Los idealistas que están dentro del sistema no se convierten en revolucionarios. Solo se vuelven reformadores. Como yo. Los reformadores creemos que las cosas pueden ser mejoradas un poco, pero que la estructura básica es buena. Los revolucionarios creen que hay que terminar con todo y empezar de nuevo.
Resumen completo
Miranda y su grupo, los SuperInsomnes, han creado una isla en el mar protegida por campos de fuerza para que nadie que no haya sido invitado pueda entrar. Drew Arlen es el único Durmiente que frecuenta el lugar, sus espectáculos como Soñador Lúcido
ayudan en el nuevo proyecto que allí se está llevando a cabo, además es amante de Miranda Sharifi. Por su parte Leisha Camden quiere ir y conocer qué se está preparando en la isla pero tiene la entrada vetada.
La acción sigue en un Estados Unidos habitado por los Durmientes, estos se dividen en una mayoría de Vividores que no trabajan ni producen recurso alguno y votan a los Auxiliares que se encargan del buen funcionamiento de todo, pero algo empieza a fallar. Por todas partes la maquinaria se estropea y esto será resultado de un acto terrorista pues se ha esparcido un disolvente que derrite las piezas de las máquinas. Las reparaciones se hacen difíciles pues la cantidad de averías aumenta de día en día como también aumenta la crispación pues los Vividores no pueden conseguir ropa y alimentos de las suministradoras a la vez que los robots guardianes quedan inutilizados.
Las sospechas del origen del dañino disolvente recaerán en los SuperInsomnes pero Drew Arlen descubrirá que no es así al ser raptado por el grupo terrorista que en el secuestro asesina a Leisha. Drew será rescatado por el equipo de la ACNG, la Agencia de Control de Normas Genéticas con los que estaba en contacto, entidad cuya misión es controlar las modificaciones genéticas ilegales. Drew experimentará un cambio en los meses que dura su secuestro y se opondrá a que Miranda y los demás continúen con su proyecto secreto.
Mientras tanto Diana, una Auxiliar, descubrirá en la pequeña población de East Oleanta uno de los enclaves de los SuperInsomnes al que llaman Edén. Ella y otras tres personas serán las primeras en ser inoculadas con el suero que alterará su organismo de tal modo que ya no necesitarán las máquinas suministradoras de comida, sus cuerpos obtendrán alimento directamente del Sol y de la Tierra pues bastará con echarse en el suelo sin ropas y el cuerpo absorberá los nutrientes necesarios. Se repartirán jeringuillas por todo el país para que quien quiera se inyecte esa sustancia y así los Vividores entrarán en una nueva era, ya no dependerán de los Auxiliares para poder sobrevivir.
Miranda será apresada gracias a la colaboración de Drew y miles de personas, los que habían sido Vividores, se dirigirán a pie desde todas partes para liberarla. Se vivirán momentos de caos alrededor del recinto carcelario en el que la única presa es Miranda y pese a todo el sistema de vigilancia Diana podrá entrar, en realidad Miranda ha pedido que la dejen entrar. Mantendrán una breve conversación y Diana volverá a salir para reunirse con sus amigos de East Oleanta.
Pero no todo se trata únicamente de alimentarse, una persona, una sociedad necesita más recursos y todavía hay una brecha entre clases, quienes tenían dinero y poder lo siguen teniendo y aquí entrarán nuevos personajes, todo ello se narra en LA CABALGATA DE LOS MENDIGOS.
Un relato a tres voces
Cada capítulo está encabezado por un título compuesto del nombre de quien lo narra, en primera persona, y de dónde se encuentra. Las descripciones son por parte de cada personaje y se reproducen los diálogos en los que este interviene o presencia. Cada uno de ellos relatará los hechos con su lenguaje, Diana con un nivel culto que no puede disimular ante los Vividores y no podrá hacerse pasar por uno de ellos; Billy con la formación de frases tal como él y los habitantes de East Oleanta las construyen con el pronombre al final, y Drew intercalando en las descripciones su percepción de las formas que cada situación o persona generan en él:
Diana Covington trabaja para la ACNG y ha seguido a Miranda a la salida del juicio en el que la SuperInsomne defendía las investigaciones que se llevan a cabo en la isla. Diana perderá la pista de su objetivo y llegará a la pequeña población de East Oleanta donde los Vividores muestran su descontento por las continuas averías de la maquinaria suministradora y de los robots guardianes, los cuales entre otras cosas les protegen de incursiones de animales salvajes que pueden transmitir enfermedades. Diana sospechará que Miranda no está lejos, que cercano a la población está ella con otros SuperInsomnes y también sospecha que Billy Washington lo sabe.
Billy Washington, un hombre mayor que tomará a su cuidado a Annie y a su hijita Lizzie. Todos son Vividores, Annie es apreciada porque ayuda en la cafetería comunal y de manera desinteresada hace tareas en bien de la comunidad. Lizzie es extremadamente inteligente algo que sorprenderá en gran manera a Diana y a la cual ayudará a progresar proporcionando material educativo. A Annie esto no le gustará.
Drew Arlen se verá obligado a denunciar a Miranda, su percepción sobre el proyecto que desarrollan los SuperInsomnes cambiará a partir de su forzoso cautiverio al ser secuestrado por los terroristas. Conocerá al grupo y a su líder a fondo tras meses de convivencia con ellos, son los responsables del disolvente que estropea la maquinaria y piensan que los Insomnes y los humanos modificados genéticamente son creaciones que no deben existir. Pero hay planes dentro de los planes y una parte del grupo se rebelará contra el fanático líder.
