LA PEGASUS
LA PEGASUS EE. UU., 1993
Título original: Star Trek TNG: The Pegasus
Dirección: Levar Burton
Guión: Ronald D. Moore
Producción: Ronald D. Moore, Peter Lauritson
Música: Jerry Goldsmith, John Debney
Fotografía: Jonathan West
Duración: 45 min.
IMDb:
Reparto: Patrick Stewart (Picard); Jonathan Frakes (Riker); Brent Spiner (Data); Marina Sirtis (Troi); Gates McFadden (Dra. Crusher); Levar Burton (La Forge); Michael Dorn (Worf); Terry O´Quinn (Almirante Eric Pressman); Nancy Vawter (Almirante Margaret Blackwell); Michael Mack (Comandante Sirol)
Temporada: 7, Episodio: 12

Sinopsis

Fecha estelar 47457.1. A la Enterprise llega el almirante Eric Pressman, antiguo capitán de Riker cuando este servía como alférez a bordo de la USS Pegasus, doce años atrás. Pressman informa a Riker que la Pegasus, que ellos creían destruida, está siendo buscada por los romulanos en el sistema Devolin, por lo que, presumiblemente, podría estar intacta. La misión de la Enterprise, bajo supervisión de Pressman, es encontrar la nave naufragada antes que los romulanos, para que no caiga en sus manos un misterioso dispositivo que se encontraba a bordo. Picard, cada vez más inquieto por la actitud de Pressman, descubre que en la Pegasus se produjo el único motín registrado en un navío de la Flota Estelar en toda su historia e interroga a Riker al respecto.

Riker, Pressman y Picard pensándose muy mucho lo que hacer
Riker, Pressman y Picard pensándose muy mucho lo que hacer

En este episodio, al primer oficial de la Enterprise se le plantea un peliagudo dilema ético y moral. Como miembro de la Flota Estelar, está obligado a obedecer lo ordenado por sus superiores, incluso cuando esto entre en abierta confrontación con lo que le dicte su conciencia. Sin embargo, Will no puede evitar cuestionarse la validez e incluso la moralidad de ciertas órdenes, de ahí la dura lucha interna que sostiene durante buena parte del metraje.

Al principio, parece imponerse la rígida disciplina militar sobre sus creencias personales, lo que le llevará a enfrentarse con Picard. El capitán, que no puede contravenir las órdenes de un alto mando, sabe que algo turbio se esconde tras la obsesión de Pressman de recuperar la Pegasus. En una tensa escena, que nos recuerda su proceder ante Wesley Crusher en LA PRIMERA OBLIGACIÓN, Jean-Luc insta a Riker a posicionarse sobre el asunto. Si algo enerva a Picard es el ocultamiento de la verdad, y lo poco que ha logrado descubrir sobre la misteriosa misión de la Pegasus, a costa de pedir muchos favores a sus amigos del Alto Mando de la Flota, parece indicar que, tanto el almirante como su primer oficial, protegen un secreto vergonzoso. En ningún otro episodio de la serie veremos a Jean-Luc tan disgustado con Will, al que por otra parte aprecia de veras. Picard advierte a Riker que, si bien está obligado a obedecer a Pressman, si en algún momento las decisiones de este ponen en peligro a la Enterprise, actuará en consecuencia, aunque ello signifique reestructurar la cadena de mando de la nave. Es decir: cesar fulminantemente al primer oficial.

Esta entrevista con el capitán hará que Riker se replantee su postura respecto al tema de la Pegasus, al aumentar exponencialmente las dudas interiores que ya le acometían. El clímax del capítulo, en el que Will se enfrenta verbalmente a Pressman, admitiendo que doce años atrás actuó como lo hizo porque sólo era un bisoño alférez que creía hacer lo correcto, pero que ahora no dudaría en empuñar un phaser en su contra, revela que Will no sólo ha madurado muchísimo durante ese tiempo, sino que sigue siendo el hombre de confianza de Picard.

La Pegasus
La Pegasus

El personaje del almirante es muy interesante, y, al contrario que otros supuestos trekkies, yo no creo que sea intrínsecamente malo o que esté loco. Eric Pressman es un militar de carrera que, no estando del todo conforme con la política apaciguadora de la Federación con las potencias galácticas rivales, se unió años antes a otros oficiales de la Flota Estelar y a una parte del Servicio de Inteligencia para desarrollar, en secreto y violando un tratado que la UFP había firmado con los romulanos, un desfasador. Es decir, un sistema que no sólo permitiría a una nave estelar volverse virtualmente invisible, sino que, además, le daría la capacidad de atravesar la materia sólida. Esta tecnología prohibida, que iba a probarse en la Pegasus, habría dejado obsoleto el sistema de camuflaje romulano, proporcionándole a la Flota Estelar una ventaja considerable. Los planes de Pressman se frustraron cuando, convencida de que el experimento ponía en grave peligro su nave, la tripulación se amotinó.

