. Conforme el espectador los va conociendo, cada vez se notan más trillados en cuanto a sus diálogos y formas de actuar. Lo que prometía ser un desarrollo más matizado de por qué cada prisionero se encuentra en aquel planeta, en la segunda mitad todo se convierte en un simple juego de muertes en el que cada una de los supervivientes compite para descubrir quién tendrá la muerte más trágica.
En definitiva, una buena muestra de ciencia-ficción rusa con una premisa clásica pero atractiva sobre la supervivencia a lo largo de su primera mitad. Sin embargo, pierde el fuelle en su segunda parte con sorpresas nada efectivas y una resolución del conflicto principal nada trabajada y sin inspiración alguna.
Rusia, 2014