La narración vendrá de estos tres personajes, tres voces que completarán la historia que dará paso al tercer libro de la trilogía en el que, en el primer capítulo, una mujer sale de la cárcel. Teniendo reciente la lectura del encarcelamiento de Miranda la autora jugará a lo que ya ha hecho en anteriores ocasiones, confundir de manera breve al lector pues la que saldrá de la cárcel veintisiete años después es Jennifer Sharifi, condenada por las acciones llevadas a cabo por ella y un grupo de Insomnes desde el orbital Sanctuary. La trama recupera este personaje retomando lo que parecía haber terminado y es que si la ira de los Vividores es palpable la de Jennifer no lo es menos.
La ira de los vividores
El título original del libro proviene de la frase hecha en inglés beggars can´t be choosers
, una manera de decir que los pobres o los indigentes no pueden escoger y tienen que conformarse con lo que obtienen ya sea por caridad o por solidaridad. La autora ha escogido la palabra chooser que en realidad no es usada pero que le sirve para contraponer las dos realidades sociales de los Vividores y los Auxiliares.
Los Vividores dependen del todo del maná que la tecnología les suministra y escogen por votación a sus representantes entre los Auxiliares, pero aunque agradecen cada día los alimentos y las ropas que obtienen sin trabajar se sienten despreciados por lo que consideran una élite.
En todas las poblaciones se vivirán situaciones extremas, muchos Vividores morirán por la falta de atención, la maquinaria que aporta alimentos o calefacción dejará de funcionar y en muchos casos la ayuda llegará tarde, el descontento crecerá hasta niveles de violencia. Cuando los Vividores con sus cuerpos cambiados ya no necesiten los alimentos de baja calidad suministrados por las máquinas se rebelarán contra los Auxiliares, habrá enfrentamientos y muertes.
En la traducción del título se ha recogido la idea de los opuestos, los beggars y los choosers como lo son los mendigos y los opulentos. Los que no han tenido que preocuparse por la temperatura exterior o el alimento en contraposición a los que han visto morir a sus seres queridos por la falta de unos recursos que se les dijo en las votaciones que tendrían asegurados.
Rebelarse y avanzar o destruirlo todo y empezar de nuevo, los cambios nunca resultarán del agrado de todos.
¿Quién debe controlar la tecnología?
La hierba también es asombrosamente resistente, de rápido crecimiento, autosembrante y capaz de extraer los nutrientes de suelos pobres y agua de los áridos (...) La plantamos en una ecosfera controlada y protegida de doscientos metros cuadrados ecológicos y al cabo de tres meses había terminado con todas las demás plantas de la ecosfera (...) Nuestros ordenadores efectuaron la proyección de que, bajo las condiciones adecuadas del viento, esta hierba tardaría alrededor de dieciocho meses en ser lo único que quedara sobre la Tierra, excepto algunos árboles de gran tamaño cuyas raíces fueran lo suficientemente profundas y extendidas que los salvaran de la muerte.
Drew es invitado por la ACNG para visitar un laboratorio clandestino, se ha detenido a todos quienes trabajaban allí pero se mantiene el lugar por lo que han encontrado que va desde humanos con crueles modificaciones para distintos mercados hasta lo que tenía que ser la salvación de un país, un vegetal que alimentaría a toda la población casi sin esfuerzo pero que debe ser erradicado hasta la última semilla por su potencialidad destructiva en el resto de flora, lo que llevaría a la extinción de toda la fauna. La ciencia-ficción ya ha dado historias parecidas como es MÁS VERDE DE LO QUE CREÉIS de Ward Moore o LA LLUVIA VERDE de Paul Tabori.
Y surge la pregunta, ¿quién debe mantener el control de una tecnología que por intentar ser salvadora se convierte en destructiva? ¿O de la tecnología en general? Aquí se abre un debate con distintas opiniones y los personajes expresarán cada uno desde su punto de vista quién debería tener el control. Debates parecidos surgen por todas partes en las sociedades actuales, ¿quién decide lo que se imparte en las escuelas? ¿quién decide sobre la compra de armamento o la ayuda a otros países o la ayuda a la población del propio país?
MENDIGOS Y OPULENTOS abre muchas vías de reflexión en este sentido, los recursos y la tecnología que los proporciona, la incomodidad de Annie ante los progresos de su hija Lizzie ayudada por Diana que es el miedo de una madre que teme que su pequeña salga de lo que cree un lugar seguro. La modificación de los humanos pero ¿se trata de ser mejores o más competitivos? ¿Dónde queda el sentido de solidaridad humana en todo este proceso?
Así termina el segundo libro y da paso al tercero con la liberación de Jennifer Sharifi que, rumbo al orbital Sanctuary, se reafirma en todas sus convicciones: no debemos nada a los Durmientes.
De nuevo el nosotros y vosotros.
Nancy Kress
En una de las entrevistas que se pueden ver en YouTube comenta que en la biblioteca de su escuela había una sección para chicos y otra para chicas, en la primera se podía encontrar ciencia-ficción y en la segunda fantasía, por eso explica que leyó mucho de la segunda en aquella etapa y muy poco de la primera. Cuando a los catorce años leyó EL FIN DE LA INFANCIA de Arthur C. Clarke le resultó una obra impactante y un género lleno de posibilidades que ya nunca abandonó. Para sus historias reúne información de fuentes de confianza ya que ha encontrado mucha desinformación y consulta siempre a su mejor amiga, la cual es médico, en temas de microbiología y genética. Le gustan muchos autores, pero su favorita es Ursula K. Le Guin.