Como puede apreciarse, Pressman actúa exactamente igual que, a lo largo de la historia, han actuado otras muchas personas en puestos políticos o militares de importancia. De hecho, aunque tendríamos que esperar a las temporadas finales de DS9 para conocer su existencia, resulta evidente que tanto el almirante como los altos oficiales implicados en el asunto pertenecen a la denominada Sección 31, una ignota rama del Servicio de Inteligencia Federal, consagrada a asegurar la supremacía en todos los campos, y por los medios que sean, de la UFP. Esto otorga un toque de realismo a una franquicia demasiado influenciada por el buenismo, entroncando con una verdad tan incómoda para algunos idealistas, como indiscutible: Todas las Agencias de Inteligencia del mundo actúan como Pressman en este episodio. Obviamente, dado el espíritu del universo de ficción trek, su actitud, así como la existencia de la Sección 31, nos son presentadas con tintes siniestros. Pero, a pesar de las duras sentencias de Picard al respecto, uno, que se considera un buen trekkie, pero cuyo idealismo no llega afortunadamente a la idiocia pacifista tan en boga hoy, no puede evitar preguntarse qué habrían hecho los romulanos, tan ladinos e intrigantes ellos, si la situación hubiese sido la inversa. ¿Alguien es tan ingenuo para creerse que los romulanos habrían renunciado a la oportunidad de lograr una ventaja tecnológica sobre la Federación, sólo por respetar un tratado?

El episodio cuenta con unos excelentes efectos especiales, destacando el trucaje que muestra a la Enterprise adentrándose en el interior del asteroide, y que recuerda bastante a esa escena de EL IMPERIO CONTRAATACA, en la que Han Solo pilota el Halcón Milenario en la caverna de un meteorito. El supervisor de efectos especiales, David Stipes, decidió acentuar el ambiente claustrofóbico de las tomas, modificando ligeramente el patrón de iluminación que se empleaba en las escenas del puente de mando.

Preparando el Día del Capitán
Preparando el Día del Capitán

La Pegasus es un crucero ligero clase Oberth, modelo que apareció por primera vez en STAR TREK III: EN BUSCA DE SPOCK, siendo uno de los más empleados en TNG. Durante la preproducción se valoró la posibilidad de crear una nueva maqueta de nave estelar, pero su coste se habría comido buena parte del presupuesto del episodio. Los plazos de filmación eran muy ajustados, de modo que se decidió reutilizar uno de los modelos de los que ya se disponía. Además, dada su configuración modular, una nave clase Oberth sería la ideal para probar tecnología revolucionaria, como un sistema desfasador.

En LA PEGASUS se intentó responder a una cuestión que lleva décadas preocupándonos a los trekkies: ¿Por qué demonios la Flota Estelar no dispone de un mecanismo de ocultación, como klingon y romulanos? La verdad es que todo eso de la observancia del tratado de Algeron queda muy políticamente correcto y tal, pero, en realidad, no explica nada. Aunque Star Trek siempre ha destacado por su respeto a la continuidad, también ha incurrido en inexactitudes e incluso pifias memorables en este aspecto. En EL INCIDENTE DEL ENTERPRISE, de la tercera temporada de TOS, Kirk lograba hacerse con el dispositivo de camuflaje romulano. Lo más lógico, que diría Spock, hubiese sido que la Flota Estelar lo integrase en todas sus naves, pero parece que no fue así, se ignora por qué razón. Menos mal que en DS9, ante la seria amenaza que representaban los Cambiantes para el cuadrante Alpha, los romulanos se avinieron a compartir su tecnología de invisibilidad con la Federación.

El pequeño apunte cómico del capítulo se concentra en el prólogo, en el que asistimos a la preparación en la nave de El día del capitán Picard, evento lúdico destinado a los niños de la Enterprise, y que a Jean-Luc no parece hacerle mucha gracia. Impagables las tomas de Riker con la figura de acción de Picard.

© Antonio Quintana Carrandi,
(1.159 palabras) Créditos